Un estudio privado advierte un deterioro de la inversión al inicio de 2026
Un informe de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados mostró una fuerte caída interanual de la inversión y alertó sobre la debilidad de los componentes productivos de la economía.
La inversión en la Argentina comenzó 2026 con señales negativas, según un estudio privado elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF). De acuerdo con su indicador de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM), la inversión total se contrajo 6,6% interanual en enero, mientras que en la medición mensual el avance fue de apenas 0,4% desestacionalizado, lo que refleja un escenario de estancamiento.
El informe estimó que la inversión alcanzó los USD 6.626 millones durante el primer mes del año. En ese marco, el peso de la inversión sobre el Producto Bruto Interno retrocedió al 17,9%, el nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2024, un dato que pone en evidencia el deterioro del componente clave para el crecimiento económico.
Desde la consultora señalaron que enero mostró un empeoramiento de los niveles de inversión, y advirtieron que uno de los datos más preocupantes surge del comercio exterior. En ese sentido, remarcaron la información publicada por el Indec, que reflejó fuertes caídas en las cantidades importadas, especialmente en bienes vinculados a la producción.
Al desagregar los componentes, el informe indicó que la inversión en maquinaria y equipos cayó 6,9% interanual. Dentro de este rubro, los equipos de origen nacional mostraron un avance de 6,0%, mientras que los bienes importados se desplomaron 14,6%, cortando una racha de 15 meses consecutivos de variaciones positivas.
Por su parte, la inversión en construcción volvió a registrar una contracción, con una baja estimada de 6,3% interanual en enero, consolidando un escenario de debilidad en uno de los sectores tradicionalmente dinamizadores de la actividad económica.
En sus conclusiones, OJF sostuvo que la inversión continúa siendo uno de los principales desafíos para la economía, y advirtió que buena parte de la eventual reactivación dependerá de que las inversiones productivas logren repuntar. Sin ese impulso, señalaron, las perspectivas de crecimiento seguirán condicionadas en el corto y mediano plazo.