¿Quién serías si pudieras barajar y dar de nuevo?

En algunas partes del mundo existe una propuesta muy divertida para las infancias.

Sol Rodriguez Maiztegui
Licenciada en Comunicación Social, gerontóloga, líder del envejecimiento saludable (ONU-OMS) y creadora de la propuesta de comunicación de El Club de la Porota

¿Quién serías si no tuvieses la edad que tenés, el nombre que tenés, el cuerpo que tenés? 

¿Quién serías si no vivieses donde vives, si no tuvieses la familia, los amigos, los vecinos que tienes?

¿Quién serías sin tus actividades, tus rutinas, tus gustos, tu pasado y tu presente?

En algunas partes del mundo existe una propuesta muy divertida para las infancias. Se llama "Build a Bear". Es una cadena de comercios que te venden la experiencia de elegir tu peluche, rellenarlo, seleccionar el sonido o la voz que prefieras así como también elegir un corazón y el ritmo de sus latidos (sí, se puede sentir el ruidito del "pum, pum / pum, pum"); también podés elegir la ropa, accesorios y hasta un nombre. Al final del proceso (que lleva aproximadamente 45 minutos) te entregan un documento en el que debes consignar su nombre y fecha de nacimiento. En algunos casos también podés comprarle el diario íntimo para narrar la historia o vida que le deseas.

Imaginemos que somos parte del stock de peluches de "Build a Bear". ¿Qué cuerpo querrías ser?, ¿qué ropa desearías usar?, ¿cómo te gustaría que te llamen?. ¿Cómo se siente y expresa el corazón que te incorporaste?, ¿qué deseas?, ¿qué proyectas?, ¿cuántos años tendrías?

Hace tiempo que en el Club de la Porota, la propuesta de Comunicación y Vejeces que impulso, trabajamos para #hackearelviejismo. Para cambiar la forma en la que concebimos a la vejez, pensar diferente, salir de los lugares comunes, reconfigurar nuevos circuitos neuronales que nos permitan imaginar un mundo sin edadismos, viejismos, discriminaciones hacia las personas mayores por su edad y condición de persona vieja. Y esto incluye quitar de cuajo la causa de la "lucha", del "combate" contra las actitudes discriminatorias. 

¿Qué quiero decir con esto?: ¿Y si de repente envejecer deja de ser percibido como un conflicto?, ¿qué pasaría si dejásemos de naturalizar que en la vejez "hay achaques"?, ¿qué sucedería si nos permitimos imaginar un mundo en el que no existen las edades?, ¿en el que las personas somos capaces de crear la realidad que deseamos vivir?. ¿Y si dejamos de luchar y ponemos nuestra energía en disfrutar?

Diana Nyad es la nadadora estadounidense que a los 64 años logró ser la primera persona en nadar desde las costas de Cuba hasta las costas de Florida sin una jaula para tiburones. ¿Qué sería de su hazaña si hubiese creído que a su edad, y por su edad, no lo lograría??

No es sencillo lo que intento decir. Busco crear nuevos circuitos de pensamientos que me saquen de los lugares comunes. Evitar hacer foco en la falla. ¿Y si proyectamos un mundo en el que podamos elegir a lo largo de la vida como deseamos vivir? Ummm quizá no sea la forma correcta de hacernos la pregunta, porque a veces nuestros deseos también están configurados desde la carencia. No vale decir: "quiero vivir sin enfermedad", "quiero volver a ser joven". Imaginemos un mundo en el que la vejez no es sinónimo de achaques y enfermedades sino más bien la etapa de la vida a la que aspiramos llegar. 

Un mundo donde no existe la juventud y la vejez tal como la entendemos, donde no estamos agrupados por edades sino más bien por niveles de conciencia y capacidad para decidir lo mejor para nosotros mismos. Un mundo en el que nuestras posibilidades no dependan del contexto sino de cómo nos conectamos con nosotros mismos y los demás. Si yo creo que puedo nadar, nado. Si yo creo que puedo sanar, sano. Si yo creo que puedo emprender, emprendo. Si yo creo que puedo enamorarme, me enamoro. Si yo creo que puedo estudiar, estudio. Si yo creo que puedo, puedo.

En el Club de la Porota, espacio virtual al que les invito sumarse, esbozamos una definición de persona mayor. En realidad, reflexionamos acerca de la posibilidad de crear un término que defina a esa persona mayor que representa la vejez que, desde El Club de la Porota imaginamos, proyectamos, manifestamos. 

Un concepto que aún no tiene una sola palabra que la defina pero que debería representar lo siguiente: "persona mayor vital, enamorada de la vida, que contribuye a transformar su realidad, que se dispone a escuchar, participar y aprender. Flexible. Que se adapta a los cambios. Que va al encuentro de los demás. Que gesta espacios de participación. Que no reniega de su edad, sino más bien la exhibe orgullosa".

Quizá, no se trate de combatir sino más bien de hacer borrón y cuenta nueva. ¿Cómo? una opción es visibilizando las Náyades. Las personas mayores como ella ¡existen! y son las que de alguna manera no han quedado hechizadas por los viejismos y contextos condicionantes. Sino todo lo contrario, son las que han entendido que la vejez no les inhibe vivir la vida que desean.

Si en "Build the Bear" te dieran la posibilidad de resetearte, ¿quién serías a los 60, 70, 80, 90, 100 años?.


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