Qué necesita Argentina para volver a ser mercado emergente y atraer inversiones

Un informe de JP Morgan señala tres condiciones clave para recuperar la categoría y proyecta ingresos millonarios si se concreta la reclasificación.

Argentina podría volver a ser considerada un mercado emergente en los próximos años, pero para lograrlo deberá cumplir con una serie de condiciones estructurales que todavía están en proceso. Así lo plantea un reciente informe de JP Morgan, que identifica tres ejes centrales: eliminar los controles de capital, consolidar un esquema cambiario previsible y garantizar reglas claras para los inversores internacionales.

El banco destaca que, si se avanza en ese camino, una eventual reclasificación por parte de MSCI podría canalizar más de U$D2.300 millones en flujos hacia acciones locales, principalmente a través de inversiones pasivas vinculadas a índices y fondos cotizados.

En su análisis, la entidad reconoce avances recientes en materia económica y política, especialmente tras las elecciones legislativas de 2025, que dejaron un escenario de mayor estabilidad y respaldo para el oficialismo. A partir de allí, se consolidó una agenda de reformas que incluyó la aprobación del Presupuesto 2026, cambios en el marco laboral y medidas orientadas a reducir costos y fomentar la formalización.

El informe también resalta una mejora en indicadores financieros clave, como la baja del riesgo país y una mayor estabilidad cambiaria, factores que contribuyeron a una recuperación en la confianza de los inversores. Sin embargo, advierte que el mercado accionario argentino todavía no refleja plenamente esa mejora, a diferencia de lo ocurrido con la deuda soberana.

Actualmente, Argentina permanece fuera de los principales índices globales al ser considerada un mercado "standalone", lo que limita el ingreso de capitales internacionales. Esta situación explica, en parte, el rezago relativo de las acciones locales frente a otros mercados de la región.

De concretarse una reclasificación, el impacto no sería uniforme. El documento identifica a compañías como YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Vista Energy, Transportadora de Gas del Sur y Pampa Energía como las principales receptoras de flujos, debido a su tamaño y liquidez.

Más allá de los factores macroeconómicos, el banco pone el foco en aspectos vinculados a la infraestructura del mercado, como la transparencia regulatoria, el acceso a información en inglés y la eliminación de trabas operativas para inversores institucionales, variables que también son evaluadas por MSCI.

En ese marco, la consistencia política aparece como un elemento determinante. El proceso de reclasificación requiere continuidad en el tiempo y señales claras de estabilidad más allá de los ciclos electorales, por lo que las elecciones presidenciales de 2027 serán un punto de referencia clave.

Según el escenario base del informe, si se mantienen las condiciones actuales y se profundizan las reformas, MSCI podría iniciar el proceso de evaluación durante 2026, con una eventual reclasificación entre 2027 y 2028.

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