El FMI está más apurado por arreglar que el mismo Gobierno

El ministro Guzmán no puede avanzar en los acuerdos, por la oposición del núcleo duro del kirchnerismo, que encabeza Cristina. El análisis de Rodolfo Cavagnaro.

Rodolfo Cavagnaro

Mientras el presidente Fernández hizo una gira muy extraña por Rusia y China, el ministro Guzmán sigue demorado en sus negociaciones con el FMI. El problema mayor del ministro es la oposición dentro del mismo rente gobernante, ya que la oposición, con cautela, estaría decidida a apoyar si se dan ciertas condiciones.

Tanto es el temor que tiene Guzmán a la reacción de los grupos de izquierda del kirchnerismo (con Cristina y Máximo a la cabeza, más algunos movimientos sociales como el de Grabois). Una señal es la obsesión por negar que el programa prevea un ajuste, porque esta palabra encierra problemas.

Pero lo primero que están haciendo es intentar bajar los subsidios, sobre todo los que se pagan al sector de la energía y el transporte. Así, surgió un próximo aumento para luz, pero con la aclaración que haría segmento por clases sociales. Incluso, desde el Instituto Patria confeccionaron mapas con los barrios a los cuales se les quitaría la totalidad del subsidio.

Esto, además de ser muy clasista y retrógrado, es casi imposible de instrumentar para las distribuidoras, por eso desde Economía están trabajando en una solución más realista y equilibrada. El problema es que el Secretario de Energía hace lo que le dice Cristina y no obedece al ministro, que no lo pudo echar.

Ahora también han autorizado un 20% de aumento a las tarifas de gas, pero solo compensará el rubro transporte y distribución, que no disminuiría los actuales subsidios. Mientras tanto, falta tomar una decisión sobre un aumento del gas en boca de pozo, para lo cual ya se hizo una audiencia pública.

El Gobierno subsidia el 70% del valor del gas en boca de pozo y con el aumento de los pecios internacionales, necesitaría unos $220.000 millones, según calculan los especialistas, pero tiene un problema ya que solo cuenta con autorización para $135.000 millones. O consigue financiamiento o tiene que aumentar más la tarifa.

Todo esto lo tiene complicado porque los palos que llueven desde el lado kirchneristas son cada vez mayores y, mientras más se demore más palos le van a dar. No obstante, el FMI, el cual ha sido acusado de "peronista" está haciendo varias concesiones y hasta le dará a Guzmán la plata para que les pague.

Parece un chiste, porque le devolverá lo que ya pagó para que vuelva a pagarle y así durante dos años. Esta ficción hará que la deuda no aumente, pero tampoco baje. Y será plata del FMI que estará dando vuelta por dos años hasta que venga un nuevo gobierno o que este renueve sus títulos.

Problemas de reservas: no hay dólares. Cepos que no sirven

Mientras Guzmán se demora y el FMI lo apura, las reservas del Banco Central ya estarán en niveles negativos. Según cálculos del economista Gabriel Rubinstein, el Banco Central ya habría utilizado unos uS$ 4.000 millones de los encajes bancarios, es decir, de los depósitos de los ahorristas particulares en los bancos. Desde el BCRA dicen que ya han equilibrado los desequilibrios de enero.

Lo cierto es que en estos meses seguirá el faltante de dólares y esperan hasta marzo cuando comenzarían los ingresos de divisas por exportaciones de la cosecha gruesa. Además, la soja ha tocado valores récord, llegando casi a US$ 600 dólares la tonelada, pero tiene que esperar hasta esa fecha.

Por esto es que el cepo a las importaciones se agudizó, aunque el BCRA aseguran que aumentaron las importaciones. Mientras los importadores se quejan y hasta la UIA presiona, funcionarios aseguran que hay empresas que están importando mucho más que su ritmo de producción. Y esta es una de las consecuencias del cepo y del dólar atrasado.

Otra de las consecuencias son los gastos récord con tarjetas en el exterior hechas por particulares. Ante el atraso cambiario, los que pueden y tiene crédito, aprovechan la posibilidad de hacer compras en dólares en el exterior.

El cepo al dólar no está funcionando. Los particulares siguen demandando dólares a los bancos dentro del cupo de US$ 200 por persona y por mes. Y lo que aprecian los operadores es que no hay muchos pesos en el mercado, las tasas bancarias están muy altas, por lo que algunos operadores o empresas recurren a venden dólares del colchón para hacerse pesos y cubrir obligaciones. Esto justifica la baja del precio del blue en estos días.

Mientras la brecha con el oficial sigue superior al 100%, el BCRA está acelerando las minidevaluaciones diarias con el objetivo de cumplir uno de los requisitos del FMI de seguir el ritmo de la inflación. De todos modos, conseguirán no atrasarse más, pero por ahora no podrán recuperar el atraso acumulado.

Los analistas calculan que el blue podría dispararse si no hubiera acuerdo con el FMI o se acelera la inflación y esto lo veríamos en el segundo semestre.


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