Cómo funciona el nuevo sistema para que ciudadanos reporten infracciones viales
La normativa ya rige en la provincia y habilita a los ciudadanos a enviar imágenes de faltas de tránsito. El material no genera multas directas, pero puede iniciar un proceso que será evaluado por los juzgados viales.
Con la entrada en vigencia de la ley conocida como "Cámara Testigo", Mendoza incorporó un cambio relevante en el control del tránsito: a partir de ahora, los ciudadanos también pueden aportar registros de posibles infracciones viales.
El esquema deja de depender exclusivamente de inspectores y dispositivos oficiales, como radares, para abrir el sistema a una lógica más amplia, en la que la tecnología y la participación social cumplen un rol complementario al control estatal.
Desde este nuevo enfoque, cualquier persona puede captar con su celular situaciones como maniobras peligrosas, cruces de semáforo en rojo o estacionamientos indebidos. Ese material debe ser enviado a través de canales digitales habilitados, como plataformas web o aplicaciones de mensajería.
Sin embargo, la normativa establece un límite claro: esas presentaciones no constituyen denuncias formales ni generan sanciones automáticas. En términos legales, se consideran comunicaciones ciudadanas que pueden servir como punto de partida para una investigación.
En ese sentido, las imágenes o videos no tienen valor probatorio por sí mismos. Su función es activar una instancia administrativa, en la que las autoridades analizan el contenido y determinan si corresponde avanzar. De ser así, el caso es remitido al juzgado vial correspondiente junto con un informe preliminar.
Allí se abre una segunda etapa, donde se evalúa si existen elementos suficientes para continuar el proceso. Este mecanismo busca ampliar la detección de infracciones sin eliminar los controles institucionales, evitando así sanciones arbitrarias.
La implementación del sistema también implica un mayor protagonismo de los juzgados viales, que deberán intervenir en la validación de cada caso. Esto podría incrementar la cantidad de expedientes, aunque al mismo tiempo permitiría un seguimiento más exhaustivo de las faltas.
Para evitar abusos o errores, la ley contempla filtros específicos. Las autoridades pueden descartar material que no corresponda a la jurisdicción o que presente signos de manipulación, garantizando un mínimo de confiabilidad en la información recibida.
Con este nuevo esquema, Mendoza apunta a reforzar el control del tránsito mediante un modelo más participativo, sin dejar de lado la instancia judicial que define, en última instancia, la validez de cada infracción.