JP Morgan proyecta un ingreso de US$ 2.300 millones si Argentina vuelve a ser mercado emergente
El banco estadounidense evaluó que una eventual recategorización por parte de MSCI podría impulsar fuertes flujos hacia acciones locales. Destacó las reformas económicas del Gobierno, aunque advirtió que la estabilidad política será clave.
Un informe de JP Morgan reavivó las expectativas del mercado financiero al estimar que Argentina podría captar alrededor de US$ 2.300 millones en flujos pasivos si recupera la categoría de "mercado emergente" en los índices de MSCI. Actualmente, el país figura como "Standalone", una clasificación que lo mantiene fuera de los principales fondos internacionales de renta variable.
El análisis del banco de inversión se centró en las transformaciones económicas implementadas desde diciembre de 2023 y su impacto en la accesibilidad del mercado argentino para inversores extranjeros. Según el reporte, la flexibilización del cepo cambiario, la eliminación de restricciones a los movimientos de capital y la modernización de la infraestructura bursátil mejoraron la percepción externa sobre el país.
"El proceso de retorno al estatus de Mercado Emergente se aceleró tras una serie de reformas favorables al mercado implementadas por el gobierno de Milei", señaló el equipo de Research de la entidad. Entre los cambios destacados figuran la posibilidad de repatriar dividendos, la unificación cambiaria y ajustes en los sistemas de liquidación de valores.
Qué implicaría el cambio de categoría
Si MSCI decidiera avanzar con la reclasificación, Argentina volvería a integrar índices seguidos por grandes fondos internacionales, lo que generaría ingresos automáticos de capital hacia acciones locales. JP Morgan calcula que ese flujo podría rondar los US$ 2.300 millones en su fase inicial.
Las compañías con mayor ponderación potencial serían YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Vista Energy, Transportadora de Gas del Sur y Pampa Energía. El ingreso de nuevos fondos, según el banco, contribuiría a mejorar la liquidez del mercado y a reducir la percepción de riesgo país, además de ampliar la cobertura de analistas y la participación institucional.
El informe también remarca que el índice Merval opera actualmente con una relación precio/ganancias (P/E) cercana a 9,5 veces, por debajo de las aproximadamente 15 veces registradas en 2017-2018. Esa brecha sugiere margen de valorización si se consolida un entorno de mayor previsibilidad.
Los desafíos pendientes
Pese al escenario favorable, JP Morgan advirtió que MSCI sigue observando ciertos factores antes de avanzar con una consulta formal. Entre ellos, mencionó la persistencia de algunas restricciones para inversores institucionales extranjeros, la limitada disponibilidad de información en inglés y cuestiones vinculadas a infraestructura de mercado y estabilidad institucional.
El banco estimó que, en el mejor de los casos, el proceso podría activarse entre 2026 y 2027, considerando que las consultas de reclasificación suelen extenderse durante unos dos años. De concretarse, el cambio de categoría podría efectivizarse entre 2027 y 2028.
Un punto central será la continuidad de las reformas más allá de las elecciones presidenciales de 2027. MSCI, recordó el informe, exige evidencia de transformaciones duraderas antes de modificar la clasificación de un país, especialmente en el caso argentino, cuya historia reciente en los índices globales estuvo marcada por avances y retrocesos.
En ese contexto, el eventual regreso a la categoría de mercado emergente no solo implicaría un ingreso significativo de capitales, sino también una señal de validación internacional sobre la estabilidad y apertura del sistema financiero argentino.