Belgrano, entre la aurora y la ingratitud

El historiador Gustavo Capone describe a Manuel Belgrano como combatiente por la libertad, pero también como "el primer ecologista" y su rol educativo, entre otros, con gran poder descriptivo documental y síntesis.

La bandera y la muerte, pero también el rescate de una vida gloriosa

Pareciera que nuestros próceres están muriendo permanentemente. Será por eso que nuestras conmemoraciones muchas veces reflejan un carácter ambivalente, con aristas que se desenvuelven como en el caso del 20 de junio, entre el recordatorio de la creación de la Bandera y un repaso parcial enfocado desde la muerte. Efectivamente, Belgrano murió un 20 de junio de 1820. Se conmemoran 200 años de su deceso. Dos siglos de un legado que es muchísimo más que lo tradicionalmente conocido.

Sería imposible abordar en un artículo las distintas facetas de Belgrano. ¿Qué sabemos? Indudablemente que fue integrante de la Primera Junta y un militar cargado de enorme patriotismo, mezclando heroicos triunfos con estrepitosas derrotas en tiempos difíciles. Creador de una bandera para que sus soldados tuvieran una referencia identifactoria superior que estimulara a pelear por la patria. Debemos acotarlo también: bandera que fue discutida y ordenada ser guardada.

Tan ingrata y desventurada fue la vida de Belgrano, como su injusta y acotada póstuma consideración. Para sus contemporáneos, su muerte pasó inadvertida. Murió pobre, y solamente acompañado por un puñadito de seres queridos. Una mesada de cocina sirvió de lapida en su tumba. Y tan solo un diario porteño, "El Despertador Teofilantrópico", irrelevante al lado de los grandes periódicos de la época, dará cuenta de la muerte. "Es un deshonor a nuestro suelo, es una ingratitud que clama el cielo, el triste funeral, pobre y sombrío que se hizo al ciudadano ilustre general Manuel Belgrano"; escribía el padre Castañeda, director de dicho diario. Eran tiempos álgidos políticamente en Buenos Aires. Belgrano había llegado desde Tucumán tras haber estado preso y engrillado, después de haber sido tratado como un delincuente por los mismos, que tras el triunfo de la Batalla de Tucumán lo nombraron "padre de la patria". Que injusticia. Ignorado políticamente, destratado como a un ilustre desconocido en la tierra por la que tanto peleó para verla libre. "Ay, patria mía".

Agitador de ideas

Tal vez pocos recuerdan, que cuando la "mano venía difícil", en vísperas del 25 de mayo, fue Belgrano el que le puso un cuchillo en el cuello a Cisneros obligándolo a que renunciara. O que junto a Moreno redactó un "plan revolucionario de operaciones" donde se establecían los cimientos para la creación de una república independiente. Fue también Belgrano, estando al frente del Ejército Auxiliar del Perú, el que corroboró el "fuero gaucho" pedido por Güemes, donde se reconocía el sueldo y las propiedades de gauchos norteños que habían peleado defendiendo la frontera. O el líder que movilizó al pueblo jujeño, persuadiéndolos de que abandonar sus hogares en ese presente, ayudaría a construir un futuro independiente.

Pero Belgrano fue también quien por diciembre de 1810 (siendo vocal de la Primera Junta) redactó "los reglamentos para las provincias de HYPERLINK "http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Misiones" \o "Provincia de Misiones" Misiones", documento tomado por Alberdi para sentar las bases de la Constitución de 1853. En dicho documento hacia un planteo claramente progresista y revolucionario. Textual: "A consecuencia de la proclama que expedí para hacer saber a los naturales de los pueblos de Misiones que venía a restituirlos a sus derechos de libertad, propiedad y seguridad de que por tantas generaciones han estado privados, sirviendo únicamente para las rapiñas de los que han gobernado (...), y a virtud de las facultades que como su Vocal representante, he venido a determinar, que mis palabras no son las del engaño con que hasta ahora se ha tenido a los desgraciados naturales bajo el yugo de hierro, tratándolos peor que a las bestias de carga". Ese era Belgrano.

El abanderado

Culto e instruido. Formado en las mejores universidades españolas, se graduó de bachiller en leyes y abogado. Por sus excelentes notas llegó a ser presidente de la Academia de Derecho Romano, Política Forense y Economía Política de la Universidad de Salamanca lo que le permitió, autorizado por el Papa Pio VI, tener acceso a la "bibliografía prohibida": los pensadores de la "Ilustración" como Rousseau, Montesquieu, Sieyës. Pero también, se nutrió del reformismo ilustrado español de la mano del Conde de Campomanes y de Melchor de Jovellanos.

Testigo directo de los sucesos revolucionarios europeos de 1789. Admirador de las ideas económicas de la época, se sintió atraído por Adam Smith, padre del liberalismo. Pero también se identificó con los "fisiócratas" como Quesnay, quienes potenciaban el desarrollo de la agricultura.

Admirador de Amadeus Mozart; gran jugador de ajedrez; lector de los primeros socialistas utópicos como Charles Fourier y el conde de Saint-Simon; amante de la pintura. Todo un ilustrado.

