Cornejo reivindicó el ajuste provincial y advirtió que sin reformas nacionales no crecerá el vino

En el desayuno de la Coviar, el gobernador sostuvo que Mendoza redujo el gasto público para "liberar recursos al sector privado", detalló el fuerte apoyo financiero al agro y pidió cambios tributarios y mayor competitividad para que el vino argentino gane mercados.

En el tradicional desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, realizó un balance de la política económica provincial y trazó un diagnóstico sobre el presente y el futuro de la vitivinicultura. En su discurso defendió la reducción del gasto público, destacó el respaldo financiero al sector y reclamó reformas nacionales para mejorar la competitividad.

Cornejo planteó que el debate público sobre la actividad productiva es parte de la vida democrática. "Definir las oportunidades, reconocer los problemas, pero propender a las soluciones es el objetivo de estos mensajes", sostuvo.

El mandatario afirmó que Mendoza tomó en los últimos años decisiones estructurales para ordenar el Estado. "Hemos tomado decisiones fuertes y claras... construir un Estado ordenado, previsible, razonable y un Estado que gaste inteligentemente", explicó.

Según señaló, ese proceso permitió reducir el peso del gasto público en la economía provincial. "Mendoza redujo sostenidamente el peso del gasto corriente sobre su producto bruto geográfico", indicó, al destacar una baja de cuatro puntos en la última década.

Incluso comparó ese proceso con el ajuste que impulsa el gobierno nacional encabezado por Javier Milei. "Solo es comparable en este momento al que está llevando a cabo el presidente Milei en la Argentina", afirmó.

Para el gobernador, la reducción del gasto tuvo un objetivo central: fortalecer al sector privado. "Mendoza eligió no vivir del desborde, no sostener privilegios improductivos, decidimos profesionalizar el Estado y liberar recursos para el sector privado, que es el verdadero motor del empleo y de la inversión", sostuvo.

Un sector en transformación

Durante su exposición, Cornejo también analizó los cambios estructurales que atraviesa la industria vitivinícola a nivel global.

"Todos los que estamos aquí sabemos que la vitivinicultura está atravesando una fuerte reconfiguración a escala mundial", señaló, al mencionar modificaciones en los hábitos de consumo y en las formas de comercialización.

En ese contexto, defendió una menor intervención estatal en el mercado. "Para que la industria sea sana, el Estado no debe regular ni precios ni cantidades", afirmó.

También advirtió que la baja de la inflación está modificando la dinámica comercial. "Ya no veremos stock en cadenas de supermercados o comercios minoristas", explicó, al señalar que eso obligará a la industria a generar nuevos mecanismos de venta y financiamiento.

A pesar de ese escenario, destacó un dato positivo para la estrategia productiva de Mendoza. "Mientras el mercado general retrocede, los vinos varietales han crecido un 3,4% en volumen", afirmó, al considerar que la apuesta por la calidad y la alta gama es el camino para sostener la competitividad.

Apoyo financiero al sector

El gobernador también detalló las herramientas que la provincia puso en marcha para sostener a productores y bodegas.

Entre ellas mencionó la operatoria de cosecha y acarreo destinada a pequeños viñateros. "Está destinada a productores de hasta 20 hectáreas de viñedos, es decir, a los más pequeños y vulnerables", explicó.

Además, repasó las líneas de crédito subsidiadas para inversiones productivas como malla antigranizo, eficiencia hídrica y maquinaria.

Según detalló, el apoyo provincial al sector agropecuario superó en 2025 los 107.000 millones de pesos y, sumando beneficios fiscales, subsidios y obras de infraestructura, alcanzó los 149.000 millones.

"Ese es el tamaño concreto del esfuerzo que hace Mendoza por su agroindustria", sostuvo.

Reclamos a la Nación

Cornejo advirtió que las políticas provinciales tienen límites si no hay condiciones macroeconómicas favorables.

"Resulta muy difícil poder crecer sin una economía que tenga crédito a tasas reales bajas, un mercado interno con capacidad de compra y un mercado externo que establezca nuevos acuerdos", planteó.

Por eso, respaldó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y reclamó avanzar en cambios impositivos.

"Creemos que lo que debe venir ahora es una reforma tributaria que baje los costos de la producción", afirmó.

También destacó avances en materia comercial, como la reducción del arancel para los vinos argentinos en Estados Unidos.

"Argentina ha logrado igualar el arancel del 10% con Chile en el mercado de Estados Unidos", señaló.

Productores y futuro del sector

En la parte final de su discurso, el gobernador defendió el rol de los productores primarios dentro de la cadena vitivinícola y llamó a un esfuerzo conjunto.

"No existe la producción vitivinícola sin productores primarios", afirmó.

Por eso, remarcó que el desarrollo del sector no puede recaer únicamente en el Estado. "Es hora de que cada uno haga su parte", sostuvo.

Al cerrar su intervención, Cornejo vinculó el presente de la industria con la historia de la provincia y los 90 años de la Fiesta Nacional de la Vendimia.

"Esta industria tiene futuro porque tiene muy buenas raíces", concluyó.

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