Mosca del Mediterráneo: cómo se "fabrican" los insectos estériles que exporta Mendoza

Hay un acuerdo para enviar 162 millones de moscas del Mediterráneo estériles a Bolivia. Además, Mendoza utiliza estos insectos para combatir las plagas en los diferentes oasis.

Desde hace meses, Mendoza exporta moscas del Mediterráneo estériles a Bolivia, tras un acuerdo por 162 millones de insectos destinados a combatir esta plaga en aquel país; mientras que ya hay acuerdos para completar envíos a Chile y se está negociando con Marruecos.

Estos insectos esterilizados se producen en una bioplanta del Iscamen en Santa Rosa, y además de destinarlos a combatir esta plaga en los oasis de la provincia, Mendoza comenzó a exportarlos ante el requerimiento de otros países a los que llegó la mosca de mediterráneo, originaria de África.

Justamente, desde África Occidental la Mosca del Mediterráneo se extendió a unos 90 países de los dos hemisferios, principalmente por el aumento del comercio mundial de frutas. Por tal motivo, se la considera una especie cosmopolita que afecta a las producciones locales.

Para combatirla, Mendoza "fabrica" insectos machos de la misma especie,  pero estériles. Entonces, a través de la liberación de machos esterilizados, se interrumpe el ciclo biológico de la plaga de Mosca del Mediterráneo.

Ahora bien, la gran pregunta es cómo se producen en la planta de Santa Rosa estos machos esterilizados. Ante esto, el presidente del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen), Alejandro Molero, explicó en detalle este proceso.

Cómo se producen

"La Mosca del Mediterráneo 'cepa Mendoza' es una conjunción de ocho líneas sanguíneas, traídas de distintas partes del mundo. Con cada incorporación, se le dio características especiales: poder de vuelo, longevidad y resistencia a temperaturas extremas", comenzó Molero.

A partir de allí, en la bioplanta de Santa Rosa se formaron colonias de Mosca del Mediterráneo: parejas de macho y hembra que mantienen la línea genética de la cepa Mendoza.

Posteriormente, según explicó Molero, "se separan huevecillos de macho y hembra, que son de distintos colores (blancos y pardos) y nos quedamos sólo con los de macho". Recién allí viene el proceso de esterilización, a través de cobalto.

Alejandro Molero, presidente del Iscamen.

"Esos huevecillos de machos se crían hasta convertirse en pupa, momento en el que se someten a irradiación de cobalto para producir la esterilización", especificó el titular del Iscamen. "Posteriormente se espera su nacimiento y se liberan los insectos", completó.

De esta manera, se van multiplicando los insectos hasta producir 400 millones por día destinados mayoritariamente a Mendoza y la Patagonia.  

Sobre la exportación, Molero aclaró: "Lo que se envían con las pupas esterilizadas". "Llevamos 40 millones enviadas a Bolivia y 6 millones a Chile para hacer las pruebas de funcionamiento en ese país", completó el funcionario mendocino.

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