José Valerio, sobre la baja en la edad de imputabilidad: "Debe ser una decisión racional, no emotiva"

El ministro de la Corte Suprema de Mendoza habló acerca del proyecto del Gobierno nacional de reducir la edad de imputabilidad y afirmó la importancia de un debate serio y las precauciones de no "estatizar" todos los casos.

Casi por la ventana, el Gobierno metió en las sesiones extraordinarias el tratamiento de la nueva Ley Penal Juvenil, en la cual se incluye la baja de edad de imputabilidad hasta los 13 años. El ministro de la Suprema Corte de Mendoza José Valerio habló en "Tenés que saberlo", por Radio Post 92.1, y se refirió al tema.

"Es un tema que tenemos hace décadas en carpeta, que cada tanto aparece en discusión y nunca terminamos de tomar una decisión para solucionar o para ver cómo encarar este problema de la delincuencia juvenil", explicó Valerio.

El ministro de la Corte aclaró que no tiene una posición definitiva y que es un tema que hay que discutirlo: "No solamente se está hablando de bajar la edad, sino que además comprendería todos los delitos para todos los jóvenes desde cierta edad, cuestión que ni siquiera en el actual régimen existe, existe una graduación: con 17 años se es responsable siempre que sean delitos que tengan penas superiores a los dos años, no menores. Sin embargo con este proyecto comprendería todos los delitos, tentados o no".

En esa línea, señaló que no se está hablando de 300 hechos en todo el país graves o gravísimos "que son los que motivan siempre el debate": "Es una cuestión de política criminal que tiene que decidir la sociedad. Lo que sí tengo postura es respecto a que debe ser progresivo ese sistema. En eso sí me he manifestado en reiteradas oportunidades: por ejemplo, si fueran los 13 años, cualquier joven que sustrae una naranja en una verdulería al pasar, que es una tentativa de hurto, porque lo sorprenden ahí nomás ¿lo vamos a judicializar? Judicializar es estatizar, estatizar significa que va a haber fiscales que van a tener que investigar, secretarios, prosecretarios de fiscales, estructuras de fiscales".

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A su vez, señaló que incluso buscando medidas alternativas se deben poner en funcionamiento jueces, abogados defensores, asesores de víctimas: "Me van a decir ‘si son cinco hechos, lo puedo hacer con la estructura de actividad actual'. Sí, pero si nosotros tomamos el universo de la cantidad de jóvenes en esa edad que hay en el país y la cantidad de problemas que pueden haber, ya no son uno, dos, o tres hechos. Entonces hay que medirlo. Me parece que debe ser una decisión racional, no debe ser emotivo. Lo emotivo nos debe servir para debatir seriamente, fríamente y ver cuáles son los hechos que son graves, cuáles son los hechos que más afectan a la seguridad".

Además, Valerio señaló que si bien él está en la parte penal de adultos, la rama de penal juvenil trabaja muy bien "a veces con pocos recursos": "No nos olvidemos que cuando hablamos de este tipo de problemas, no tiene una dimensión, no es una sola causa la que genera estas situaciones: a veces son situaciones culturales, a veces son situaciones económicas, es multicausal. Entonces nosotros debemos comprender que hay que trabajar las múltiples causas".

Por otro lado, señaló que si bien la ley habla de soluciones alternativas, las mismas no se realizan solas: "Alguien la tiene que hacer, pero antes de llevar adelante una suspensión del juicio a prueba o una medida alternativa, van a tener que saber si es delito o no es delito, eso significa que hay que investigar".

En esa línea, insistió en tener presente que judicializar un hecho implica estatizarlo: "Es aparato del Estado que hay que agrandar. En unidades chicas es fácil, ahora cuando esa unidad judicial va a tener un universo de casos importantes... Yo soy más partidario de la gradualidad. Discutamos respecto a la baja de la edad de imputabilidad para los casos graves, cuáles son los casos que se consideran".

En referencia a esto, añadió: "Me van a decir ‘a lo mejor la persona joven que tenía 12, 13, 14 años, sustrajo la naranja en la verdulería, mañana puede ser un potencial homicida', yo le diré que si toma por los adultos y toma por los menores, la mayoría de los que sustrajeron cuestiones menores no fueron homicidas. Tampoco generemos situaciones en las que la gente crea que la persona que sustrae una naranja o una lapicera en algún lugar va a terminar siendo un homicida".

Sin embargo, separó estos casos de aquellos que poseen características más complejas, como los robos organizados en negocios del microcentro: "Ya se está hablando de robos con otras características: si son tres o más personas puede hablar de banda, si hay escalamiento, no hay escalamiento, si hay armas, no hay armas, hay otro tipo de delitos más graves, se puede ver. La ley actual tiene un límite en base al monto de la pena, pero cuando usted baja, ¿para qué baja? Por los delitos graves, que son los que lo motivan para bajar, tal vez sea conveniente discutir eso. ¿Hasta qué edad es conveniente bajar? ¿Hasta los 13, hasta los 14? Esa es una decisión de política criminal que debe tomar la sociedad".

Finalmente, recordó que existe una imposición de la Corte Interamericana en donde los menores no pueden recibir condenas mayores a 15 años: "Hay un sistema internacional de derechos humanos que también obliga a cumplir determinadas reglas con relación a los menores a las cuales no podemos escapar. En esto hay que tener la perspectiva: si ponemos 20 años, ¿qué va a ocurrir si llega la Corte Interamericana? Tenemos que tener esa visión respecto a la situación jurídica, política, institucional de la República Argentina en el contexto del derecho internacional de derechos humanos. No escapamos a esto".

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