Muchachos, la autocrítica no muerde y los hace mejores

No sé si les pasa, pero desde las elecciones pareciera que estamos en un limbo en el que lo único que esperamos es la asunción del nuevo gobierno y el actual es como si no existiera. No tiene mucho por hacer, pero no abandona esa soberbia que lo llevó a cometer errores.

Falta menos de una semana para el cambio de mando, por lo tanto quedan algunos días para que se de algo que está pendiente y que estaría bueno que sucediera. Queda una semana para que, de alguna forma, el Ejecutivo nacional encabezado por Mauricio Macri haga una autocrítica de su gestión y deje de lado la soberbia que -sin duda- fue uno de los factores que los llevaron a cometer los errores que les terminaron costando la elección.

Desde lo fácil que iba a ser bajar la inflación hasta el mejor equipo de los últimos 50 años, pensé que ya habíamos escuchado todo, pero esta semana el mandatario nacional en uno de sus discursos envió un mensaje al presidente electo y aseguró que dejó la "vara muy alta" para la nueva administración. Quizás fue una de cuestión del momento, pensé, pero después Marcos Peña volvió a utilizar la misma frase y me di cuenta que es algo que piensan o que -como estrategia- pretenden imponer.

No sé ustedes, pero a mí me parece un acto soberbio y alejado de la realidad, porque claramente hay poco que rescatar de la gestión y si vamos a la situación económica no tenemos ni un solo número favorable, eso sin mencionar que aún falta lo peor, lo que se conocerá seguramente el próximo año. Me refiero al índice de pobreza con el que terminarán el mandato.

Entonces, con los números terribles de Macri y según yo veo, la vara puede ser superada fácilmente. Si Fernández -por ejemplo- consigue negociar la deuda de buena manera, si logra evitar a hiperinflación o si reactiva los sectores productivos que están estancados, para mí, ya estaría mejorando la gestión de Macri. Esa gestión que pintaba para reconstruir el país y que finalmente dejó más pobres que el populismo.

Pero más allá de todo, lo que me preocupa es la falta de autocrítica que hay en el actual Gobierno y que se trasladará con ellos a parte de la futura oposición. De no cambiar su actitud den por seguro que van a tener problemas importantes para mantener unido a Juntos por el Cambio.

La soberbia con la que se están yendo se demuestra -además- en esa actitud avasalladora que están teniendo para ocupar cargos y lugares dentro de la estructura de la oposición. 

Yo no sé si veo las cosas al revés, pero perdieron. Por más que al final hayan logrado un 40% de los votos, perdieron en la Nación y en la provincia, pero se atribuyen el triunfo en lo que hoy es Chetoslovaquia y pretenden hacernos creer que esa cantidad de votos es reflejo de una buena gestión.

En mi barrio, y en el de varios políticas, perder significa que tienen que ponerse a la fila, esperar y ubicarse detrás de aquellos que sí ganaron. Es que si analizamos y hacemos el detalle fino, nos encontraremos con que mucho de ese 40% que lo votó a Macri tiene que ver con el temor al regreso K, el arrastre de los caudillos locales y otras cuestiones. Sin embargo, está lejos de ser el reflejo de una buena gestión.

Con esa soberbia, que ya genera molestia y ruido en el futuro bloque opositor, impusieron a Ritondo en el interbloque y a Negri en la UCR, dos personajes que perdieron las elecciones que tuvieron que enfrentar. Además de la falta de autocrítica, está la intención de imponer también a Macri como líder de la oposición por el hecho de ser el presidente saliente. Esos factores se convierten en una verdadera bomba de tiempo al interior de la oposición y no debería extrañarnos que para la próxima elección no exista Juntos por el Cambio.

Entonces, y con ese panorama, es preocupante el futuro de Chetoslovaquia, porque los "chetoslovavos puros" -esos que ganaron en sus territorios y empujaron a Macri- están enfrentando el avance soberbio de los "chetoslovacos importados". Hablamos de los que perdieron en el que era su territorio y pretenden -en desmedro de sus líderes naturales- adjudicarse la representación y la voz de la franja del medio que se diferenció del peronismo.

Muchachos, bajen un cambio y miren para atrás. vean la situación económica, los niveles de pobreza, el desempleo, la inflación, la deuda, las reservas, el dólar, la producción y dense cuenta que lo hicieron mal y no les alcanzó ni para poner una vara. Se la hicieron fácil al populismo y ahora veremos a qué nos tendremos que enfrentar los ciudadanos de a pie.

Un poquito de autocrítica, bajen a la realidad. No duele, es gratis y encima los hace mejores personas.


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