¿Cambio de época también en Irán? Apagón de redes y marchas multitudinarias
La organización Iran Human Rights reportó al menos 45 muertos, incluidos ocho niños, en menos de dos semanas.
Irán quedó este jueves incomunicado del internet global, en lo que organizaciones como NetBlocks calificaron como un "apagón nacional", en plena ola de protestas que sacuden al país desde hace 12 días.
La censura digital impide el uso de VPN y el acceso a plataformas como WhatsApp o Telegram, dificultando la organización ciudadana y el reporte de incidentes desde el territorio.
Advertencia desde EEUU
El presidente Donald Trump advirtió que su gobierno "golpeará muy duro" a Irán si comienza a reprimir con violencia a los manifestantes.
Protestas masivas por crisis económica
Las manifestaciones, que comenzaron el 28 de diciembre por el alza del costo de vida, se han extendido a más de 100 ciudades, tornándose cada vez más políticas.
Durante la noche, ciudadanos lanzaron gritos desde sus ventanas contra el régimen: "Muerte a Jamenei" y "Esta es la última batalla", fueron parte de las consignas.
La organización Iran Human Rights reportó al menos 45 muertos, incluidos ocho niños, en menos de dos semanas.
Las protestas, descritas por Financial Times como "las más intensas en años", surgieron después de que comerciantes cerraran tiendas en Teherán para manifestarse contra la inflación y la crisis económica. Desde allí se propagaron por todo Irán, exacerbando tensiones ya profundas dentro de la sociedad y poniendo al gobierno bajo una creciente presión interna.
Según el informe, aunque cifras precisas son difíciles de verificar de forma independiente, el gobierno reconoce decenas de muertes y múltiples detenciones en medio de la represión. El apagón digital, en este contexto, no solo limita el acceso a información externa, sino que también restringe el flujo de noticias desde dentro del país, dificultando el escrutinio internacional de la respuesta de las autoridades.
Financial Times advierte que, a menos que se aborden las causas de fondo de las protestas -incluyendo el estancamiento económico y el descontento con la élite gobernante- el malestar social podría continuar intensificándose, con un riesgo creciente de enfrentamientos aún más violentos