Mendoza apuesta al "sitio libre" para ampliar exportaciones frutícolas
Con la figura de "sitio de producción libre" de mosca del Mediterráneo, fincas ubicadas en zonas de baja prevalencia podrán acceder a mercados exigentes como China y Estados Unidos. El desafío ahora es lograr el reconocimiento internacional del sistema.
El Gobierno de Mendoza destacó la implementación de una nueva herramienta sanitaria que permitirá ampliar las oportunidades de exportación para la producción frutícola provincial. Se trata de la figura de predio libre de mosca de los frutos para establecimientos ubicados fuera de las zonas que ya cuentan con el estatus de área libre de la plaga.
La medida fue desarrollada en conjunto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y responde a un planteo histórico del sector productivo. Según explicó el gobernador Alfredo Cornejo a través de sus redes sociales, la iniciativa busca generar nuevas condiciones para que más productores puedan acceder a mercados internacionales de alto valor.
El mandatario señaló que la provincia ya cuenta con el primer establecimiento oficialmente reconocido bajo esta modalidad, lo que marca un precedente para que otros productores puedan iniciar el mismo proceso de certificación.
La implementación de esta figura sanitaria apunta a mejorar la competitividad de las fincas ubicadas fuera de las áreas libres declaradas, permitiendo que, si cumplen con estrictos controles fitosanitarios, puedan acceder a destinos internacionales que hoy presentan mayores exigencias.
Desde el Gobierno provincial consideran que se trata de una decisión estratégica que abre la posibilidad de ampliar mercados para la fruta mendocina, replicando oportunidades que ya tienen productores del Valle de Uco y del Sur provincial, donde el estatus sanitario facilita el ingreso a destinos de mayor rentabilidad.
Cornejo también destacó el trabajo del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen) en materia de sanidad vegetal, al señalar que distintos programas implementados por el organismo han sido claves para proteger la producción agrícola.
Entre ellos mencionó el operativo de control de la Lobesia botrana, la polilla de la vid, que se desarrolla a gran escala en la provincia. El programa alcanza a miles de productores y abarca más de cien mil hectáreas de viñedos, con una inversión millonaria destinada a reducir la presencia de la plaga.
De acuerdo con los datos oficiales, las acciones de control permitieron disminuir de forma significativa las detecciones de la plaga, evitando impactos severos en la producción vitivinícola. Según estimaciones del Gobierno provincial, sin ese operativo las pérdidas en la actividad podrían haber sido muy superiores, especialmente en una temporada marcada por condiciones climáticas adversas.
Más detalles
La medida surge a partir de la Resolución 137/2026 del Senasa, que introduce la figura de Lugar o Sitio de Producción Libre (LPL/SPL). Este esquema habilita a que fincas específicas, siempre que cumplan con estrictos protocolos sanitarios, obtengan un estatus diferencial que facilite el acceso a mercados internacionales con mayores exigencias fitosanitarias.
En Mendoza, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria (Iscamen) comenzó a presentar el nuevo sistema a productores y exportadores, en especial del sector cerecero. El objetivo es ampliar las posibilidades comerciales para los oasis Norte y Este, regiones que actualmente cuentan con la categoría de baja prevalencia de la plaga y que, por ese motivo, deben aplicar tratamientos cuarentenarios para exportar a determinados destinos.
Desde el Gobierno provincial se considera que esta herramienta representa un paso estratégico para mejorar la inserción internacional de la producción frutícola mendocina. La administración provincial destaca que fortalecer los estándares sanitarios es clave para sostener el empleo, impulsar las exportaciones y consolidar el desarrollo productivo del sector.
Autoridades del Iscamen señalaron que el sistema responde a un planteo histórico del sector productivo, que buscaba mecanismos para competir en mejores condiciones en los mercados internacionales. La intención es que los productores que logren certificar sus establecimientos puedan colocar su fruta en destinos más exigentes y obtener precios superiores.
Actualmente, cerca del 70% del territorio mendocino -principalmente el Sur provincial y el Valle de Uco- cuenta con reconocimiento internacional como área libre de mosca de los frutos, lo que permite exportar sin necesidad de tratamientos de frío. En cambio, el Norte y el Este mantienen la categoría de baja prevalencia, lo que implica mayores costos y demoras logísticas para ingresar a algunos mercados.
Con la nueva figura sanitaria, los establecimientos ubicados en esas zonas podrán aspirar a ser declarados "sitio libre" si cumplen con un conjunto de exigencias técnicas. Entre ellas se incluyen monitoreos intensivos, una mayor densidad de trampas para detectar la plaga, planes fitosanitarios específicos y controles oficiales en un radio de hasta dos kilómetros alrededor de la finca.
Desde el sector exportador señalan que el modelo se inspira en experiencias implementadas en Chile, donde sistemas similares permitieron ampliar los volúmenes de exportación y llegar a mercados más exigentes. En particular, destacan que destinos como China y Estados Unidos concentran una gran demanda y representan oportunidades comerciales relevantes para la fruta temprana.
En ese contexto, Mendoza cuenta con una ventaja competitiva importante: su producción llega antes que la de otros países del hemisferio sur. La denominada "fruta primicia" ingresa al mercado cuando todavía hay poca oferta, lo que se traduce en precios más altos.
Representantes del sector cerecero explican que el ciclo biológico de la mosca del Mediterráneo comienza hacia mediados o fines de diciembre, momento en el que en muchos casos la cosecha de cereza ya ha finalizado en la provincia. Esa característica permitiría que la fruta temprana sea una de las primeras en beneficiarse con el nuevo esquema sanitario.
Desde el sector privado también advierten que las restricciones actuales han limitado el crecimiento de la actividad frente a competidores regionales. En especial mencionan el caso de Chile, que logró expandir fuertemente sus exportaciones de cereza en la última década gracias a su acceso pleno a los principales mercados.