Volver a empezar

El "momento bisagra" que vivimos los argentinos, en el saludo y reflexión de fin/inicio de año de Isabel Bohorquez.

Isabel Bohorquez

Cada año que culmina es una experiencia tanto colectiva como personal que nos pone frente al espejo de lo que somos, de lo que hemos podido ser y de lo que quisiéramos alcanzar para nuestras vidas al fin de cuentas.

Como argentinos, vivimos un momento bisagra. El clima de esperanza para quienes confían en que este camino de cambio es indispensable, se contrapone con quienes descreen y se lamentan de lo que se viene para nuestro país.

Los viejos amos disputan sus lugares con un cuchillo entre los dientes y los que se han cansado de tanta injustificada decadencia y pobreza, se afirman sobre sus pies y parecen decirles: vengan.

En el aire se respira la Argentina desigual y dividida. Al punto que ya muchos no toleran escuchar argumentos, sobre lo que sea en referencia a la política nacional, sino son las afines.

Ojalá semejante contraste de perspectivas nos permita mirarnos como lo que somos por sobre todo: amigos, familia, compañeros de trabajo, vecinos...

Ojalá este fin de año nos encuentre deseándonos lo mismo sin que importe tanto nuestros acuerdos o desacuerdos.

Ojalá cuenten las noches en vela escuchando aquél amigo, las veces que fuimos a tocar la misma puerta donde sabíamos que se nos comprendería, la confianza para entregar el secreto más doloroso, las mil maneras distintas en que repetimos nuestros anhelos porque teníamos de antemano asegurada la paciencia de quien nos atendía con afecto...ojalá no olvidemos que el tejido de la vida se entrama con acciones que reflejan el amor por los otros y por uno mismo.

¿De qué seremos capaces sino aprendemos a tolerarnos y a aceptar que este mundo nos necesita a todos dispuestos a construirlo?

Me animo a pensar que Argentina renacerá.

Me animo a creer que podemos superar nuestras grandes dificultades y que fundamentalmente, tenemos que tener un puñado de certezas para animarnos a concretar aquello que hasta hoy reside en la nostalgia o en la frustración.

¿Y quienes serán los autores de este renacimiento? Todos nosotros sin excepción. Nos cabe esa tremenda tarea de ser los coautores de nuestro destino sin excusas ni pretextos.

Argentina es y será lo que hayamos sido capaces de edificar juntos.

Habrá que pensar juntos y sobre muchas cuestiones que hemos ignorado o desconocido por demasiado tiempo, habrá que participar, reflexionar, proponer, aprender, esforzarnos, sacrificarnos, cooperar, arrebatarle a la desidia y a la negligencia su reinado sobre nuestras rutinas. Y ser honestos con nuestras convicciones.

Deberá aflorar en nuestro ser, la ciudadanía consciente y activa que procure el bienestar del país sin diferencias de ninguna índole. Y deberemos alojar en nuestros corazones, algo de ese heroísmo que corrió por las venas de las Padres de la patria.

Deberemos ser patriotas. Es el llamado de este tiempo histórico. ¿Estamos dispuestos?

En cuanto a lo personal...entiendo la vida como una aventura que muchas veces nos pone al filo de la desesperación, nos arroja a una intemperie atroz y ahí vamos...como se puede.

Tantas veces, repentinamente lo perdemos todo...y tantas otras, nos surge de la nada, una chance para volver a empezar...

Y cuando me pienso a mi misma, tantas veces asustada, afligida, incluso aterrorizada porque las dificultades me superaban como un gigante arrollador...recuerdo que siempre estuviste allí.

Vos estuviste, papá, mamá, hermana, esposo, hijos, primitas, amiga, amigo, tantas personas queridas, amadas, aquellas que la vida me fue regalando y que aún comparten mi día a día, otras que amaré por siempre aunque la distancia nos tragó las conversaciones, los cafés y los atardeceres. Hay cariños que viven para siempre. Y todo ello es lo que constituye la trama de mi existencia. Sin todos esos otros yo no podría ser quien soy.

¿Y quién soy hoy, en este fin de año del 2023? La que pude ser gracias a ese largo camino de actos de amor. Agradezco a Dios cada paso. Lo demás son circunstancias, que un viento fuerte se llevó sin pedir permiso.

¿Y quién quiero ser en el 2024? Quiero ser patriota, quiero ser feliz, quiero amar y ser amada, quiero pisar el pasto de mi patio cada mañana temprano y mirar como amanecieron mis plantas, quiero caminar bajo el sol, quiero escribir mucho, mucho más y quiero descubrir más aventuras porque ya aprendí que siempre la vida te sorprende.

Quiero, con porfiada convicción, levantarme de mis antiguas penas y dolores. Y sonreir.

Quiero volver a empezar.

Bendecido Feliz Año Nuevo para todos.

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Este Día del Padre se festeja...