La carne subió más de 50% en seis meses y Caputo admitió su impacto en la inflación
Datos del INDEC muestran fuertes aumentos en los principales cortes entre agosto de 2025 y febrero de 2026. El ministro de Economía reconoció que la suba de la carne influyó en el dato inflacionario de febrero.
El precio de la carne volvió a instalarse en el centro del debate sobre la inflación en la Argentina. En los últimos meses, los principales cortes registraron incrementos significativos y se convirtieron en uno de los factores que más presionaron sobre el costo de los alimentos, un rubro clave dentro del índice de precios.
Durante el primer bimestre del año, la inflación en alimentos se ubicó por encima del nivel general, y buena parte de esa dinámica estuvo explicada por la evolución de la carne. Para los analistas, se trata de un producto determinante en la medición inflacionaria debido al peso que tiene dentro de la canasta de consumo de los hogares.
Algunas consultoras privadas señalaron que la desaceleración en los aumentos de la carne durante los primeros días de marzo contribuyó a moderar parcialmente la suba de los alimentos en el inicio del mes. Ese comportamiento se dio en paralelo con otros rubros que registraron incrementos más marcados, como educación o combustibles.
En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, fue consultado sobre la evolución de los precios del sector y su incidencia en el índice inflacionario.
"Esperábamos el dato de inflación de febrero (2,9%) porque la suba de la carne pegó y las tarifas también", afirmó el funcionario al referirse a los factores que influyeron en las últimas mediciones.
Los cortes que más aumentaron
De acuerdo con datos del INDEC relevados en el Gran Buenos Aires, varios cortes tradicionales registraron fuertes subas entre agosto de 2025 y febrero de 2026, con incrementos que en algunos casos superan el 50%.
El mayor aumento se registró en el asado, que pasó de $11.004 a $16.852 por kilo, lo que representa una suba de 53,1% en seis meses.
Otros cortes también mostraron incrementos importantes:
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Cuadril: 42,5% (de $13.891 a $19.792 por kilo)
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Nalga: 41,5% (de $14.508 a $20.527 por kilo)
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Paleta: 37,7% (de $11.489 a $15.817 por kilo)
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Carne picada común: 37% (de $6.948 a $9.521 por kilo)
La evolución de estos precios resulta clave para seguir la dinámica inflacionaria, ya que la carne es uno de los alimentos con mayor incidencia dentro del gasto cotidiano de las familias.
En Mendoza, sucede algo similar. Los precios de referencia reflejan con claridad la diferencia entre los distintos tipos de carne. En términos generales, un kilo de carne vacuna tierna se comercializa entre 18.000 y 20.000 pesos, mientras que un corte equivalente de cerdo ronda los 8.000 pesos.
La brecha se repite en otros productos: la costeleta de cerdo se consigue entre 8.000 y 9.000 pesos por kilo, en contraste con la versión vacuna, que se ubica cerca de los 17.000 pesos.
En este contexto, los cortes más económicos son los que mantienen mayor salida, entre ellos la carne picada común, cuyo valor se mueve entre 9.000 y 10.000 pesos por kilo.
El reconocimiento de Caputo
Consultado sobre el impacto de estos aumentos en la vida diaria, Caputo admitió que todavía hay sectores de la población con dificultades económicas.
"Hay un montón de gente a la que le cuesta llegar y nosotros estamos acá por ellos. A mí, como ministro de Economía, lo que más me ocupa es la tendencia. Yo tengo que ver si cada vez son menos a los que les va mal, si cada vez son menos a los que les cuesta llegar a fin de mes", señaló.
El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que el objetivo central de la política económica es revertir esa situación. "Eso es lo que está pasando desde que asumió el presidente Javier Milei. Son cada vez menos. Todavía son un montón y por eso estamos acá, trabajando para todos ellos", concluyó.