La DGE endurece el control de asistencia en el jardín y fija un protocolo ante faltas reiteradas
Un nuevo reglamento para salas de 4 y 5 años establece alertas tempranas, intervenciones escalonadas y la posibilidad de denuncias por abandono escolar.
La Dirección General de Escuelas (DGE) aprobó un nuevo marco normativo para abordar el ausentismo en el Nivel Inicial, con especial foco en los niños que asisten a salas de 4 y 5 años. La medida fue impulsada por el titular del organismo y ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, ante la preocupación por el incremento de inasistencias registrado desde la pandemia, que supera incluso al nivel primario.
La normativa fija criterios claros de asistencia y presencialidad y define cómo deben actuar docentes, directivos y equipos de apoyo frente a faltas injustificadas prolongadas. Desde la DGE sostienen que la ausencia reiterada en el jardín es una señal temprana de vulneración del derecho a la educación y puede derivar en trayectorias escolares frágiles y discontinuas.
Un esquema de intervención progresiva
El reglamento establece un sistema de alertas escalonadas. A partir de tres inasistencias injustificadas acumuladas, el docente debe comunicarse con la familia para conocer la situación y reforzar la importancia de la asistencia. Con cinco faltas, interviene el equipo directivo, que convoca formalmente a los adultos responsables y solicita la firma de un acta compromiso.
Si el niño acumula ocho inasistencias injustificadas, se activa la intervención de la Dirección de Acompañamiento Escolar (en gestión pública) o del Servicio de Orientación Escolar (en gestión privada), con informes técnicos y nuevas instancias de compromiso familiar. Al llegar a diez faltas, se da intervención a la Inspección Técnica Seccional, que evalúa el caso y define los pasos a seguir.
La DGE considera que un alumno se encuentra en "situación de riesgo por inasistencia" cuando registra diez faltas consecutivas injustificadas o veinte alternadas. En ambos casos, el expediente debe ser derivado al programa PODEs, orientado a la protección del derecho a la escolaridad. Como última instancia, la normativa contempla la denuncia ante el Juzgado de Paz por presunto abandono escolar, cuando el niño ya no figure activo en el sistema educativo.
Por qué el jardín es clave
Junto con el reglamento, la DGE aprobó un documento que fundamenta la relevancia pedagógica y social del Nivel Inicial. Allí se subraya que la continuidad en la asistencia es determinante para el desarrollo cognitivo, afectivo, social y psicomotor, y que la interrupción de la escolaridad temprana debilita los aprendizajes, las rutinas y los procesos de socialización.
La resolución también obliga a las instituciones de Nivel Inicial a incorporar en sus proyectos educativos acciones concretas para promover la presencialidad y fortalecer el compromiso de las familias. El objetivo, remarcan desde la DGE, es prevenir el ausentismo antes de que se transforme en abandono y garantizar el derecho a la educación desde los primeros años.