La economía repunta, aunque el consumo por habitante sigue por debajo de 2017
El nivel de actividad volvió a crecer a comienzos del año según el EMAE, aunque el repunte se concentra en pocos rubros. Mientras minería, agro y finanzas avanzan, sectores como industria, construcción y turismo aún no logran recuperar terreno y el consumo por habitante sigue rezagado.
La actividad económica en Argentina inició 2026 con señales de mejora, aunque el crecimiento sigue mostrando fuertes diferencias entre sectores. De acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), en enero la economía avanzó 0,4% respecto de diciembre, mes que previamente había registrado un incremento de 1,8%.
Con estos datos, el país acumuló dos meses consecutivos de expansión, un resultado que generó debate entre analistas sobre el verdadero alcance de la recuperación.
Un informe elaborado por la Fundación Mediterránea plantea que la continuidad de esta tendencia podría indicar el ingreso de la economía a una cuarta etapa de crecimiento dentro del ciclo iniciado con el gobierno de Javier Milei.
Según ese estudio, el nivel de actividad actual se ubica 6,4% por encima del registrado en noviembre de 2023, el mes previo al inicio de la actual administración. En términos interanuales, el crecimiento de los últimos 12 meses alcanzó el 1,9%, una expansión moderada pero constante si se tiene en cuenta el fuerte ajuste aplicado durante ese período.
Recuperación desigual entre sectores
El análisis sectorial muestra que el rebote económico no se distribuye de manera homogénea. En enero, muchas actividades registraron leves retrocesos, mientras que el crecimiento se concentró principalmente en minería, industria y construcción.
Si se observa la evolución desde noviembre de 2023, los sectores con mejor desempeño relativo son intermediación financiera, minería y agro, además de transporte y comunicaciones y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler.
En contraste, algunos rubros continúan rezagados. Entre los que todavía no logran recuperar los niveles previos al cambio de gobierno aparecen la industria manufacturera, la construcción y el turismo receptivo internacional.
La industria, entre recuperación y retrocesos
El informe de la Fundación Mediterránea señala que la trayectoria de la industria refleja con claridad las tensiones que atraviesa la economía argentina, vinculadas a la competitividad cambiaria, la apertura comercial y la estructura productiva heredada.
Desde el inicio de la actual gestión pueden identificarse tres etapas diferenciadas en el desempeño industrial.
En la primera, que abarcó los primeros cinco meses, la producción cayó 11%, en línea con la contracción general de la economía. Luego se produjo una fase de recuperación de siete meses, en la que el sector logró volver al nivel de actividad de noviembre de 2023.
Posteriormente comenzó una tercera etapa contractiva, con una caída del 6% en la producción, mientras el resto de la economía atravesaba un período de estancamiento.
El dato de enero de 2026 introdujo una señal positiva: la industria registró un crecimiento mensual del 3,1%, que se vuelve aún más significativo al analizar los indicadores específicos de producción.
Sin embargo, dentro del propio sector industrial las diferencias son notorias. Entre las ramas con mejor desempeño se destacan:
- Productos de tabaco: +11,3%
- Refinación de petróleo y derivados: +8,7%
- Alimentos y bebidas: +7,4%
- Sustancias y productos químicos: +5,6%
- Muebles y colchones: +3,3%
En el otro extremo aparecen sectores que registran fuertes caídas:
- Textiles: -28,7%
- Caucho y plástico: -22,2%
- Minerales no metálicos: -19,2%
- Vehículos automotores: -16,9%
- Productos de metal: -14,3%
Estas diferencias reflejan el impacto dispar que tuvieron la apertura comercial y la apreciación cambiaria sobre distintos segmentos de la industria.
El consumo crece, pero no por habitante
Otro punto clave del análisis es la evolución del consumo privado, uno de los indicadores más sensibles para medir el bienestar de los hogares.
Los datos del último trimestre de 2025, correspondientes a las cuentas nacionales, muestran que el consumo privado total aumentó 4,4% frente al mismo período de 2024.
Si se considera el acumulado de los dos primeros años de gobierno, la expansión llega al 8,9%, el mejor resultado desde que se recalibró la serie estadística en 2004.
Sin embargo, al ajustar los datos por el crecimiento de la población, el panorama cambia. El consumo privado per cápita también creció durante 2025 y en el conjunto del bienio, pero todavía se ubica 2% por debajo del nivel alcanzado en 2017 y es similar al registrado en 2011.
Esto implica que, medido por habitante, el poder de compra de los argentinos aún no logra superar niveles observados hace más de una década.
Un repunte con desafíos estructurales
El informe concluye que la evolución reciente de los indicadores macroeconómicos muestra señales de estabilización y una recuperación incipiente de la actividad.
No obstante, también advierte que revertir más de diez años de estancamiento relativo requerirá un período prolongado de crecimiento sostenido, algo que la economía argentina históricamente ha tenido dificultades para sostener sin interrupciones.