Argentina partida entre éxitos y dolores
Mientras sectores económicos están en pleno éxito, otros sufren y algunas provincias están en serios problemas. Escribe Rodolfo Cavagnaro.
A medida que pasan los días van apareciendo nuevas noticias que muestran la dualidad de situaciones entre actividades que están en plena expansión y otras que están en una situación compleja. Ya los hemos repetido mucho, pero hay actividades que están teniendo una gran situación, como ocurre con el sector agroexportador.
El martes, el ministro Luis Caputo dio a conocer los resultados de las exportaciones del sector agrícola en el primer bimestre, que resultaron con aumento de USD 3500 millones, lo que es un récord, apoyado en una buena producción y en precios elevados. El ministro recalcó que todo esto se apoyó en la situación internacional, pero, también, en las rebajas de impuestos y retenciones que aplicó el gobierno para estimula la producción.
Caputo resaltó que siempre se hace menciones del sector petrolero y energético, mientras siguen las expectativas sobre el sector minero. Pero quiso destacar que el sector agrícola podría terminar el año con exportaciones por USD 42.000 millones, lo que sería un aumento de USD 8700 millones.
Problemas provinciales
Mientras tanto, hay sectores comerciales que están pasando momentos muy complejos. Hay realidades de precios que ponen en riesgo a algunos formatos comerciales. En el rubro textil y calzados es donde se ven los mayores problemas. La llegada de productos importados ha hecho que en los último tres meses el rubro es el único que baja de precios en las mediciones del IPC.
Por otra parte, hay una situación complicada en las provincias por la caída de las trasferencias de coparticipación debido a una menor recaudación de los impuestos coparticipables. Calculan que tiene que aguantar hasta mayo, cuando se produce el primer vencimiento del impuesto a las ganancias de las empresas. Eso se produce una vez al año, pero esa recaudación debe guardarse para el resto del periodo.
Algunas provincias están en situaciones muy complejas. Lo que les ingresa solo les alcanza, a duras penas, para pagar sueldos, pero no tienen recursos para obras públicas, aunque en algunos casos, mantienen pautas publicitarias elevadas para evitar ataques de los medios locales. Muchas jurisdicciones no tienen casi recaudación propia y a los pocos que pagan impuestos locales los torturan con tasas impositivas que son una invitación para que se vayan.
El tema preocupa en la nación porque ya han tenido conversaciones con gobernadores que han dicho, claramente, que no están dispuestos a aguantar puebladas y que responsabilizarán directamente a la Nación. Otra preocupación es que algunos puedan seguir el camino de La Rioja, emitiendo nuevas cuasi monedas, que complicarían los modelos monetarios. El mayor problema es que los desaciertos son pagados por las poblaciones de las provincias bien administradas. Una clásica injusticia argentina.