El origen del universo: ¿hubo una inflación cósmica antes del Big Bang?
Una reflexión sobre las teorías del origen del universo. Por Eduardo Atilio Da Víá.
Si hay un tema científico que ha desvelado a la mayor cantidad de investigadores en la historia de la humanidad, ha sido precisamente éste: El Origen del Universo.
Como conclusión no hay dudas que la teoría que más adeptos tiene en la actualidad es la del famoso Big Bang.
Para ratificar lo dicho reproduzco partes de una publicación del National Geographic al respecto.
"Según la teoría del Big Bang, hace unos 13.800 millones de años, el universo, concentrado en un ínfimo y a su vez infinitamente pequeño punto que albergaba toda la materia, explotó para después enfriarse a medida que se expandía. Posteriormente, en el transcurso de esta expansión, se fueron desencadenando y encadenando a su vez, las reacciones que cocinaron las primeras estrellas, galaxias, y todo aquello que hoy vemos en el Universo".
No obstante, justo antes de que el Big Bang lanzara al Universo hacia su constante expansión, los físicos creen que existió otra fase aún más explosiva que precedió a ese universo primitivo que estaba a punto de florecer de manera abrupta. Los científicos se refieren a esta fase como la Inflación Cósmica, y afirman que duró menos de una billonésima de segundo.
Durante este período que duró el instante de un instante, la materia, una masa fría y homogénea, se infló rápida y exponencialmente antes de encender la chispa que desencadenaría los procesos por los cuales, el Big Bang se encargó de expandir y diversificar -más lentamente- un universo recién nacido.
Ahora los físicos del MIT, junto con los de otros centros de investigación, han simulado en detalle una fase intermedia del universo primitivo que pudo haber constituido un estadio entre la Inflación Cósmica y el Big Bang.
Ésta, conocida como "Fase de Recalentamiento", hubo de acontecer al final de la Inflación Cósmica y se presume que involucró los procesos que llevaron la materia fría y uniforme de la Inflación a convertirse en caldo energético, caliente y complejo dio el pistoletazo de salida al Big Bang. Este período de Recalentamiento posterior a la Inflación establece las condiciones para el Big Bang, y en cierto sentido pone el "Bang" en el "Big Bang", explica David Kaiser, profesor de física en el MIT. "Supone el momento en el cual todo el infierno se desata y la materia se comporta de cualquier forma menos de un modo simple".
Pues bien, el origen del universo implica no solo la aparición de los elementos físicos que lo constituyen, tales cono estrellas, galaxias etc. sino y lo que es más importante desde mi punto de vista, la aparición de la VIDA, en cualquiera y en todas sus manifestaciones.
Este enorme espectro de conocimientos ha concitado la atención y el trabajo de grandes cantidad de científicos de todo el mundo, en su afán de descubrir los orígenes de lo que somos y de donde estamos.
Las teorías explicativas dan prioridad a la del Big Bang, pero no por unanimidad, e incluso con disensos muy marcados, tales como la postura de Stephen Hawking, la mente más brillante junto con la de Einstein en los últimos 100 años, y quien en una de sus tantas conferencias y entrevistas sostuvo que "antes del Big Bang no había nada, ni espacio ni tiempo"
Esta postura choca contra las de los investigadores del MIT, quienes sostienen lo expuesto ut supra.
Una de las características a mi juicio negativas, de la ultra especialización en cualquiera de las casi infinitas ramas del conocimiento, es la pérdida de una visión de conjunto que permita a modo de resumen, llegar a conclusiones con validez cercana al 100%, valor que estoy seguro nunca se alcanzará.
