La confianza del consumidor cayó 4,7% en febrero y marcó el peor registro en seis meses
El Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en 44,38 puntos, con bajas en todos los niveles de ingresos y regiones. El retroceso se dio tras el dato de inflación de enero y en medio del ajuste económico.
La confianza de los consumidores volvió a deteriorarse en febrero y registró su caída más pronunciada de los últimos seis meses. De acuerdo con el relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 44,38 puntos, lo que implica un descenso del 4,7% respecto de enero y una baja interanual del 6,09%.
El dato interrumpe varios meses de relativa estabilidad y refleja un clima económico más cauteloso, en un contexto atravesado por el ajuste fiscal, la desaceleración inflacionaria y la incertidumbre sobre la recuperación del ingreso real.
El informe muestra que el retroceso estuvo impulsado principalmente por el deterioro en las expectativas. El subíndice de Expectativas Futuras registró una contracción del 5,75%, mientras que el indicador que mide la percepción sobre la Situación Personal fue el que más cayó, con un descenso mensual del 7,62%. Ambos componentes están estrechamente vinculados al poder adquisitivo y a las decisiones de consumo de los hogares.
En este escenario, muchas familias comenzaron a moderar sus gastos ante una recuperación económica que avanza más lentamente de lo previsto. El enfriamiento de las expectativas se produjo luego de conocerse el dato de inflación de enero, que mostró una leve aceleración y volvió a tensionar el bolsillo.
El deterioro fue generalizado en todo el país, aunque con distinta intensidad. La Ciudad de Buenos Aires registró la mayor caída, con un retroceso del 7,77%, seguida por el Gran Buenos Aires, donde el índice bajó 5,35%. En el Interior la contracción fue más acotada, del 2,26%. Este comportamiento suele vincularse a la mayor exposición de los grandes centros urbanos a variaciones en tarifas, empleo y salarios.
Por nivel de ingresos, la caída alcanzó tanto a hogares de ingresos altos como bajos, aunque fue más marcada en los sectores de mayor poder adquisitivo, donde el índice retrocedió 5,24%. Analistas interpretan este dato como una señal de mayor prudencia en decisiones de gasto relevantes, especialmente en bienes durables.
De hecho, el único componente que no mostró variación significativa fue el relacionado con la compra de bienes durables e inmuebles, que registró una leve baja mensual de apenas 0,02%, aunque mantiene una mejora interanual cercana al 10%.
El relevamiento fue realizado entre el 2 y el 12 de febrero sobre una muestra nacional de 1000 casos por la consultora Poliarquía Consultores. El ICC funciona como uno de los principales indicadores para medir el humor social frente al programa económico del gobierno de Javier Milei, basado en el ordenamiento fiscal, la liberalización de precios y la desaceleración de la inflación.
En este contexto, la evolución de la confianza del consumidor se convierte en una variable clave no sólo para anticipar el comportamiento del consumo y la actividad económica, sino también para evaluar el respaldo social a las medidas en marcha y las expectativas sobre su impacto en la vida cotidiana.