Mendoza y el crecimiento de su entramado empresarial

La Provincia hace años viene avanzando en medidas concretas para la mejora de la competitividad de su ecosistema empresario, anticipándose a una agenda que recién hoy comienza a consolidarse también a nivel nacional.

Martín Kerchner
Senador por la UCR en Mendoza. Presidente Provisional del Senado.

En la última década, la Provincia ha avanzado claramente en la dirección de aumentar la competitividad y la densidad empresarial, pero ha fallado el trabajo de Nación, que recién ahora apunta a ello.

En la última década, Mendoza ha mostrado un progreso sostenido orientado a mejorar su competitividad y fortalecer su entramado empresarial. Ese esfuerzo, sin embargo, ha convivido con una macroeconomía nacional inestable, que recién en el presente comienza a alinearse con una agenda pro empresas privadas.

De acuerdo con el informe del Consejo Empresario Mendocino (CEM) titulado "Competitividad y Densidad Empresarial", en las últimas tres décadas Mendoza incrementó su cantidad de empresas privadas registradas en torno al 40%, una expansión que se dio a un ritmo similar al crecimiento de su población. Este dato ubica a la provincia en línea con la dinámica promedio de la Argentina, en un contexto nacional, como dijimos, signado por una alta inestabilidad macroeconómica y un bajo dinamismo emprendedor.

Mendoza ocupa el décimo lugar en densidad empresarial: datos comparados

Sin embargo, y más allá de la coyuntura nacional, la Provincia lleva más de una década haciendo su propia agenda: redujo el gasto corriente en 4 puntos del PBG, disminuyó la tasa efectiva (alícuota) de Ingresos Brutos del 3,6% al 2,9% (el impuesto más distorsivo de todos), viene avanzando en la eliminación del impuesto a los Sellos, y cuenta con el Fondo del Resarcimiento (1023 millones de dólares) para fortalecer la infraestructura provincial, entre muchas otras medidas orientadas a la competitividad.

Entonces, el desafío hacia adelante está claramente planteado. Mendoza apunta claramente hacia un entramado empresarial que crezca a un ritmo superior al de la población, ampliando la base productiva, fortaleciendo el empleo formal y elevando la competitividad territorial. Ese es nuestro horizonte para los años por venir, siempre y cuando la macroeconomía nacional termine de estabilizarse.

Mendoza y el crecimiento de su entramado empresarial

Finalmente, y tal como concluye el informe del CEM, más y mejores empresas no son solo un indicador económico: constituyen una condición central para impulsar la inversión, la innovación, el empleo de calidad y el bienestar de la población. Los territorios con mayor densidad empresarial ofrecen más oportunidades para emprender, innovar, generar empleo formal, diversificar su matriz productiva y alcanzar mayores niveles de desarrollo. Y Mendoza ya ha hecho gran parte de la tarea pro-competitividad.

Ahora, para que el esfuerzo rinda plenamente, falta que Nación haga su parte.


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