A propósito y como consecuencia de vivir y estudiar muchos años, uno guarda en su acervo cultural datos que tuvieron mucho valor hace una treintena de años y que hoy vuelven a mi entendedera, y que fuera la publicación de un reconocido científico del área de la medicina norteamericana acerca de un tema que atrajo la atención de muchos especialistas. Se trataba de una nueva enfermedad, en realidad del conocimiento de una enfermedad pre existente pero no descubierta y cuyo mecanismo de producción no podían develar. A la sazón, se habían publicado alrededor de un centenar de trabajos científicos que enfocaban aspectos parciales del problema, estudiados cada uno por verdaderas eminencias en ese tema puntiforme, pero sin conexión con los hallazgos de otros colegas sobre aspectos diferentes de la enfermedad. El caso es que quien publicó el trajo de marras, lo que hizo fue reunir toda la bibliografía disponible y leerla minuciosamente, tantas veces como le fue necesario para advertir que la respuesta tan buscada, estaba ahí, en los escritos existentes, sin que ninguno de los investigadores lo advirtiera, enceguecidos siempre por el aspecto parcial que era su especialidad, que entre todos ya habían llegado a la explicación que tanto buscaban, pero no lo habían advertido. Honesto el hombre no se atribuyó el mérito de su descubrimiento sino que se los comunicó a los verdaderos descubridores por medio de su publicación.
No era un especialista en la materia, era un cuasi lego como yo, pero que supo ver el todo al despojarse de la visión parcializada de cada uno de los distinguidos colegas que habían enfocado el tema.
Entrando en el tema que deseo discutir, advierto que la tan famosa teoría del Bing Bang, no es sino simplemente eso, una teoría, pero de ninguna manera demostrada, cosa por otra parte imposible de lograr dado que al parecer sucedió hace miles de millones de años; y por si fuera poco, plantea aún con el respeto que me merece Hawking que ante de ella no "existía nada."
La nada y el infinito son conceptos que superan la capacidad de entendimiento de los humanos, por ello me permito respetuosamente disentir con el concepto del genio inglés, de que antes del Big Bang, no existía nada.
"El filósofo griego Parménides de Elea (aprox. 530-470 a.C.) sostuvo que de la nada, nada puede surgir (ex nihilo nihil fit), estableciendo que el ser es eterno y no puede provenir del "no-ser". Este principio metafísico fundamental defiende que todo lo que existe tiene una causa previa y nada surge sin razón ". Argumentaba que pensar en la nada es imposible, ya que pensar en ella la convierte en algo, por lo que el ser siempre ha existido.
Por otra parte, siguiendo la teoría, resulta inadmisible para mi humilde opinión que de la nada, repentinamente se generó un punto que en cuestión de millonésimas de segundo adquirió tamaño y temperatura tan extremos que terminó en la explosión y diseminación de millones de millones de partículas de altísima temperatura, que al enfriarse dieron lugar a los átomos, moléculas, estrellas, galaxias, energía oscura etc. etc. que hoy constituyen el universo conocido, que precisamente por iniciarse como la expansión de un punto o zona de temperatura inconmensurable, hoy continúa en expansión, demostrado por el distanciamiento entre sí de las galaxias observables.
Pero lo más inaudito es que mediante la misma teoría se pretende explicar el origen de la vida sindicando a meteoritos que contenían vida generada plus ultra y que al chocar contra la tierra especialmente el mar fueron capaces de prosperar. Pero existen otras teoría más exóticas diría yo, como la Teoría del Caldo Primordial, de Alexandre Ivánovich Oparin
Bioquímico ruso, Alexandre Ivánovich Oparin publicó en 1922 "El origen de la vida". Ubica el inicio de la Tierra hace unos 4.600 millones de años atrás y explica cómo las particulares condiciones de la atmósfera de entonces, con altas concentraciones de metano, vapor de agua, amoníaco e hidrógeno gaseoso, terminó por generar una reacción química. A medida que la Tierra comenzó a enfriarse se fueron formando mares primitivos o caldos primordiales, con gran cantidad de compuestos disueltos en ellos. Poco a poco, estas moléculas inorgánicas se habrían asociado o agrupado entre sí a través de reacciones químicas, creando otras mayores, cuerpos cada vez más complejos (coacervados), que fueron determinantes en la evolución de los primeros compuestos orgánicos o células vivas.
