Chile busca proteger al turismo argentino tras la mega-estafa
Luego del fraude que dejó a casi 200 visitantes sin hospedaje, el sector privado chileno lanzará una plataforma para identificar alquileres legales y frenar las estafas que golpean a los mendocinos.
La fuerte estafa que sacudió a la ciudad balnearia de Reñaca encendió todas las alarmas en el sector turístico de Chile. Luego de que cerca de 200 personas, en su mayoría argentinos, fueran víctimas de alquileres inexistentes, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC) decidió avanzar con la creación de un Registro Nacional de Alojamientos Formales para ordenar el mercado y devolverle previsibilidad a los viajeros.
Preocupan en Chile los robos y estafas a turistas argentinos
El episodio fue un punto de quiebre. A la estafa masiva se sumaron hechos de inseguridad contra turistas, una combinación que empezó a erosionar la imagen de uno de los destinos más elegidos por quienes cruzan la cordillera desde Mendoza.
Cómo funcionó el fraude
El engaño siguió un esquema ya conocido, pero ejecutado con mayor sofisticación. Los estafadores publicaban avisos con fotos reales de departamentos, simulaban identidades de propietarios y pedían pagos anticipados para "confirmar" la reserva. Cuando los turistas llegaban al destino, los alojamientos no existían o pertenecían a terceros que nada tenían que ver con la operación.
El resultado fue devastador: familias sin dinero, sin lugar donde dormir y sin posibilidad de reclamar de manera inmediata.
Un filtro para evitar nuevos engaños
Frente a ese escenario, la CNC impulsó una plataforma que permitirá consultar qué alojamientos cumplen con todos los requisitos legales antes de pagar una seña o alquiler. El registro incluirá solo propiedades que estén formalmente habilitadas, con patentes municipales y existencia real.
"Estamos analizando la implementación de una plataforma diseñada para que los turistas puedan acceder a alojamientos establecidos, formales y seguros", explicó José Pakomio, presidente de la entidad. Y fue más allá al marcar el trasfondo de la iniciativa: "Si el Estado no ha sido capaz de garantizar estándares mínimos, lo haremos nosotros para proteger a quienes visitan el país y para resguardar el prestigio de nuestra industria".
El objetivo es que el turista pueda verificar en un solo lugar si el alojamiento que está por contratar es auténtico, reduciendo el riesgo de caer en estafas cada vez más difíciles de detectar.
Qué cambiará para los mendocinos
Para quienes viajan desde Mendoza, alquilar por fuera de los circuitos formales fue durante años una forma de abaratar costos. Pero la magnitud y la sofisticación de los fraudes recientes obligaron a un cambio de enfoque. El nuevo registro apunta a tres ejes: mayor seguridad, información transparente y validación cruzada entre el sector privado y las municipalidades.
En la práctica, funcionará como un escudo contra la mecánica más habitual de estafa: pagos anticipados a supuestos dueños que desaparecen apenas reciben el dinero.
La apuesta del sector privado busca frenar el daño reputacional y evitar que una temporada clave quede marcada por el fraude y la desconfianza.