Juicio político: mucho ruido y pocas nueces

El abogado Pablo Giordano y un análisis sobre uno de los temas más controvertidos.

Pablo Giordano

JUICIO POLITICO, tópico que resulta ser la vedette en noticieros, cafés, bares, y ello porque un cumulo de personas que se jactan de "patriotas", quieren llevarse puesta la cabeza máxima del Poder judicial, técnicamente denominada Corte Suprema de Justicia de la Nación, por meros intereses políticos contrapuestos, corrompiendo brutalmente con un armonioso estado de derecho. Lo novedoso es que la herramienta utilizada por esta masa no es ilegal sino legal, y esta receptada en el libro que los mismos poseen guardado en el fondo del cajón, con un pequeño título rotulado "CONSTITUCION NACIONAL" que infinidad de veces es incumplido y muy pocas acatado.

Ahora bien, la pregunta que muchos nos hacemos es ¿Que pasara con ese pretenso juicio político? Y la respuesta es NADA, si NADA, ya que solo será un mero acto que originara un dispendio administrativo jurisdiccional innecesario y ello porque, por simples razones llamadas MAYORIAS.

Justificando lo antes mencionado te cuento por qué... Bueno una vez formulada la denuncia de "juicio político" ante la cámara de Diputados, (vale aclarar que esta puede ser instada por CUALQUIER ciudadano que tenga noticia de una causal de destitución o inhabilitación de los funcionarios sometidos a Juicio Político) esta será enviada a la "comisión de juicio político" esta comisión decide si es admisible o no. Recién cuando se considera admisible la denuncia, esa Comisión inicia un sumario que puede incluir la citación de testigos, la solicitud de información a jueces federales, el pedido a un juez para que ordene interceptar conversaciones telefónicas y la declaración del propio imputado. Concluida la investigación, la Comisión debe emitir un dictamen, con la mitad más uno de los miembros presentes, para que se desestime o elevarla a la cámara de diputados así se da inicio a el juicio político, este primer tamiz, será sorteado con éxito por los promotores de la denuncia en este caso ( Kirchnerismo), ello por cuanto de los 31 integrantes de la comisión de juicio político, 16 obedecen al poder de turno, es decir la mayoría exigida está cumplida.

No obstante una vez cumplido el paso anterior debe pasar a la cámara de diputados y es aquí donde empezaría a escribirse el fin de esta alocada travesía, ya que en este episodio se exige que el dictamen sea aprobado por las 2/3 partes de los miembros presentes de la misma, para así elegir dos diputados que presenten la acusación ante el senado, el cual luego juzgara también por 2/3 tercios de los presentes si destituye o absuelve al acusado. Lo cierto es que ello es algo netamente imposible ya que donde se requieren las mayorías de 2/3 (diputados y luego senadores), los secuaces del cacique del ejecutivo, no tienen ni siquiera quorum (número mínimo para iniciar una sesión) menos reunirían esa mayoría de 2/3 es decir no prosperaría.

En síntesis, la pretensión de juicio político solo llegaría hasta la comisión de juicio político desvaneciéndose en diputados, sin siquiera llegar a senadores. Pero la sola amenaza genera una fuerte crisis institucional.

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