Fue traductor y políglota (hablaba español, latín, inglés, francés, italiano y algunos dialectos nativos americanos como el guaraní), siendo él quien instó a que el Acta de Declaración de la Independencia, se imprimiera en quechua y aymará, además de traducirse al guaraní, con el fin de divulgarla entre los aborígenes (amplia mayoría de la población) para sumarlos a la lucha contra la corona española.

Ferviente "americanista"

Influido políticamente por el ejemplo de George Washington, se reflejará en el presidente estadounidense por su lucha en pos de la libertad, la unidad y el bien común, marcándolo a fuego la expresión: "El que ama a la patria procura celosamente su bien". Convencido de la imperiosa necesidad de integrar el continente (su correspondencia diplomática con funcionarios de Brasil y EEUU lo testificaran) determinará su postura en el Congreso de Tucumán a favor de la unidad en torno a un descendiente inca como modo de "americanizar" el nuevo estado y lograr el apoyo de la población indígena. "No busco glorias, sino la unión de los americanos y la prosperidad de mi patria", será otra de las tantas "banderas" de Belgrano para con su legado inmortal.

Visionario y hacedor

A su regreso de España, cumpliendo funciones desde el Consulado de Buenos Aires se ocupó de fomentar el comercio del interior del virreinato generando una fuerte reforma impositiva que limitara los gravámenes internos para la circulación de mercaderías, pero a su vez insistió en la construcción de nuevos caminos como los de Catamarca y Córdoba, Tucumán y Santiago del Estero, San Luis y Mendoza e incluso buscó generar un corredor vial que relacionara Buenos Aires y Chile.

Bajo su concepción fisiócrata redactó en 1796 "Medios generales de fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio en un país agricultor", sintetizando un programa de fomento para la agricultura y el comercio libre, potenciando el desarrollo de la industria nacional. Propició la creación de una Escuela de Prácticas de Agricultura, antecedente pionero de nuestras actuales escuelas técnicas-agrarias, y otra de Comercio. Con amplia visión estratégica y mercantil propuso la concreción de la Escuela de Náutica, abocándose además a la construcción del muelle de Buenos Aires y a la creación de vías secundarias de acceso y puentes. Su clara vinculación con el arte quedó expuesta en la creación de la Academia de Dibujo. A pesar de la fuerte oposición contra la la iniciativa, la Academia abrió sus puertas en 1799 con 64 alumnos entre los que se encontraba el mismo Belgrano.

Los diarios y el primer ecologista argentino

Relacionando toda su intelectualidad no podrán estar ausentes en un ilustrado como Belgrano dos aristas del hombre culto. 1) El periodismo y la necesidad de trasmitir ideas. Su actividad comenzó en el "Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiográfico del Río de la Plata" (18001) y se potenció en "Semanario de Agricultura, Industria y Comercio" cuya circulación osciló entre 1802 y 1807, clausurado por los ingleses que acababan de invadir por segunda vez Buenos Aires y en el "Correo de Comercio" (1810) siendo Belgrano quien a lo largo de sus 58 números promulgó los ideales de la independencia. "La libertad de prensa es la base principal de la ilustración pública", sostendrá en un artículo.

2) Belgrano también fue un precursor de la ecología, preocupado siempre por la indiscriminada destrucción de especies, bosques y montes, reparando permanentemente en el enorme perjuicio que esto ocasionará a las generaciones futuras. Tomó como ejemplo a Virgilio, quien recomendaba plantar árboles y flores aptos para la producción de buena miel y contrata al ingeniero agrónomo Martín de Altolaguirre para experimentar la adaptación de plantas provenientes de regiones americanas con el objetivo de resolver los problemas en lugares inundables e insalubres. Estimuló a los vecinos repartiendo semillas y herramientas. Promovió el cultivo del lino y el cáñamo, asesorando desde las escuelas e iglesias en métodos sobre forestación, lo que lo convirtieron en el primer ecologista argentino.

Belgrano y la educación

Así como Sarmiento impulsó el laicismo y la obligatoriedad en la educación argentina, debemos a Belgrano el aporte de estimular la gratuidad y la incorporación de la mujer al sistema educativo. Su formación idealista sostenía que para lograr el bienestar era necesario una educación gratuita y fomentarla en todos sus niveles y en todos sus géneros, tanto en la ciudad como en "la campaña", enseñando desde las escuelas las primeras letras, como también oficios. Su plan educativo fijaba un reglamento interno sumamente completo que abarcaba desde las inasistencias hasta el sistema de reconocimiento a los mejores alumnos, potenciaba el rol del maestro y fijando una remuneración digna, convencido como tantas veces sostuviera que "un pueblo culto no puede ser esclavizado" y "que fundar escuelas es sembrar en las almas".

"Cuenta conmigo": Belgrano y San Martín

La iconográfica imagen del abrazo de Belgrano y San Martín en la Posta de Yatasto, inmortalizados en la pintura de Augusto Ballerini, fue el primer encuentro personal entre los patriotas. Sigue siendo una extraordinaria imagen de la verdadera y generosa unión nacional en medio de aquella pandemia absolutista. Un ejemplo en tiempos difíciles. "Belgrano lleno de integridad y talento natural, créanme ustedes, es lo mejor que tenemos en América del Sur". Son palabras de San Martín, que observaba lo que muchos todavía hoy aún no ven.


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