Medio Oriente retumba en el mundo y pone los pelos de punta

La respuesta de Irán ante el ataque de Israel y Estados Unidos paraliza a la región y envía ondas de choque alrededor del planeta. El autor plantea que se puede tratar del inicio de un conflicto de escala mundial por la incidencia que tiene en el petróleo.

Equipo Memo

 Informe de CONNECTAS, PLATAFORMA PERIODISTICA PARA LAS AMÉRCIAS.

Por Carlos Gutiérrez, Periodista mexicano. Miembro de la Mesa Editorial de CONNECTAS.

Desde que Israel y Estados Unidos atacaron a Irán, el mundo anda con los pelos de punta. El escenario ha despertado temores de una nueva guerra mundial, pero especialistas coinciden en que se trata, al menos por ahora, de un enfrentamiento regional con consecuencias potencialmente profundas para el equilibrio geopolítico mundial, los mercados energéticos y, por supuesto, la economía. ¿Qué tanto está afectando a los países de América Latina.

Las cifras asustan. Durante la primera semana de guerra, además del líder supremo Alí Jameneí y otros altos mandos iraníes, más de 1.400 personas perdieron la vida, muchos de ellos civiles. Otros países se han visto seriamente afectados, como Líbano, donde Israel y Hezbolá reactivaron su conflicto y alrededor de medio millón de personas tuvieron que salir de sus hogares. Además, el precio del barril de petróleo llegó a más de 100 dólares mientras la guerra amenaza los suministros energéticos de alcance global.

Pese a la rapidez con que escaló el conflicto, nadie sabe realmente los motivos que causaron su estallido el sábado 28 de febrero. Justo el día anterior, las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán en Omán generaban reportes optimistas. Y luego las declaraciones tanto de Donald Trump como de sus altos mandos, no condujeron sino a una confusión creciente sobre los objetivos de la operación.

 Por supuesto, como coinciden analistas, las tensiones entre los dos países han venido creciendo en las últimas décadas. Por ejemplo, la politóloga Carla Norrlöf sostiene en la revista Política Exterior que esta guerra es la culminación de una serie de dinámicas geopolíticas que fueron reduciendo progresivamente las alternativas diplomáticas.

De hecho, en su primera presidencia, Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear firmado con Irán en 2015 y endureció las sanciones económicas, lo que redujo el margen de negociación. Eso condujo a que Irán, liberado de sus obligaciones, retomara su programa nuclear, lo que reforzó la percepción de amenaza en Washington y Tel Aviv. A ello se sumó el viejo proyecto del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu de neutralizar a su mayor enemigo en la región, y sobre todo, de evitar que adquiriera capacidad nuclear.

El periodista y analista de política exterior Mariano Aguirre Ernst encuentra aún más atrás las raíces del enfrentamiento. En eldiario.es escribe que la rivalidad entre Irán y Estados Unidos se remonta a 1953, cuando Washington y Londres impulsaron el derrocamiento del gobierno iraní, que había nacionalizado el petróleo. A cambio, le entregaron todo el poder al sha Mohammad Reza Pahleví, que tras años de gobierno occidentalizante y autoritario, fue expulsado por la revolución islámica en 1979. 

Desde entonces, Irán e Israel han mantenido una "guerra de posiciones" marcada por sanciones económicas, confrontaciones indirectas y una disputa permanente por la influencia regional. 

Por su parte, Javier Johanning Solís, académico de la Universidad de Costa Rica, menciona como otro posible trasfondo de la guerra el proyecto sionista del Gran Israel, una forma de legitimación religiosa que busca expandir las fronteras de ese país hacia territorios históricos bíblicos, como Egipto, Jordania, Líbano, Siria, Irak y Arabia Saudita. "Esto involucra una desestabilización de los regímenes políticos del Medio Oriente y crea las condiciones para construir ese Gran Estado de Israel. Ahora, la pregunta es cómo lo harán".

El periodista mexicano Témoris Grecko, que ha realizado importantes trabajos periodísticos en Medio Oriente, coincide con esta hipótesis. El 8 de marzo escribió en su cuenta de X: "El sionismo consideraba el Gran Israel, de Egipto a Irak, un sueño de extremistas que ponía en peligro el Estado. (Pero hoy) A más de dos años de cometer un genocidio y atacar a países de la región sin que nadie los detenga, el proyecto parece realizable. La ofensiva contra Irán pretende asegurar que Israel sea la única potencia de la región. Además, están apropiándose de territorio libanés y sirio: abren el camino para el Gran Israel".

A continuación seguí leyendo el informe completo, con el aporte de los análisis de distintos especialistas y los efectos de la guerra en los países latinoamericanos:  Las bombas en Medio Oriente retumban en el mundo

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