Salarios en jaque: solo dos grandes gremios le ganaron a la inflación en 2025
Con una suba de precios cercana al 31% y un empleo formal en retroceso, la mayoría de las paritarias terminó el año por debajo del IPC. Para 2026, las consultoras anticipan ajustes más moderados y menos revisiones.
El segundo año de la gestión de Javier Milei dejó un balance adverso para la mayoría de los trabajadores sindicalizados. De los 12 grandes gremios analizados, apenas dos lograron cerrar 2025 con aumentos salariales por encima de la inflación, otros dos empataron y los ocho restantes perdieron poder adquisitivo, en un contexto marcado por la incertidumbre política previa a las elecciones y un mercado laboral que no acompañó la recuperación económica.
Según los últimos datos del INDEC, entre enero y octubre los salarios del sector registrado -público y privado- subieron 24%, un ritmo que ya en ese tramo quedó por debajo del 24,8% que acumuló la inflación. Con las proyecciones privadas que ubican el IPC de diciembre en torno al 2,5%, el cierre de 2025 habría dejado una suba de precios cercana al 31% en todo el año.
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Con ese telón de fondo, los mecánicos de SMATA y los trabajadores de estaciones de servicio fueron los únicos que lograron ganarle a la inflación, tras recomponer el salario real en la segunda mitad del año. Así lo señala un relevamiento de la consultora Synopsis, que también destacó un fenómeno inédito en tres décadas: la economía creció, pero el empleo formal cayó. "Es la primera vez en 30 años que se da esta combinación", resumió Juan Manuel Grosso, analista del área sindical de la consultora.
En el grupo que consiguió empatar con la inflación aparece La Bancaria. Gracias a un esquema de indexación automática acordado con las entidades financieras, el gremio que conduce Sergio Palazzo terminó 2025 manteniendo su poder de compra, aunque sin una mejora real respecto de diciembre de 2024. Camioneros, liderado por la familia Moyano, cerró el año apenas por encima del IPC, pero solo luego de pasar once meses consecutivos perdiendo frente a los precios.
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La mayor parte del mapa sindical, sin embargo, quedó en rojo. Ocho de los grandes gremios no lograron que sus paritarias acompañaran la inflación. Entre ellos, la UOM (metalúrgicos) y Alimentación registraron una "erosión sistemática" del salario real a lo largo del año, con incrementos que no alcanzaron a compensar la suba del costo de vida.
La misma dinámica se repitió en SUTERH (encargados de edificios), Sanidad, la UOCRA (construcción), Comercio, los estatales de UPCN y los ferroviarios de La Fraternidad. En todos los casos, los acuerdos quedaron por debajo del IPC y el año terminó con pérdida de poder adquisitivo. En el caso de Comercio, el sindicato con más afiliados del país, hubo intentos de recomposición en julio y diciembre, pero no alcanzaron para evitar un cierre negativo. El gremio que conduce Armando Cavalieri volverá a negociar recién en marzo.
Dentro de ese grupo, los estatales y los ferroviarios fueron los más castigados, con una brecha de más de dos dígitos frente a la inflación acumulada desde diciembre de 2024.
Las perspectivas para 2026 tampoco lucen favorables. Grosso advirtió que la caída del empleo registrado -unos 30.000 puestos menos que el año anterior- limita fuertemente la capacidad de los sindicatos para negociar aumentos que superen al IPC. "Siempre que la economía crecía, crecía el empleo formal. Esta vez no ocurrió, y eso hace muy difícil pensar en paritarias que le ganen a la inflación", explicó.
En ese escenario, la única vía para una mejora del salario real sería una desaceleración marcada de la inflación, algo que los analistas no esperan en el corto plazo. De hecho, varios acuerdos ya firmados podrían volver a quedar rezagados si el IPC se mantiene cerca del 2,5% mensual.
Desde el lado de las empresas, la prudencia también domina la estrategia. Un informe de la consultora Mercer señala que en 2025 los incrementos salariales del mercado general promediaron 30%, en línea con la inflación esperada, y que la práctica más habitual fue fragmentar los ajustes en cuatro tramos para acompañar la evolución de los precios.
De cara a 2026, el 47% de las compañías ya tenía definido a comienzos de diciembre su presupuesto salarial, con una mediana de aumento proyectada del 20%, nuevamente alineada con la inflación prevista. Además, se espera una reducción en la cantidad de revisiones: el 36% planea dos ajustes en el año y el 29% cuatro, lo que anticipa un esquema de incrementos más espaciados y cautelosos.