Ganancias en disputa: la baja para empresas abre un nuevo frente entre Nación y gobernadores

El proyecto del Gobierno reduce alícuotas para sociedades, pero las provincias advierten por el impacto en la coparticipación. Los cálculos fiscales, la comparación regional y las negociaciones que rodean la reforma laboral.

La reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades volvió a encender una discusión histórica entre la Casa Rosada y las provincias: cómo se reparte la recaudación que integra la masa coparticipable. La iniciativa forma parte del "capítulo fiscal" de la Ley de Modernización Laboral y empezará a debatirse en el Congreso el próximo miércoles 11 de febrero, en medio de dudas sobre el respaldo de los gobernadores.

El texto propone recortar las alícuotas de los tramos más altos del tributo. Según el artículo 190 del proyecto, el segundo escalón bajaría del 30% al 27%, mientras que el tercero se reduciría del 35% al 31,5%.

El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la medida y advirtió sobre la resistencia provincial: "Los gobernadores no quieren ceder en la baja de Ganancias, que se aplicará a partir del ejercicio 2026, o sea que impactaría en la declaración jurada de 2027". El funcionario ratificó que el Ejecutivo no piensa retirar esos cambios y volvió a insistir: "Argentina tiene que bajar impuestos".

Desde las provincias, en cambio, remarcan que cualquier merma en Ganancias afecta directamente la coparticipación. La Ley 23.548 establece que el 54,66% de la masa coparticipable se distribuye automáticamente entre los distritos, por lo que una caída en la recaudación repercute de forma inmediata en sus presupuestos.

El costo fiscal en números

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) calculó que la rebaja de alícuotas -sumada a la exención del alquiler de viviendas- implicaría un costo fiscal anual equivalente al 0,22% del PBI, unos $ 1,9 billones a valores actuales.

De ese total, la Nación resignaría alrededor de $ 790.000 millones, mientras que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires perderían en conjunto $ 1,12 billones. Según la estimación, los distritos más perjudicados serían Buenos Aires ($ 238.558 millones), Santa Fe ($ 97.087 millones) y Córdoba ($ 96.459 millones).

Ganancias en disputa: la baja para empresas abre un nuevo frente entre Nación y gobernadores

Caputo relativizó esas cifras y sostuvo: "Ellos dicen que eso les va a costar unos $ 3 billones; en realidad cuesta la mitad".

Competitividad y comparación regional

El Gobierno argumenta que la reducción es clave para atraer inversiones y mejorar la competitividad. El economista Tomás Smudt, socio fundador del estudio Laiún, Fernández Sabella y Smudt, señaló: "Estamos perdiendo hace años la batalla de competitividad fiscal con respecto a otros países de la región". Y recordó que en los años noventa la Argentina concentraba centros regionales de multinacionales: "Hoy eso se perdió. Prefieren Paraguay y Uruguay".

En la región, las diferencias de alícuotas son marcadas: Perú tributa 29,5%, Chile 27%, Uruguay 25% y Paraguay apenas 10%.

Si se aprueba la reforma, explicó el tributarista Maximiliano Batista, socio de Martínez de Hoz & Rueda, la Argentina quedaría por debajo solo de Brasil (34%) y Colombia (35%). "Fuera de la región es todavía más baja: España tiene 25%, Portugal 21% y el promedio de la OCDE es 24,2%", agregó.

Provincias piden compensaciones

En paralelo al debate parlamentario, varios mandatarios provinciales sugirieron mecanismos para compensar la pérdida de recursos a cambio de acompañar la reforma. El ministro del Interior, Diego Santilli, reveló que los gobernadores plantearon coparticipar parte del impuesto a los débitos y créditos bancarios, conocido como impuesto al Cheque.

La propuesta se apoya, además, en la caída reciente de la recaudación. En enero de 2026, el IVA -principal fuente de ingresos tributarios- habría retrocedido 11,2% en términos reales respecto del mismo mes de 2025.

"La recaudación de las provincias viene cayendo, con el IVA y la falta de consumo. Por eso buscamos alternativas, algún tipo de compensación para no seguir resignando fondos", afirmó Santilli.

Sin embargo, la coparticipación del impuesto al Cheque aparece como una opción compleja: el 100% de lo recaudado se destina hoy a la ANSES y, además, ese tributo puede tomarse como pago a cuenta de Ganancias.

¿Menos impuestos, más recaudación?

Desde el oficialismo insisten en que la baja no apunta a reducir ingresos en el largo plazo, sino a generar más actividad económica. Batista sostuvo que el efecto esperado es que "se realicen más transacciones económicas, que generen más recursos por Ganancias y también mayor pago de IVA e impuesto a los débitos y créditos". Incluso agregó que el mayor volumen de operaciones podría impactar en Bienes Personales.

Como ejemplo citó el RIGI: "Todavía es pronto para ver el impacto en la recaudación, pero posiblemente haya sido neutro, aun cuando la reducción fue del 35% al 25%".

Smudt coincidió en que un recorte del impuesto corporativo debería traducirse en más inversión o consumo. Pero desde las provincias advierten que analizan la medida con una mirada inmediata, enfocada en la pérdida inicial de fondos.

Un argumento adicional se apoya en el gasto público. Según la consultora Politikon Chaco, en el tercer trimestre de 2025 Formosa incrementó su gasto 33,4%, Neuquén 27,7%, Tucumán 27,5%, Tierra del Fuego 23,3% y Chubut 22,0% en términos reales interanuales.

Comparado con el tercer trimestre de 2023, solo Neuquén (+15,9%) y Chubut (+0,4%) mostraron subas, mientras que la Ciudad de Buenos Aires cayó 2,6% y San Luis registró el ajuste más fuerte, con -35,4%.

Smudt planteó que una eventual compensación no debería venir por la vía de nuevos impuestos: "Si reducís Ganancias pero subís otro tributo, se distorsiona más el sistema. La compensación debería ser por el lado del gasto público".

El cepo y las inversiones

Batista también puso el foco en otro factor clave: las restricciones cambiarias. "La reforma no da garantías anti-cepo, que el RIGI sí otorga. Ese punto es esencial y puede hacer que la baja tenga un efecto limitado o incluso negativo", sostuvo.

El Banco Central avanzó recientemente en una flexibilización parcial para que las empresas puedan acceder al mercado cambiario y precancelar obligaciones negociables o préstamos externos, aunque bajo condiciones. Para economistas como Miguel Kiguel, de Econviews, mientras el cepo siga vigente, atraer capitales seguirá siendo difícil, sobre todo por la imposibilidad de girar dividendos.

Con este telón de fondo, el Senado comenzará a discutir la Ley de Modernización Laboral -que incluye cambios en vacaciones, indemnizaciones, bancos de horas y despidos-, pero la reducción de Ganancias para sociedades aparece como uno de los puntos decisivos para destrabar acuerdos políticos y avanzar con la reforma.

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