Mendoza activó la ley que regula la producción de semillas

Con el decreto reglamentario ya vigente, la provincia activa un nuevo marco para evitar contaminaciones genéticas, asegurar trazabilidad y atraer inversiones en semillas de alto valor, un segmento con creciente perfil exportador.

El Gobierno de Mendoza formalizó la entrada en vigencia de la ley que regula la convivencia entre distintos sistemas productivos agrícolas y refuerza el desarrollo de la producción de semillas de alta calidad. La norma, impulsada por el Ministerio de Producción y aprobada por la Legislatura el 17 de diciembre, cuenta desde ahora con el decreto reglamentario que habilita su aplicación efectiva en todo el territorio provincial.

El objetivo central es establecer reglas claras para preservar la identidad genética de los cultivos, generar previsibilidad para los productores y consolidar la competitividad del sector semillero mendocino, una actividad con creciente proyección internacional. La iniciativa busca garantizar una convivencia ordenada entre cultivos, reduciendo el riesgo de polinización cruzada y asegurando estándares de calidad, certificación y trazabilidad.

Durante la presentación del proyecto, el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, subrayó que Mendoza reúne condiciones diferenciales para el desarrollo de semillas híbridas de exportación. "La provincia tiene una sólida cultura hortícola y un estatus sanitario destacado, comparable al de regiones líderes como Sudáfrica, Nueva Zelanda o Australia", señaló. En ese marco, destacó que la nueva ley aporta seguridad jurídica tanto a empresas como a productores, un factor clave para ampliar las exportaciones.

La norma se articula con la Ley Nacional de Semillas y Creaciones Fitogenéticas Nº 20.247 y otorga herramientas concretas para ordenar el uso del suelo y resguardar la identidad varietal. Uno de los pilares es la obligatoriedad de inscribirse en el Registro de Uso de la Tierra (RUT), requisito para quienes produzcan, multipliquen o comercialicen semillas. Este registro, administrado por la Dirección de Agricultura, contará con información georreferenciada sobre ubicación de parcelas, especies, variedades y fechas de siembra.

Ese sistema permitirá identificar zonas de riesgo, planificar la distribución de cultivos y prevenir interferencias entre explotaciones. La autoridad de aplicación será el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN), que tendrá a su cargo la fiscalización y los controles para garantizar el cumplimiento del nuevo régimen.

Además, la ley establece protocolos de aislamiento y medidas complementarias para minimizar contaminaciones, como la implementación de barreras físicas, cortinas vegetales o escalonamientos en las fechas de siembra. También prevé sanciones económicas e inhabilitaciones temporales ante incumplimientos, y promueve la coordinación con otras provincias, especialmente en zonas limítrofes.

Desde el Ejecutivo provincial destacan que, con este marco regulatorio, Mendoza busca dar un salto en la producción de semillas de alto valor agregado, atraer inversiones y consolidarse como un polo estratégico dentro del mapa semillero nacional e internacional.

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