Kast arma un gabinete técnico y moderado y deja fuera a la derecha libertaria

El presidente electo apostó por independientes y figuras de centro y centroderecha, en un diseño que reordena el mapa político del próximo gobierno y abre interrogantes sobre el rol de los sectores más duros.

Con algo de retraso sobre el horario previsto, José Antonio Kast presentó este martes por la noche a los 24 ministros que lo acompañarán desde el 11 de marzo, cuando asuma formalmente la Presidencia. El anuncio, realizado en la llamada "Moneda chica", puso fin a semanas de especulaciones y confirmó una definición política clara: un gabinete con fuerte impronta técnica, amplia presencia de independientes y escasa representación de la derecha más dura.

El equipo ministerial tiene un promedio de edad de 54 años y está integrado en casi dos tercios por figuras sin militancia partidaria. En Interior asumirá Claudio Alvarado (UDI); en Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna (IND); en Defensa, Fernando Barros (IND); y en Hacienda, Jorge Quiroz (IND). La cartera de Seguridad quedará en manos de Trinidad Steinert (IND), mientras que José García Ruminot (RN) estará al frente de la Segpres y Mara Sedini (IND) de la Segegob.

Una de las particularidades del diseño es el biministerio de Economía y Minería, que recaerá en Daniel Mas (IND). En tanto, María Jesús Wulf (Republicanos) conducirá Desarrollo Social; María Paz Arzola (IND) Educación; Fernando Rabat (IND) Justicia; Romás Rau (IND) Trabajo; y May Chomali (IND) Salud. Completan el gabinete Martín Arrau (Republicanos) en Obras Públicas; Iván Poduje (IND) en Vivienda; Jaime Campos (PR) en Agricultura; Louis de Grange (IND) en Transportes; Catalina Parot (IND) en Bienes Nacionales; Ximena Rincón (Demócratas) en Energía; Francisca Toledo (IND) en Medio Ambiente; Judith Marín (PSC) en Mujer; Natalia Ducó (IND) en Deporte; Francisco Undurraga (Evópoli) en Cultura; y Ximena Lincolao (IND) en Ciencia.

Ajustes de último momento y tensiones políticas

Durante el día ya habían comenzado a circular algunos nombres. Entre ellos, se confirmó la salida de Trinidad Steinert de la Fiscalía Regional de Tarapacá para asumir en Seguridad. Distinto fue el caso de Santiago Montt, quien había renunciado a la gerencia general de una minera canadiense ante su eventual llegada a Minería. Finalmente, ese nombramiento se cayó y la cartera quedó bajo la órbita de Daniel Mas, en un movimiento que generó ruido político y alimentó versiones sobre ajustes de último momento que explicarían la demora en el inicio de la ceremonia.

Otro foco de conflicto fue la designación de Jaime Campos en Agricultura. El exministro, con larga trayectoria en el Partido Radical, enfrentó cuestionamientos de la dirigencia de su propio espacio, que incluso evaluó llevarlo al tribunal supremo partidario. Campos respondió con dureza, cuestionó la legitimidad de quienes lo criticaban y lanzó fuertes definiciones contra el gobierno saliente, al que calificó como uno de los peores desde el retorno a la democracia.

Un gabinete amplio y el desplazamiento libertario

El resultado final muestra un gabinete con guiños a la centroderecha, presencia del Partido Republicano y del PSC, e incluso figuras con pasado en la centroizquierda, pero sin lugar para la derecha libertaria del Partido Nacional Libertario (PNL). Esa ausencia reavivó el debate sobre el equilibrio político del próximo gobierno y su relación con el Congreso.

Desde algunos sectores se cuestionó que el diseño diluya anclajes partidarios claros, mientras otros interpretan la apuesta como un intento deliberado de ampliar la base de apoyo y evitar un encasillamiento ideológico. Analistas advierten que se trata de una decisión poco habitual para un presidente electo, aunque también destacan que la lógica de gobierno exige coaliciones más amplias que las de campaña.

¿Qué lugar queda para los libertarios?

El PNL había acompañado a Kast en la segunda vuelta, pero semanas atrás anunció que no formaría parte del gobierno al considerar que el esquema elegido no le permitía incidir en áreas clave de su programa. Aunque luego dejó abierta la puerta a una eventual revisión de esa postura, hasta ahora no hubo señales concretas de un acercamiento, ni se concretaron las nominaciones que ese espacio pretendía.

Especialistas coinciden en que el desafío para los libertarios será evitar quedar encapsulados como un partido de nicho, en un escenario sin elecciones relevantes en el corto plazo. En ese contexto, el alineamiento discursivo y simbólico podría cobrar más peso que la presencia formal en el gabinete.

Milei, el gesto y los límites

El reciente viaje de Kast a Argentina y su reunión con Javier Milei fue leído como una señal hacia ese electorado más duro. Sin embargo, el armado ministerial muestra que el Presidente electo optó por el pragmatismo y la moderación, priorizando gobernabilidad y amplitud política.

Para algunos analistas, el verdadero mensaje hacia el mundo libertario no estará en los nombres del gabinete, sino en las primeras decisiones económicas del gobierno, especialmente en materia tributaria y desregulación. En un escenario político fragmentado, Kast parece haber definido su estrategia: ampliar su base de apoyo, aun al costo de tensiones con los sectores que esperaban un giro más ideológico.

Fuente: Emol.com -

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