Victoria Ocampo, Gabriela Mistral y Flora Tristan: referentes y transgresoras de su época

Por Daniela García Druetta, diputada provincial de la UCR.

Daniela García

Hoy 7 de abril quiero recordar a tres mujeres que marcaron un antes y un después en la historia y que guiaron (y guían) nuestros pasos en la batalla por una sociedad en la que ser mujer no cierre puertas. Recordamos tres grandes intelectuales que fueron protagonistas de su época y transgresoras de las fronteras impuestas a las mujeres, inaugurando espacios de libertad inéditos: ellas son Victoria Ocampo, Gabriela Mistral y Flora Tristal.

Victoria Ocampo nació un 7 de abril de 1890. Era una gran lectora, a pesar de que su madre no la dejaba leer, ella escondía libros como "Balada de la cárcel de Reading" de Oscar Wilde debajo de la almohada. Tenía el deseo de ser actriz pero, por mandato familiar, tuvo que cambiar de rumbo. Se interesó, desde su juventud, por el mundo de las letras. Inmersa en el mundo literario, en 1920, se publica su primer artículo en La Nación sobre "La divina comedia", de Dante Alighieri, titulado "Babel".

La escritora viajó desde muy pequeña, esto le permitió aprender francés, español e inglés. Esta forma de vivir la multiculturalidad le brindó la posibilidad de entrar en contacto con referentes intelectuales de diferentes partes del mundo, formando su carácter artístico y su personalidad como influencia cultural de la época.

Su pasión por la literatura la llevó a fundar la revista Sur que, en poco tiempo, se transformó en uno de los medios de mayor influencia del país en el ámbito literario por visibilizar tanto a artistas nacionales como internacionales. En la revista colaboraron muchos escritores, entre ellos Jorge Luis Borges. Desde su revista y su editorial, Victoria Ocampo, defendió y escribió por la amplitud de los derechos de las mujeres.

En marzo de 1936 fundó la Unión Argentina de Mujeres (UAM). Su principal motivación, desde la UAM, era posicionarse en contra de una posible reforma del código civil que buscaba que ninguna mujer casada pueda aceptar trabajos ni realizar alguna profesión sin autorización legal del marido. Hizo oír su voz ante injusticias y persecuciones de toda índole, impulsó discusiones y proyectos destinados a alentar el diálogo entre culturas, luchó por la igualdad de género, por la tolerancia y por la paz en un mundo convulsionado por la violencia.

Gabriela Mistral nació en 1889 en Vicuña, también el 7 de abril. Fue una de las poetas más notables e importantes de la literatura chilena e hispanoamericana. El entorno rural en el que creció en la región de Coquimbo, dejaron impronta en su forma de expresarse y en su relación con la naturaleza, fue maestra rural y educadora, se la considera una de las principales referentes de la poesía femenina universal y por su obra obtuvo en 1945 el primer Premio Nobel de Literatura para un autor latinoamericano.

Atenta a los problemas de su tiempo, Mistral se constituyó en una mujer polifacética, analizó múltiples temas, como la condición de la mujer en América Latina, la valoración del indigenismo, la educación de los pueblos americanos, la necesidad de elevar la dignidad y condición social de los niños en el continente, la religiosidad, el judaísmo y la maternidad.

En México, Gabriela Mistral fundó la escuela que lleva su nombre y colaboró en la organización de varias bibliotecas públicas, además de componer poemas para niños (Rondas de niños, 1923) .Mostró en todo momento su preocupación por la equidad y paridad de contenidos educativos entre niñas y niños.

Flora Tristán nació el 7 de abril también, pero en el París del 1803. Fue una escritora, pensadora socialista y feminista francesa de ascendencia peruana; una de las grandes fundadoras del feminismo temprano. Flora dirige su discurso al análisis de las mujeres más desposeídas. Sostenía que educar bien a la mujer supone el principio de la mejora intelectual, moral y material de la clase obrera.

Confiaba enormemente en el poder de la educación, y como feminista reclamaba la educación de las mujeres. Postula la unión de los trabajadores y las mujeres (los oprimidos del mundo), en una Internacional para que, mediante una revolución pacífica, brinde prosperidad y justicia.

Estas tres mencionadas, son grandes ejemplos de mujeres que han cambiado la historia en el tiempo que les tocó vivir y que han desempeñado un papel fundamental en el curso de la historia.

Ejemplares revolucionarias que, día a día, rompieron con lo establecido en cada uno de sus campos y, también, en la sociedad. Mujeres valientes que abrieron el camino a tantas otras que, en su lucha por la igualdad, han hecho del mundo un lugar más justo.

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