Brasil: Lula va por la cuarta
Tras un fuerte incremento en la desaprobación a principios del año pasado - que la llevó a 57% en mayo desde 47% en diciembre 2024-, producto de la marcada depreciación en el Real en el último trimestre de 2024 como consecuencia de las preocupaciones en torno a la política fiscal, la imagen del gobierno del presidente Lula siguió mejorando en los últimos meses.
- Después de un período de turbulencia que duró desde fines de 2024 hasta principios de 2025, la imagen del gobierno y la aprobación del presidente Lula fueron mejorando, volviéndolo más competitivo de cara a las elecciones presidenciales de octubre.
- De momento, la oposición luce fragmentada, lo que favorece las chances de reelección del actual presidente.
- Fuera de la mejora en la imagen del gobierno y la fragmentación en la oposición, la situación macroeconómica juega en favor del gobierno ya que el desempleo se encuentra en el menor nivel desde 2012, la inflación se quedaría dentro del rango meta del banco central y el crecimiento del PBI, si bien se desaceleraría respecto de 2025, no sería nada despreciable este año.
- A diferencia de otras experiencias electorales recientes en América Latina, donde hubo un giro hacia la derecha o centro derecha, en el caso de Brasil las chances de un cambio político lucen menores.
- A pesar de esto, no está todo dicho en la carrera presidencial, ya que quedan largos meses por delante y la situación puede cambiar.
- Tras un fuerte incremento en la desaprobación a principios del año pasado - que la llevó a 57% en mayo desde 47% en diciembre 2024-, producto de la marcada depreciación en el Real en el último trimestre de 2024 como consecuencia de las preocupaciones en torno a la política fiscal, la imagen del gobierno del presidente Lula siguió mejorando en los últimos meses.
- La percepción de una mejora en la situación económica ayudó a la imagen del gobierno, mientras que las expectativas económicas son constructivas, algo que le juega a favor a la administración actual.
- Aunque a un ritmo menor que en las dos primeras presidencias, el tercer mandato de Lula terminaría con cuatro años consecutivos de crecimiento del PBI, algo que no se veía desde la primera presidencia de Dilma Rousseff.
- La convergencia de la inflación al rango meta del banco central en los últimos meses de 2025 es sin dudas un elemento positivo para el gobierno, particularmente porque las expectativas para 2026 y 2027 ya se encontraban dentro de la banda de tolerancia.
- A diferencia de los dos mandatos anteriores, la política fiscal durante el tercer mandato de Lula queda en una posición mucho peor de lo que fueron sus dos primeras presidencias.
- Las dos primeras presidencias de Lula estuvieron marcadas por un elevado superávit fiscal y una reducción en el ratio de deuda/PBI.
- El tema central sigue siendo la política fiscal en un entorno de crecimiento del nivel de deuda/PBI y muy elevados pagos de intereses, con lo que de cara a una potencial cuarta administración del presidente Lula el foco del mercado estará en las señales hacia delante respecto a la consolidación fiscal.