Turismo en enero: estadías más breves y viajes espontáneos

Según un balance de la CAME, los viajeros priorizan escapadas cortas, eventos y destinos con naturaleza. La provincia aparece entre las mejor posicionadas para captar esa demanda.

El comienzo del año dejó señales claras de un cambio en el comportamiento del turismo interno en la Argentina. Durante la primera quincena de enero, el movimiento fue dispar entre las distintas regiones y mostró la consolidación de un visitante más prudente en sus gastos, con viajes definidos a último momento y permanencias más acotadas. Así lo analizó Salvador Femenía, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), al repasar los números del sector.

De acuerdo con su evaluación, el flujo turístico no se distribuyó de manera uniforme entre las provincias y estuvo atravesado por nuevas pautas de consumo, influenciadas tanto por la coyuntura económica como por la oferta puntual de actividades culturales y recreativas.

Viajeros más selectivos y escapadas cortas

Femenía describió que hoy predomina un perfil de turista que posterga la decisión de viajar hasta último momento, elige con mayor cuidado y privilegia propuestas concretas antes que largas vacaciones planificadas con anticipación. En esa lógica, las estadías se acortaron y suelen concentrarse en períodos de cuatro o cinco días, con recorridos más intensos y dinámicos.

Otro factor decisivo, explicó, es la programación de espectáculos y actividades: recitales, obras teatrales y festivales se convirtieron en disparadores clave a la hora de definir un destino.

Naturaleza y mejor competitividad

En cuanto a los niveles de ocupación, señaló que la costa atlántica registró alrededor del 60% en enero, mientras que crecieron los viajes hacia regiones vinculadas a paisajes naturales y experiencias al aire libre, entre ellas Mendoza, San Luis, el norte argentino, el Litoral y Ushuaia.

El vocero de CAME también indicó que el país se muestra hoy más competitivo que el verano pasado en términos de costos. Según detalló, el gasto promedio diario por persona se ubica entre $90.000 y $115.000, con mayor peso en transporte, alojamiento y gastronomía.

Con ese escenario, el sector mira febrero con moderado optimismo: de mantenerse estas tendencias, anticipó, el segundo mes del año podría arrojar resultados igualmente favorables para la actividad turística.

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