El Gobierno cierra filas con Adorni pese al escándalo y las nuevas denuncias
En la Casa Rosada ratificaron la continuidad del jefe de Gabinete, cuestionado por viajes y posibles conflictos de interés. El caso genera ruido político en un contexto económico complejo.
A pesar de la polémica generada en los últimos días, el Gobierno nacional decidió sostener a Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete. Desde la Casa Rosada aseguraron que el funcionario continuará en su cargo, luego de una serie de cuestionamientos por viajes oficiales y nuevas denuncias en su contra.
La situación fue evaluada en las más altas esferas del Ejecutivo, donde se analizó el impacto político de los episodios recientes. Entre ellos, el viaje a Nueva York junto a su esposa en el marco de una comitiva oficial y el traslado de su familia a Punta del Este en un avión privado, hechos que generaron críticas tanto en la opinión pública como dentro del propio oficialismo.
De acuerdo con fuentes oficiales, Adorni llegó a considerar la posibilidad de dejar su puesto, preocupado por el nivel de exposición y el rechazo social que despertaron estos episodios. Sin embargo, finalmente primó la decisión de respaldarlo. "Adorni está firme", resumieron desde el entorno presidencial, donde también señalaron que el funcionario se mantiene "tranquilo" y enfocado en su gestión.
El caso, no obstante, podría escalar en el plano judicial. En los últimos días se presentaron denuncias que apuntan a posibles incompatibilidades. Una de ellas pone el foco en la consultora de su esposa, Bettina Angeletti, dedicada al coaching y desarrollo profesional, por supuestos vínculos con empresas que mantienen relaciones contractuales con el Estado.
A esto se suma otra presentación judicial vinculada a una propiedad en Exaltación de la Cruz que no habría sido declarada y que estaría registrada a nombre de Angeletti. Ambas denuncias fueron impulsadas por la diputada Marcela Pagano.
Dentro del oficialismo reconocen que el tema tuvo impacto negativo. En particular, preocupa cómo este tipo de situaciones puede afectar la imagen de un Gobierno que hizo del combate a la corrupción y a los privilegios uno de sus ejes discursivos. En ese esquema, Adorni ocupó un rol central como vocero de la denominada "batalla cultural".
El escenario se complejiza además por el contexto económico. Datos recientes muestran un deterioro en algunos indicadores clave. Según el INDEC, la tasa de desempleo alcanzó el 7,5% en el último trimestre de 2025, lo que implica una suba interanual y afecta a más de 1,6 millones de personas.
En paralelo, informes privados advierten sobre un incremento en la morosidad, que supera el 10% en créditos bancarios y llega a niveles significativamente más altos en el financiamiento de consumo, como la compra de electrodomésticos.
En este marco, analistas coinciden en que la tolerancia social frente a situaciones controvertidas tiende a reducirse en períodos de mayor fragilidad económica. Aun así, el Gobierno optó por sostener a uno de sus funcionarios más visibles, en una señal de respaldo político en medio de las tensiones.