Pensamiento positivo

Dice José Jorge Chade al presentar este artículo de su autoría: "Ser optimista favorece a nuestro cuerpo y nuestra mente".

José Jorge Chade
Presidente de la Fundación Bologna Mendoza

Siempre me gustó realizar los test-encuestas de diarios y revistas que me ayudaban a analizar algunos pensamientos de la población, por qué y de donde emergen, muy a menudo se encuentra, rabia y negatividad, mucho más que pensamientos positivos, cosa que poco nos ayuda a superar algunos momentos socio políticos que nos atañen a todos en este período. He visto últimamente las respuestas a las encuestas de Memo y también de otro diario digital de Mendoza.

Siempre se dice que en la vida no hay que preocuparse, sino ocuparse.

Esto no significa no planificar o ser descuidado en sus elecciones, ni responder impulsivamente sin previo pensamiento analítico. Sin embargo, no equivale a sufrir por todo lo que pudo haber sucedido en nuestra vida y en nuestra sociedad, y no se hizo realidad. Nuestra forma de pensar influye en nuestro comportamiento más de lo que pensamos. A menudo estamos más acostumbrados a utilizar el pensamiento predictivo en su sentido negativo que en su sentido positivo. (¡...vas a ver...esto no va a funcionar! etc.)

Cada vez más teorías pedagógicas, psicológicas y neurológicas indican cómo gestionar los pensamientos puede ser la clave para controlar las emociones y alcanzar las metas que uno se propone en la vida.

Por eso es importante aprender a gestionar nuestros pensamientos y sobre todo a no articular el pensamiento predictivo en su versión negativa como se explica en estos ejemplos:

Sufrimos más pensando en las cosas negativas que nos suceden que afrontándolas, porque paradójicamente e inconscientemente, cuando sucede algo negativo desarrollamos el coraje suficiente para superarlo.

Pensemos en este ejemplo: una persona con miedo a las inyecciones sufrirá mucho más por la ansiedad que le genera esta fobia a la aguja que por el pequeño pellizco que le produce el pinchazo. El poder del pensamiento predictivo reside en la profecía autocumplida: a fuerza de pensar negativamente, estos pensamientos se hacen realidad. No tiene nada que ver con el pensamiento mágico, ya que éste consiste en establecer una relación irracional entre nuestros pensamientos y los acontecimientos de nuestra vida.

Nuestros pensamientos influyen en nuestra conducta, por ejemplo: si empiezo un nuevo proyecto y desde el principio pienso que no tendrá éxito, mi motivación, energía y claridad mental para buscar soluciones, ideas y recursos no serán muy efectivas. O, si creo que mi pareja me es infiel cuando no está conmigo, mi confianza, mis celos y mi alto nivel de dependencia emocional seguramente desfigurarán la relación hasta el punto de que esas mismas actitudes harán que mi pareja me sea infiel.

Esto se llama profecía autocumplida y afecta el comportamiento de cada uno de forma más o menos consciente a través del Efecto Pigmalión (o también efecto Rosenthal por el nombre del primer médico que estudió sus efectos) haciendo referencia al poder que las expectativas de un individuo tienen sobre los demás (niños), estudiantes, empleados, etc.).

En cambio, hablamos del Efecto Galatea cuando las opiniones y expectativas creadas por nosotros mismos recaen sobre nosotros mismos. Está claro que es más sencillo y también más eficaz trabajar con nuestros pensamientos que con los de nuestro jefe o nuestra familia.

Por eso, para conseguir que la profecía autocumplida se convierta en una realidad positiva, la visualización es muy útil. Sobre todos en estos momentos complicados de nuestra política y de nuestra economía, sea nacional, sea hogareña.

En primer lugar, empecemos por decirle a nuestros hijos, estudiantes o empleados que crees firmemente en sus talentos y que si se esfuerza más podrá conseguir sus objetivos. Además, con esto, te dices a ti mismo que eres capaz de conseguir lo que deseas y, en el peor de los casos, tu motivación y energía aumentarán, acercándote a tus objetivos.

Cuando tengas que responder a preguntas o encuestas, no seas impulsivo, piensa, analiza y después responde, en este modo todo, posiblemente, diría también seguramente, la respuesta será menos agresiva sobre todo en relación a ti mismo.

Durante las propuestas de ayuda y de autoayuda, y especialmente en la psicología del deporte, se practica el ejercicio de la visualización: imaginarnos ante un próximo desafío como un examen, un discurso público, un partido de fútbol, una cita, un nuevo trabajo con vistas al éxito.

Para aplicar esta técnica, aquí hay algunas pautas:

• Necesitas imaginar vívidamente tus deseos. No es fácil, pero trabajando un poco en ello podrás desarrollar tu imaginación.

• Algo que ayude: preste atención a los detalles.

• Recrea las sensaciones de tu éxito: las consecuencias positivas, los elogios de los demás, la satisfacción personal que te aporta...

Y no olvides imaginarte siempre con una visión de éxito. Es decir, no pienses en lo que podría pasar, sino piensa en lo que quieres que pase.

Como dice Goethe - y tiene que ver tanto con el efecto Pigmalión como con el de Galatea - "Si tratas a un hombre como es, seguirá siendo como es; pero si lo tratas como si fuera lo que podría ser, llegará a ser lo que podría ser."

Para que podamos convertirnos en todo lo que pensamos y aún más...


Bibliografía: Visualización y creación de pensamiento positivo. Artículo revisado por el Comité Orientador de Psicólogos. Comité de guía a la UNICEF, Italia


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