Pero pareciera que no se tiene en cuenta que una célula es una estructura sumamente compleja, que requiere estar provistas de diminutos órganos, las organelas u orgánulos celulares que son estructuras subcelulares especializadas, suspendidas en el citoplasma de las células eucariotas, que realizan funciones vitales como respiración, síntesis de proteínas, transporte y nutrición. Actúan como órganos pequeños, permitiendo el funcionamiento y la homeostasis celular.
Además todos los seres vivos, desde el más pequeño y estructuralmente más simple, hasta el humano, deben inexorablemente cumplir con los pasos del ciclo vital: nacer, crecer, durar, reproducirse y morir o dividirse en dos a imagen y semejanza.
Nada de esto es admisible que se generara al azar y espontáneamente, hubo necesidad ineludible de un algo o un alguien que lo creara.
Nadie pudo aun averiguarlo.
Pero mi pregunta clave es de que nos sirve a los vivos, seamos vegetales o animales, conocer esos orígenes.
El ansia de saber del hombre no tiene límites, y permanentemente profundiza más y más sumergiéndose en la intimidad de la realidad.
Un ejemplo paradigmático es el descubrimiento del Bosón de Higgs.
Producto de la investigaciones realizadas con la ayuda del acelerador de partículas sub atómicas más grande y poderoso del mundo el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés: Large Hadron (*) Collider), situado en el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear). Consiste en un túnel subterráneo de 27 kilómetros de circunferencia, ubicado en la frontera franco-suiza.
Características destacadas del LHC: Potencia: Acelera partículas (protones o iones) a velocidades cercanas a la de la luz (\(99.9999991\%\) de \(c\)), colisionándolas para investigar la estructura fundamental de la materia
.Ubicación: Se encuentra a unos 100m}\) bajo tierra, cerca de Ginebra.
Logros: Es famoso por el descubrimiento del bosón de Higgs y por estudiar las condiciones tras el Big Bang.
Y aquí llegamos al quid de la cuestión: el bosón de Higgs.
Su formulación fue propuesta teóricamente por Peter Higgs como parte de un modelo para explicar el origen de la masa.
Según el científico británico, en torno a esa partícula se genera un campo que lleva el mismo nombre, dentro del cual las distintas partículas que ingresan van adquiriendo masa.
El modelo," que revolucionó a la ciencia por ser el que mejor pudo explicar la génesis del universo y de la vida", sólo se trataba de una teoría. La existencia del bosón no había sido comprobada empíricamente, hasta que el 4 de julio de 2012 y el 14 de marzo de 2013, dos complejos experimentos realizados por la CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) lograron identificar la existencia de una partícula elemental que tiene todas las características del bosón de Higgs.
Si bien las pruebas realizadas aún no alcanzan para certificar su existencia, dan cuenta del éxito del modelo de Higgs para explicar el surgimiento de la masa.
No puedo finalizar el tema bosón sin rendir mi máximo respeto a Satyendra Nathan Bose, un físico indio especializado en física matemática. Es conocido por su trabajo en mecánica cuántica en los principios de los años 1920, que establece las bases para la estadística de Bose-Einstein y la teoría de condensado de Bose-Einstein. El bosón es reconocido con ese nombre en su honor.
El costo de la instalación del Colisionador, construido en el término de diez años y que comenzara a funcionar en el 2008, fue de 6 billones de libras esterlinas, dato a tener en cuenta para entender que la tecnología de avanzada tiene costos prohibitivos que necesariamente se restan de partidas de dinero que bien pudieran dedicarse a ir solucionan algunos de los cientos de problemas por los que pasa el planeta y sus ocupantes, desde la más ínfima piedrita hasta el soberbio HOMO SAPIENS , así la genial nomenclatura de Linneo.
