La guerra en Medio Oriente empuja el petróleo y activa la suba de retenciones en Argentina

El aumento del precio internacional del petróleo, que volvió a superar los US$100 por barril, activó el mecanismo automático previsto por el decreto 488/2020. La alícuota pasa de 3,36% a 8% para el crudo convencional. Son las que se aplican al extraído en Chubut, Santa Cruz, Mendoza y Neuquén.

La fuerte escalada del precio internacional del petróleo, impulsada por la tensión bélica en Medio Oriente, provocó un cambio automático en el esquema de retenciones a las exportaciones de crudo convencional en Argentina. Como resultado, la alícuota pasó de 3,36% a 8%, luego de que el barril Brent volviera a superar los US$100 este viernes.

El ajuste no responde a una decisión directa del Gobierno sino a un mecanismo previsto en el artículo 7 del decreto 488/2020, que establece la revisión periódica del valor de referencia del crudo. El cambio se activó porque la cotización internacional aumentó más de 15% respecto del precio considerado a fines de febrero.

La medida apunta también a amortiguar el impacto del encarecimiento del petróleo en los precios internos de los combustibles, ya que una mayor carga impositiva sobre las exportaciones incentiva a los productores a vender parte de su producción en el mercado local a un valor menor.

El esquema de retenciones

A fines de enero, el Gobierno había oficializado una reducción en los derechos de exportación aplicados al petróleo proveniente de yacimientos convencionales, con el objetivo de estimular inversiones en campos maduros de la cuenca del Golfo San Jorge (Chubut y Santa Cruz), además de áreas productivas en Mendoza y Neuquén.

Bajo ese nuevo sistema de alícuotas variables, a fines de febrero se había fijado una retención de 3,36%, tomando como referencia un precio promedio del barril de US$71,30.

Sin embargo, la situación cambió drásticamente tras el estallido del conflicto en Medio Oriente. El Brent superó nuevamente los US$100, con picos cercanos a US$120, lo que obligó a recalcular el valor de referencia y llevó la retención al 8%.

El procedimiento está detallado en el decreto 488/2020, que dispone que el último día hábil de cada semana la Secretaría de Energía compare el promedio de cotizaciones del mes con el valor vigente. Si la diferencia supera el 15%, se fija una nueva cotización aplicable desde el siguiente día hábil.

Alcance de la medida

La suba de la retención impacta sobre todos los productos incluidos en los decretos 488/2020 y 59/2026, que abarcan tanto petróleo crudo como derivados, entre ellos solventes, naftas vírgenes y combustibles pesados.

En cambio, el petróleo producido en Vaca Muerta no tendrá modificaciones, ya que en ese caso la alícuota ya se encontraba en 8% del valor de exportación.

Desde el Gobierno remarcan que el incremento surge de manera automática dentro del esquema vigente, aunque reconocen que el cambio puede contribuir a moderar la presión alcista del Brent sobre los combustibles en el mercado interno.

Cómo funciona la fórmula actual

El sistema vigente fue establecido por el decreto 59/2026, que introdujo una fórmula polinómica para calcular la retención según el precio internacional del crudo.

De acuerdo con ese mecanismo:

  • Si el Brent se ubica por debajo de US$65, la retención es 0%.

  • Si supera los US$80, la alícuota alcanza el 8%.

  • Para valores intermedios se aplica una fórmula de ajuste, que en febrero determinó el 3,36% con un precio promedio de US$71,30.

Este esquema reemplazó al régimen anterior, que fijaba retención cero cuando el barril caía por debajo de US$45 y la elevaba al 8% al superar los US$60.

La modificación buscó mejorar la rentabilidad de los yacimientos convencionales, cuyos costos de extracción suelen ser más altos y que venían afectados por la baja del precio internacional del crudo.

El nuevo diseño fue anunciado tras acuerdos entre el Ministerio de Economía, la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH) y las provincias productoras de Chubut, Neuquén y Santa Cruz.

Un escenario que cambió en pocas semanas

El esquema pretendía que la carga impositiva aumentara de forma gradual a medida que subiera el precio internacional, evitando saltos bruscos que afectaran la rentabilidad de los productores.

Sin embargo, el contexto internacional alteró rápidamente ese equilibrio. Tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, el precio del petróleo registró una fuerte escalada y superó los US$100 por barril, con máximos cercanos a US$120.

En ese contexto, las empresas del sector pasaron a beneficiarse de un incremento cercano al 40% en el precio del crudo, mientras hasta ahora seguían pagando retenciones inferiores al 4%, situación que cambió con el nuevo ajuste automático.

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