Un manuscrito de 1217 describe una enigmática "nova recurrente", que reaparecerá en 2024

Es una estrella en la constelación de la Corona Boreal, que aumenta drásticamente su brillo durante alrededor de una semana cada 80 años.

La estrella T CrB es una "nova recurrente", pero sólo se ha documentado científicamente dos veces: una en 1866 y otra en 1946. Se espera que la próxima erupción de la estrella se concrete en 2024: ahora, un nuevo estudio indica que un relato de un monje alemán en 1217 podría transformarse en otra evidencia de este extraño fenómeno.

Un texto medieval analizado en una nueva investigación, publicada recientemente en arXiv, podría convertirse en el primer registro de un extraño fenómeno cósmico denominado nova recurrente: se trata de una estrella muerta que extrae materia de una compañera más masiva, provocando repetidos destellos de luz a intervalos regulares, que destacan claramente en el cielo.

Según el científico Bradley Schaefer, de la Universidad Estatal de Luisiana, en Estados Unidos, un manuscrito fechado en 1217 y escrito por Abbott Burchard, el monje a cargo de la Abadía de Ursberg, en Alemania, describe la aparición en ese año de la estrella T CrB, que se encuentra en la constelación de la Corona Boreal e incrementa notablemente su brillo durante aproximadamente 7 días cada 80 años.

Hasta el momento, esta "nova recurrente" solo había podido documentarse en 1866 y en 1946. Se espera que brille nuevamente en 2024, pero el trabajo de Schaefer indicaría que el fenómeno ya ocurría en la Edad Media. De acuerdo a un artículo publicado en Live Science, las características del texto muestran que el fenómeno apreciado por Burchard sería precisamente el intenso brillo periódico de T CrB, y no otro evento cósmico similar.

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La hipótesis de Schaefer se sustenta en las palabras elegidas por el monje en el manuscrito. El religioso describe el fenómeno como "una señal maravillosa, que brilló con gran luz durante muchos días". Burchard agrega en el texto medieval que "la estrella estaba situada un poco al oeste del sur, en lo que los astrólogos llaman la Corona de Ariadna". Esa descripción coincide con lo que actualmente se conoce como constelación de la Corona Boreal, en la cual se encuentra la nova recurrente T CrB o T Coronae Borealis, ubicada a aproximadamente 2.000 años luz de distancia de la Tierra.

¿Por qué se debería interpretar esta descripción como la aparición de T CrB y no como otro fenómeno celeste? Según Schaefer, no podría considerarse como la observación de una supernova, porque un evento tan violento sucedido en esa época, que tiene lugar cuando una estrella masiva muere y desata una explosión dramática, deja restos que deberían ser claramente visibles aún hoy. Por ejemplo, la Nebulosa del Cangrejo es el remanente de una supernova de 1.000 años de antigüedad, que es visible actualmente con la mayoría de los telescopios disponibles. Si una supernova estalló en 1217, debería poder apreciarse en la actualidad de la misma forma.

Otra posibilidad sería un cometa, que de acuerdo a un artículo publicado en Universe Today no podría descartarse por completo. Sin embargo, Schaefer cree que el tono del relato del monje no coincide con la aparición de un cometa. En ese momento de la historia, los cometas se relacionaban directamente con sucesos trágicos, por lo tanto el religioso nunca se habría referido a una "señal maravillosa". Además, no menciona en ningún momento la cola del supuesto cometa, que aparecía en todas las descripciones de este fenómeno.

Por otro lado, Schaefer también menciona en su estudio otro posible avistamiento en 1787. Aunque la polémica continúe, los científicos se están preparando ahora para la próxima erupción de T CrB, que se concretaría sobre fines de 2024 y permitirá apreciarla con los notables adelantos tecnológicos que ofrece la astronomía contemporánea. Mientras tanto, los investigadores seguirán analizando archivos antiguos para estudiar la historia registrada de T CrB, ya que esta información les permitirá realizar predicciones más precisas sobre el comportamiento de la estrella en el futuro.

REFERENCIA

The recurrent nova T CrB had prior eruptions observed near December 1787 and October 1217 AD. Bradley E. Schaefer. arXiv (2023). DOI:https://doi.org/10.48550/arXiv.2308.13668


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