Mérito

Manifiesto en contra del ataque presidencial a la meritocracia. Marcelo Puertas escribe que la cuestión de mérito debe alcanzar, también a los "ciudadanos de a pie".

Marcelo Puertas


De acuerdo a una publicación realizada en medios de prensa, el Sr. Presidente de la República habría proferido que "La etapa de la meritocracia y el sálvese quien pueda están muertos". En razón de que no tuve la oportunidad de escucharlo, voy a dar veracidad a lo publicado por los referidos medios.

En virtud de lo expuesto, me remito a lo que destaca el órgano rector de nuestro idioma (que así será hasta que consensuemos cambiarlo o crear otro) a saber la Real Academia Española respecto del vocablo meritocracia: De mérito y -cracia. 1. f. Sistema de gobierno en que los puestos de responsabilidad se adjudican en función de los méritos personales. Cuando se refiere al significado mérito dice que es la Acción o conducta que hace a una persona digna de premio o alabanza.

Ahora bien de ello interpreto que un sistema de gobierno, educacional, empresarial, etc, "meritocrático", incentiva que accedan o progresen en las respectivas escalas, aquellas personas caracterizadas por su esfuerzo personal, su vínculo con la educación, con su apego a las normas, con su lealtad con los objetivos institucionales, en síntesis un sujeto que ansía "progresar" respetando el derecho de sus coetáneos y las normas vigentes.

Entonces no entiendo por qué motivo el Sr. Presidente considera como negativo que aquellos que se esfuerzan, que "cumplen con los deberes" no sean los premiados o alabados y sirvan de ejemplo para el resto. ¿Entonces, el Sr. Presidente considera que hay que tratar de igual manera a aquel que día a día se esfuerza, con harto sacrificio, en conseguir los alimentos para su familia y para sí, aquel que se hace responsable de sus obligaciones en la misma medida que reivindica sus derechos, aquel que respeta las necesidades y derechos de sus conciudadanos, con los que no lo hacen?

Permítanme destacar que disiento con tal aserto del Primer Magistrado, básicamente porque considero que aquellos que aspiran a ocupar los cargos de conducción, ya sea en el Poder Ejecutivo Poder Legislativo o Poder Judicial, tienen que ser aquellos que mayores méritos hayan alcanzado objetivamente, por su capacidad académica y de ser honrados (Poder Judicial) o subjetivamente, por tener empatía con los votantes definida la misma por su por su honestidad y laboriosidad (Poder Ejecutivo y Legislativo). Si no perseguimos estos valores como objetivos, de nada servirá que nos quejemos que nuestros representantes en cualquiera de los tres Poderes descriptos se caractericen, algunos de ellos, la mayoría o minoría, por ser inescrupulosos, deshonestos, o pocos afectos al trabajo, ya que al establecer tabla rasa, es decir al tratar a todos de la misma manera o forma, no existe ningún tipo de criba o selección en pos de acceder a dichos cargos.

En igual medida estoy de acuerdo con que la meritocracia también se debe aplicar en relación de los ciudadanos de "a pie" o que no están en la gestión pública, en el sentido que siempre deben ser considerado aquel que cumple con sus obligaciones respecto del que no.

En concreto Sr. Presidente estoy persuadido de que es imprescindible la Meritocracia a los fines de dar u otorgar responsabilidades en los distintos cargos de gestión en las distintas funciones públicas como en el accionar privado.

Asimismo considero que al vincular el Sr. Presidente el Mérito con la actitud extremadamente individualista y por ende negativa del "Sálvese quién pueda", yerra en el método, en razón de evaluar que nada tiene que ver el mirarse exclusivamente el ombligo, sin tener en cuenta el padecimiento y las necesidades insatisfechas del "otro", con ponderar, reconocer, legitimar, avalar, etc., al "que hace bien las cosas". Justamente el no preciar el Mérito da lugar a que "todo valga lo mismo", que nada sirve actuar de acuerdo a la ley o no o ser "aplicado" con el cumplimiento de las obligaciones o no, en síntesis "Cambalache".

Como corolario de lo dicho, podría pensarse que mis decires, en este ámbito, son demasiados sutiles o poco importantes a la hora de sopesar los grandes problemas de la República?. Considero que no, ya que el Sr. Presidente es la cabeza de nuestra institucionalidad, motivo por el cual sus haceres o planteos significan (o lo deberían) ejemplaridad, que incide en todos los habitantes de nuestro país, signando con ello un "Deber ser" para todos los que nos encontramos en el llano. Lo que diga el Presidente de la Nación, no es lo mismo que lo manifieste cualquier otro habitante, ya que se supone que el Primer Mandatario, ha realizado un gran esfuerzo para llegar a tal cargo, reconocido por la mayoría de la población, ya que la misma encontró en él el MERITO suficiente para ello, al elegirlo mediante el voto popular.

Por lo expuesto considero que ha sido bastante descuidado el uso del término Meritocracia, para el caso de que no fue su intención, y para el caso de que lo fuera lamento muchísimo que esa actitud facilista propia de voluntarismos sea la suya, Sr Presidente

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