No hay dudas que esta maquinaria también brinda sus frutos para usos comunes pero en general se trata de mejorías en tecnologías ya existentes y a costos que pocos países se pueden permitir, por ejemplo en la precisión de impacto de rayos sobre tumores radio sensibles; mejorías en ciertas comunicaciones etc.
Pero no impactan en el mundo necesitado de comida, agua, vivienda, eliminación de deshechos, acceso a la educación y eliminación del analfabetismo, al menos no con la extrema urgencia con se requiere la solución de esos tremendos problemas.
El mismo homo sapiens ha vivido cientos de miles de años sin tener la menor idea del Big Bang ni del Bosón de Higgs, sin embargo no los necesitó para construir un mundo extraordinario, mezcla de inusitadas maldades con sorprendentes bondades; producto de su gran capacidad intelectual, que a pesar de su potencialidad sigue sin entender el tiempo, el infinito y la nada.
No creo que el famoso bosón le abra las puertas de las respuestas, y de hacerlo sería dentro de miles o quizás millones de año.
Los que hemos tenido el designio de nacer y vivir a caballo de dos siglos, en mi caso nací en la primera mitad del siglo XX, 1940, y ya llevo recorrido un cuarto del XXI, hemos tenido oportunidad de asistir a la mayor revolución tecnológica y social de la historia de la humanidad.
De la ignorancia supina con sus consiguientes creencias falsas, con la mediación de la investigación y sus logros fundamentales, como lo son el descubrimiento de la gravedad, de la electricidad, del magnetismo, de la energía nuclear, de los gérmenes causantes de enfermedades, del desarrollo de vacunas y antibióticos, hasta el trasplante de órganos y la cirugía robótica con paciente a miles de km del cirujano.
Del caballo y el buey, al tren, el barco, el automóvil y el avión; de las señales de humo al telégrafo, el teléfono y el celular.
De la guerra sostenida entre bandos perfectamente identificados con sus respectivos uniformes, armados primero con armas de mano y luego con las de fuego, hasta la monstruosidad de los misiles cobardemente lanzados desde muy lejos para caer sobre tropas y civiles, hospitales y escuelas, suponiendo la suspensión de los servicios esenciales, tales como agua potable, electricidad, calefacción, vivienda.
Hemos sido testigos de llevar al petróleo, producto azaroso de la naturaleza, al pináculo del poder y señor de la humanidad que se pone de hinojos para obtener sus beneficios, para lo cual no duda en matar, invadir y robar; y todo esto sin Big Bang ni bosón de Higgs.
Pero no somos capaces de predecir terremotos, o erupciones volcánicas, ni combatir huracanes, incendios forestales o pandemias mortales,
En definitiva hemos gozado de elevarnos durante años en nuestra condición de humanos por los logros en pos del conocimiento, útil para las personas, para luego en el presente, caer a los más bajo que se puede imaginar motivados por el ansia de poder y de riqueza mal habida.
Hoy pertenecer a la especie humana, no es un galardón sino una dolorosa carga que llevamos los que no medramos de nuestros congéneres y menos los que dedicamos la vida a luchar contra las enfermedades, pero no podemos hacer nada para mitigar la pobreza, la hambruna, la delincuencia y las enfermedades de millones de seres inocentes víctimas de la soberbia de los poderosos y de los repugnantes seres llamados legisladores.
¿Creen ustedes estimados lectores, que el saber sobre el Big Bang, el bosón de Higgs y el regreso de astronautas a la Luna, les podría ser de utilidad a la casi mitad de la población mundial sufriente de todo tipo de carencia y padeceres?
Huelga la respuesta.
EDUARDO ATILIO DA VIÁ
FEBRERO 2026
(*) En física de partículas, un hadrón es una partícula subatómica compuesta por dos o más quarks unidos por la fuerza nuclear fuerte. Se pronuncia / hædrn / , el nombre se deriva del griego antiguo (hadrós) ' robusto, espeso ' . Son análogos a las moléculas , que se mantienen unidas por la fuerza eléctrica