"Spinetta - Ruido de Magia": para no endiosarlo, pero para amar más al Flaco

Mauricio Llaver, periodista, viajero, lector, director de "Punto a Punto", cuenta qué le provocó la lectura de la biografía del músico y poeta, escrita por Sergio Marchi.

Mauricio Llaver

Spinetta dormía con la luz encendida, porque tenía recuerdos de pesadillas de la infancia; muchas veces pasó necesidades económicas, entre otras razones por su generosidad con los ingresos que él mismo generaba; era un tano calentón, capaz de pelearse con amigos para después reconciliarse con abrazos y lágrimas; y tenía un compromiso absoluto, pero absoluto, con el camino que quería imprimirle a su obra artística.

"Spinetta - Ruido de Magia": para no endiosarlo, pero para amar más al Flaco

Estos son algunos de los datos que surgen de "Spinetta, Ruido de Magia", una "biografía oficial" de Sergio Marchi que es difícil de ignorar para todos los que conectamos alguna vez con el Flaco. Un libro lleno de informaciones y de sensibilidad, que muestra que Spinetta no sólo era un gran músico, sino esencialmente un tipo común, tan falible como cualquiera de nosotros, pero capaz de elevarse sobre esa condición tanto en lo humano como -ni hablar- en lo artístico.

En las más de 600 páginas del volumen -también ilustrado con fotos que arrancan desde la infancia de Spinetta-, aparecen el origen de cada uno de sus grupos y sus álbumes, las giras exitosas y fracasadas, sus peleas con las discográficas, su estudio La Diosa Salvaje, las amistades -su affaire con Carolina Peleritti- su amor por la cocina y los autos, y su fidelidad a tipos como "la Vieja" Barrios, su legendario asistente. También, cómo se transformó en un "artista de catálogo", es decir que a veces sus discos no vendían bien inmediatamente pero sí a largo plazo; o cómo los números implacables de Spotify muestran que su canción más escuchada no es la hermosa "Muchacha (ojos de papel)" sino la hermosa "Seguir viviendo sin tu amor".

La familia fue siempre una base inamovible para Spinetta, desde la contención de sus padres en la casa de la calle Arribeños, en el Barrio de Belgrano (donde nació Almendra) hasta en las intuiciones asombrosas de su esposa Patricia y el vínculo extraordinario -cambiante pero extraordinario- con cada uno de sus hijos.

De todo ello, más el relato detallado de cómo se gestó el inolvidable concierto de "Las Bandas Eternas", o de cómo fueron sus meses finales con su cáncer de pulmón, habla "Spinetta - Ruido de Magia", un libro imprescindible que puede resumirse de la siguiente manera: mucha información y emoción para no endiosar al Flaco, pero para amarlo más como músico y como persona.

Esta nota habla de: