Irán y Estados Unidos muestran avances en negociaciones nucleares en Ginebra

Las delegaciones se reunieron bajo la mediación de Omán, mostrando una apertura sin precedentes para nuevas soluciones en el conflicto nuclear.

 Este jueves, la tercera ronda de negociaciones nucleares indirectas entre Irán y Estados Unidos, mediadas por Omán, tuvo lugar en Ginebra, donde se evidenció una "apertura sin precedentes" en la búsqueda de soluciones.

De acuerdo al comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán, las delegaciones mostraron "una apertura sin precedentes a nuevas y creativas ideas y soluciones" durante estas conversaciones, en un contexto marcado por el aumento de tensiones entre Teherán y Washington, tras el incremento del despliegue militar estadounidense en Asia Occidental.

El enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, destacó que la Administración busca que cualquier futuro acuerdo nuclear sea indefinido, afirmando: "Partimos de la premisa de que no hay cláusula de caducidad con los iraníes. Tanto si llegamos a un acuerdo como si no, nuestra premisa es: deben comportarse correctamente durante el resto de sus vidas".

Witkoff subrayó que los puntos críticos en las negociaciones son la capacidad de Irán para enriquecer uranio y la gestión de sus reservas de uranio enriquecido. Aunque se están centrando en el programa nuclear iraní, de lograrse un acuerdo, la Casa Blanca también buscaría abordar el programa de misiles de Irán y su apoyo a milicias proxy.

El acuerdo nuclear de 2015, alcanzado durante la presidencia de Barack Obama, establecía que muchas restricciones al programa nuclear iraní expirarían entre ocho y 25 años después de su firma. Irán se comprometió a no desarrollar armas nucleares, pero Donald Trump abandonó dicho acuerdo. Se sugiere que podría aceptar un enriquecimiento "simbólico" si Teherán garantiza que no desarrollará armas nucleares.

Funcionarios estadounidenses han indicado que Irán enfrenta presión de mediadores como Egipto, Omán, Qatar y Turquía para avanzar hacia un acuerdo que evite el conflicto.

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, expresó optimismo en cuanto a las conversaciones, indicando que su gobierno trabaja para salir de una situación de "no guerra ni paz". Además, enfatizó que, de alcanzar resultados positivos, su administración podría facilitar el desarrollo del país.

En su cuenta de la red social X, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, sugirió que el país busca un acuerdo "justo y equitativo" en el menor tiempo posible, resaltando una "oportunidad histórica" para resolver preocupaciones mutuas y proteger intereses comunes.

Por su parte, China ha estado observando de cerca la situación en Irán y se opone a la amenaza de uso de fuerza en las relaciones internacionales. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, reiteró el apoyo de China al gobierno y pueblo iraníes en la defensa de su estabilidad y derechos.

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