Coparticipación en baja: Mendoza también recibió menos recursos reales en febrero

Aunque los envíos nacionales crecieron en términos nominales, la inflación volvió a licuar los recursos que llegan a las provincias. Un informe del IARAF advierte que las transferencias automáticas cayeron 7,4% en términos reales y todas las jurisdicciones, incluida Mendoza, registraron retrocesos.

La evolución de la coparticipación federal volvió a encender señales de alerta en las provincias durante febrero. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, los recursos que la Nación transfiere automáticamente a las jurisdicciones subnacionales registraron una nueva caída en términos reales, producto de la desaceleración de la recaudación y del efecto de la inflación.

Durante el segundo mes del año, el Estado nacional giró al conjunto de provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires $5,443 billones en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Si bien el monto representa un incremento nominal del 23% respecto a febrero de 2025, el aumento quedó por debajo de la inflación del período, por lo que en términos reales se tradujo en una caída del 7,4% interanual.

Coparticipación en baja: Mendoza también recibió menos recursos reales en febrero

El deterioro es todavía más marcado si se observa exclusivamente la coparticipación, es decir, el núcleo de los fondos que surgen de los impuestos nacionales que se reparten entre Nación y provincias. En ese caso, la reducción real fue del 8,8%.

Para provincias como Mendoza, estos recursos son un componente central del financiamiento público, ya que alimentan tanto el presupuesto provincial como las transferencias que luego se distribuyen a los municipios. Por esa razón, cualquier variación en la masa coparticipable tiene impacto directo en la disponibilidad de fondos para salarios, servicios públicos y obras.

El impacto de la caída de la recaudación

El informe del IARAF atribuye la baja principalmente al desempeño de los dos tributos que sostienen la mayor parte de la coparticipación: el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Ganancias.

En conjunto, ambos explican cerca del 94% de la masa coparticipable neta, por lo que su evolución determina casi por completo el volumen de recursos que la Nación distribuye entre las provincias.

Durante febrero, el IVA registró una caída real interanual del 13%, mientras que Ganancias retrocedió 0,8% en términos reales. La combinación de ambos tributos derivó en una contracción real del 8,3% en la recaudación conjunta, lo que terminó impactando directamente en las transferencias automáticas.

De acuerdo con el análisis, parte de la caída del IVA está vinculada a factores administrativos que afectaron la recaudación aduanera, especialmente por modificaciones en el sistema de percepciones aplicadas a las importaciones. Ese efecto ya había comenzado a observarse en enero y continuó durante febrero.

Cómo se ubica Mendoza en el mapa nacional

El informe también analiza la evolución de las transferencias por jurisdicción. Allí se observa que todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires registraron variaciones reales negativas, aunque con diferentes magnitudes.

La mayor caída correspondió a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con un descenso real del 8,6%, mientras que Salta mostró la menor reducción, con -3,6%.

Coparticipación en baja: Mendoza también recibió menos recursos reales en febrero

Las diferencias se explican, en gran medida, por la participación que tiene cada jurisdicción en las denominadas leyes especiales y compensaciones, que forman parte de las transferencias automáticas, pero no de la coparticipación estricta. Aquellas provincias que reciben una mayor proporción de estos fondos lograron amortiguar parcialmente la caída.

En el caso de Mendoza, la provincia se ubicó dentro de la tendencia general del país: los envíos aumentaron en términos nominales, pero perdieron poder de compra frente a la inflación, lo que implica una reducción real de los recursos disponibles.

Para la administración provincial, esto ocurre en un contexto donde las cuentas públicas dependen en gran medida de la evolución de los ingresos nacionales, especialmente en momentos en que la actividad económica todavía muestra señales de debilidad en varios sectores.

El balance del primer bimestre

Si se amplía la mirada al acumulado de los dos primeros meses del año, la tendencia se mantiene. Entre enero y febrero, las transferencias automáticas sumaron $11,291 billones, frente a $9,174 billones registrados en el mismo período de 2025.

En términos nominales, esto representa nuevamente un aumento del 23%, pero al ajustar por inflación el resultado es una caída real del 7,2%.

Coparticipación en baja: Mendoza también recibió menos recursos reales en febrero

El análisis histórico también muestra que los envíos reales del primer bimestre de 2026 se ubican en el octavo lugar de los últimos once años, lo que indica que el nivel actual de recursos está lejos de los picos observados en períodos de mayor recaudación.

A esto se suma otro dato relevante: si se analiza la dinámica de los últimos doce meses, las transferencias automáticas muestran una contracción real del 2%, lo que refleja que la recuperación que había comenzado a insinuarse durante 2025 comenzó a perder fuerza.

En ese escenario, la evolución de la coparticipación vuelve a convertirse en una variable clave para las provincias. Para Mendoza -como para el resto de las jurisdicciones- el comportamiento de la recaudación nacional en los próximos meses será determinante para definir el margen fiscal con el que contará el sector público a lo largo de 2026.

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