Escala la tensión global: el petróleo vuelve a superar los US$100
La decisión de Donald Trump de avanzar sobre el Estrecho de Ormuz revirtió la calma de los mercados: sube el crudo, caen las bolsas y crece la incertidumbre internacional.
El clima de alivio que había ganado a los mercados tras el reciente alto el fuego en Medio Oriente duró poco. La renovada escalada de tensiones en la región volvió a sacudir a los activos globales, con un impacto directo en los precios de la energía y en el comportamiento de las bolsas.
El detonante fue la decisión de Estados Unidos de bloquear el tránsito marítimo vinculado a Irán en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores clave para el comercio mundial de petróleo. La medida impulsó una fuerte reacción en el mercado: el Brent, referencia para la Argentina, avanzó cerca de 8% y superó los US$102 por barril, mientras que el West Texas Intermediate también trepó por encima de los US$103.
Ver: Los precios del petróleo suben, impulsados por el tráfico aún lento a través del vital estrecho de Ormuz
La tensión no se limitó al crudo. En Europa, los precios del gas registraron subas de hasta 18%, en línea con el encarecimiento de la energía a nivel global.
El impacto se sintió rápidamente en los mercados financieros. Las principales bolsas europeas operaban con caídas cercanas al 1%, mientras que los futuros de Wall Street anticipaban bajas de hasta 0,7%, luego de haber iniciado la jornada con pérdidas más pronunciadas. La reacción evidenció el cambio de humor inversor tras el breve período de recuperación que había seguido al anuncio de negociaciones diplomáticas.
Ese "respiro" había sido significativo: en pocos días, el S&P 500 había ganado más de 3,5%, las acciones de mercados emergentes subieron más de 7% y el Bitcoin registró un salto cercano al 10%. En paralelo, el petróleo había retrocedido con fuerza desde los niveles máximos de marzo, cuando rondaba los US$112 por barril.
Sin embargo, ese escenario quedó atrás. La falta de avances concretos en las negociaciones -mediadas por Pakistán- y el endurecimiento de la posición iraní sobre el control del estrecho volvieron a encender las alarmas. Por esa vía marítima circula cerca del 20% del crudo que se comercializa en el mundo, lo que la convierte en un punto neurálgico para el abastecimiento energético global.
El endurecimiento del conflicto también abre la puerta a nuevas amenazas sobre otras rutas estratégicas. Analistas advierten que, ante un eventual deterioro de sus exportaciones, Irán podría intensificar la presión sobre aliados en la región, afectando el tránsito en puntos clave como el acceso sur del Mar Rojo.
En este contexto, la ofensiva impulsada por Donald Trump fue recibida con cautela -y en algunos casos con críticas- por parte de especialistas, que dudan de su efectividad para estabilizar la situación sin profundizar la disrupción en los mercados.
Así, el regreso del petróleo a los tres dígitos marca no solo un cambio en el escenario energético, sino también el fin de una breve etapa de optimismo financiero. La volatilidad vuelve a instalarse como protagonista en un tablero internacional cada vez más incierto.