Arrancó en Malargüe la primera perforación profunda del distrito minero

La firma Kobrea Exploration inició sondajes diamantinos en el proyecto El Perdido para estudiar en detalle el sistema mineral en profundidad y sentar las bases de futuras campañas en el sur mendocino.

La exploración minera en el sur de Mendoza dio un paso decisivo con el inicio del primer programa de perforación diamantina profunda en Malargüe Distrito Minero Occidental. La compañía Kobrea Exploration puso en marcha los trabajos en el proyecto El Perdido, en lo que constituye el primer testeo subsuperficial del área y el comienzo de una etapa orientada a comprender la arquitectura geológica del sistema mineral.

La Fase 1 del plan prevé la ejecución de tres pozos de unos 500 metros cada uno, con un total cercano a los 1.500 metros perforados. La selección del objetivo surgió de la integración de información geológica, geoquímica y geofísica, que permitió identificar una zona donde convergen un pórfido temprano, alteración potásica, una brecha hidrotermal central y anomalías superficiales de cobre.

En esta instancia inicial, la empresa no apunta todavía a definir recursos ni volúmenes de mineral, sino a construir un modelo tridimensional del sistema. El foco está puesto en comprender cómo se distribuye la mineralización y qué sectores podrían concentrar mayores leyes en profundidad.

La campaña se diseñó como una perforación de "vectorización", un enfoque que busca guiar los próximos pasos de exploración. El objetivo es ubicar el sector más favorable dentro del sistema Cu-Au-Mo, aquel donde suelen aparecer los mejores espesores y concentraciones metálicas. Con esos datos, Kobrea ajustará la localización de futuros pozos y recién después evaluará una eventual ampliación del programa.

Los trabajos se apoyan en estudios previos que muestran una zonación típica de este tipo de yacimientos: un núcleo potásico en el centro del prospecto, rodeado por un halo fílico, y una brecha hidrotermal con desarrollo casi vertical que habría funcionado como conducto de los fluidos mineralizantes.

En superficie, los muestreos de roca arrojaron valores de cobre de hasta 761 partes por millón cerca del primer pad de perforación, coherentes con una capa lixiviada que podría ocultar sulfuros primarios a mayor profundidad. A escala regional, imágenes satelitales ASTER identificaron una amplia envolvente de sericita y arcillas, interpretada como la huella de un sistema hidrotermal de gran extensión.

Por ese motivo, el diseño de los pozos prioriza la lectura geológica detallada por sobre la simple acumulación de metros perforados. La inclinación elegida permitirá interceptar distintas familias de vetillas y mejorar la interpretación de la geometría y continuidad del stockwork mineralizado.

Kobrea espera que los tres primeros sondajes atraviesen la zona oxidada superficial, ingresen en pórfidos tempranos de diorita cuarzosa y crucen la brecha hidrotermal. A partir de esa información, se buscará orientar nuevas plataformas hacia sectores con mayor temperatura y mayor densidad de vetillas.

El enfoque cobra especial relevancia en Mendoza, donde la legislación vigente no habilita el procesamiento de mineral oxidado. En los pórfidos andinos, esa capa puede alcanzar entre algunas decenas y hasta 200 o 300 metros de espesor, por lo que cualquier evaluación con proyección de desarrollo requiere interceptar directamente la mineralización primaria. Con pozos de medio kilómetro, la empresa apunta a obtener una lectura completa del sistema.

El alcance de estos primeros sondajes excede al proyecto El Perdido. Si se confirman sulfuros primarios bien desarrollados por debajo de la cobertura oxidada, los resultados servirán para ajustar el modelo geológico de todo Malargüe Distrito Minero Occidental, que incluye otros objetivos con características estructurales, alteracionales y geoquímicas comparables.

Con el primer pozo ya en ejecución, el distrito ingresa así en una etapa más técnica y profunda: dejar atrás la exploración superficial para empezar a interpretar, directamente desde la roca, cómo funciona el sistema mineral en el subsuelo mendocino.

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