La paradoja de enero: Argentina ensaya una calma "aburrida" ante una montaña de vencimientos
El economista Carlos Ponce analizó el complejo escenario financiero de este inicio de año. Entre la renovación de una deuda billonaria en pesos y el pago crítico de bonos en dólares, destaca que el superávit logrado en 2025 actúa hoy como el único dique de contención que evita un nuevo tembladeral económico.
Históricamente, los eneros en Argentina han sido sinónimo de zozobra, de corridas cambiarias y de una mirada fija en el monitor de las cotizaciones. Sin embargo, este 2026 ha comenzado con una novedad que, paradójicamente, el economista Carlos Ponce califica como "aburrida". Para Ponce, la verdadera noticia hoy es que "no hay noticia", un síntoma de una estabilidad macro-financiera que, aunque forzada por un ajuste severo, permite al país transitar compromisos de deuda que en cualquier otro contexto habrían provocado un estallido.
El desafío que enfrenta el equipo económico no es menor. Según detalló Ponce en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, el Tesoro debe lidiar este mes con una "pelota" de 30 billones de pesos -un número que marea con sus doce ceros- heredada de gestiones anteriores. Pero el ministro Luis Caputo está jugando este partido en dos canchas distintas. Por un lado, la deuda doméstica se maneja como un "arreglo mas casero", una suerte de negociación entre conocidos con bancos y fondos locales donde se decide qué bonos convienen para mantener la liquidez. Es, en palabras del economista, como deberle plata a la propia familia: siempre hay mayor margen para el diálogo.
Primera compra de reservas bajo el nuevo esquema cambiario
La situación se vuelve mucho más rígida cuando se mira el frente externo. El próximo viernes 9 de enero marca un hito crítico con el vencimiento de bonos bajo legislación extranjera. Aquí no hay espacio para la informalidad: "Si no pagamos, vamos a parar a la misma corte que Maduro", advirtió Ponce, subrayando que un incumplimiento significaría un default y un golpe letal a la reputación del gobierno de Javier Milei. No obstante, el mensaje es de tranquilidad; entre las reservas propias que ya acumuló el Tesoro, mas alguna operación adicional con los fondos extranjeros y en ultima instancia, usando el remanente de 17.000 millones de dólares del swap con Estados Unidos, el cumplimiento está garantizado.
Esta paz financiera, que permite incluso el debut de un nuevo esquema de bandas cambiarias con el Banco Central comprando dólares, no cayó del cielo. No es casual. Ponce fue enfático al recordar que esta solvencia es el fruto directo del superávit fiscal alcanzado en 2025. Es ese ahorro el que evita que el país tenga que salir a buscar deuda nueva, la cual hoy sería inaccesible o extremadamente cara. Sin embargo, el economista reconoció que el ajuste fue "desordenado" , señalando que el equipo oficialista, limitado en sus cuadros técnicos, ha tenido que pelear contra todas las corporaciones a la vez, mientras mantiene intactas ciertas prebendas, como el régimen de Tierra del Fuego.
Salir del ajuste sin exitismo: qué puede esperar la Argentina en 2026
Finalmente, Ponce vislumbra un alivio para los contribuyentes a través del nuevo Régimen Simplificado de Ganancias. Con un tope de ingresos de 1.000 millones de pesos anuales, el sistema promete ser un refugio para casi todos los asalariados, permitiéndoles incorporar fondos sin la persecución patrimonial de la AFIP. Así, entre una macroeconomía que busca acumular 10.000 millones de dólares en el año y una microeconomía que intenta adaptarse a las nuevas reglas, Argentina atraviesa un verano extrañamente silencioso, donde el mayor éxito del Gobierno, por ahora, es haber logrado que la economía deje de ser el centro de todas las alarmas.