Carlos Ponce: "Es clave que volvamos a los mercados voluntarios de deuda"
El economista Carlos Ponce explicó en Radio Post que la Argentina tuvo que pagar deudas con un préstamo repo de bancos, qué implica seguir fuera del financiamiento internacional y cómo eso frena la obra pública, el crédito y la recuperación económica.
La Argentina enfrenta hoy una deuda externa que, según explicó Carlos Ponce en Radio Post, está dividida en dos grandes bloques, pero uno de ellos es el que realmente condiciona al país. Se trata de los bonos emitidos bajo ley estadounidense, que funcionan como "pagarés sofisticados" y que, en caso de incumplimiento, terminan inevitablemente en los tribunales de Nueva York.
"Si hay una controversia, las partes irán a los tribunales ordinarios de la justicia de Estados Unidos, que siempre termina en el distrito sur de Manhattan", explicó el economista. Y remarcó que en ese sistema judicial "no hay vuelta: si no pagás, el juez te falla en contra y lo tenés que pagar".
En los países normales, señaló Ponce, esos vencimientos se resuelven refinanciando la deuda. "Chile, Uruguay o Perú colocan un bono nuevo voluntario en el mercado internacional a tasas de interés muy bajas , juntan esa plata y con eso pagan los bonos viejos. Eso se llama roll over y lo hacen todos los gobiernos del mundo".
Pero la Argentina hoy no puede hacerlo. Es la pesada herencia que recibió Milei: "Todavía el mercado voluntario internacional de deuda Argentina no lo tiene abierto. Es un problema de falta de confianza que viene desde lejos , es el famoso riesgo país visto de otra manera. Hoy no podríamos salir al mercado voluntario de deuda porque no nos prestarían".
Por eso, el Gobierno tuvo que recurrir a una alternativa más cara y precaria: un préstamo tipo repo. "Es un pacto de recompra: vos le entregás bonos a los bancos y ellos te prestan la plata. Dentro de un año vos les pagás y ellos te devuelven los bonos. La diferencia es la tasa de interés", describió.
El pago de los bonos que vencían en Estados Unidos se hizo combinando "algo de ahorros del superávit fiscal del 2025", ingresos por privatizaciones y ese préstamo repo con bancos internacionales. "Parte de esa plata ya se giró. Hoy se cumple con eso, pero no de la manera que hubiera querido Milei", afirmó Ponce.
Según detalló, de los cerca de 4.400 millones de dólares necesarios, unos 3.000 millones provienen de los bancos. "El año que viene vamos a estar hablando de cómo devolvemos 3.300 millones, porque hay intereses, y además en junio vuelve a haber otro vencimiento importante".
Para el economista, el verdadero problema es estructural. "La clave es volver a lo que tienen todos los países civilizados del mundo: acceso al mercado voluntario de deuda. Colocar deuda nueva para pagar deuda vieja. Eso lo hacen todos".
Ponce ilustró el impacto de estar fuera de ese circuito con un ejemplo local: una hipotética doble vía de alta montaña entre Mendoza y el Cristo Redentor. "Si Mendoza fuera como Chile o Uruguay, podría colocar por ejemplo un bono por 500 millones de dólares a 10 años a una tasa del 5 o 6% anual. Pagaría 30 millones por año de intereses y a los 10 años cuando vence el capital de los 500 millones colocaría otro bono internacional en el mercado voluntario de deuda para cancelar el bono que vence. La obra te termina costando solo los intereses".
En cambio, en una economía no normalizada, ese tipo de financiamiento es imposible. "Por eso ves que en Estados Unidos tiran un estadio y construyen otro en un año. Tienen acceso a deuda barata y de largo plazo".
El economista sostuvo que la normalización financiera es clave para que se reactive la economía real. "No es solo para el Estado. También para las empresas y para la gente común, donde hoy está todo medio parado".
La construcción es el mejor termómetro de esa parálisis. "Uno de los peores indicadores del año fue el de noviembre. Primero porque el Gobierno suspendió la obra pública y la mitad de la industria está con el agua al cuello", señaló.
Y comparó con Chile, donde el crédito hipotecario funciona como motor del crecimiento. "Un tipo que progresa puede tener su departamento con una hipoteca a 30 años, a tasa baja, con una cuota accesible. Si gana más, cambia de casa y de hipoteca. Eso mueve todo".
Para Ponce, ese es el horizonte al que debería apuntar la Argentina. "El año que viene la Argentina se tiene que normalizar. Que baje el riesgo país y podamos volver a los mercados voluntarios de deuda, no para endeudarnos a lo loco, sino para hacer infraestructura, inversión y permitir que la economía vuelva a arrancar".