Reforma laboral: la Casa Rosada ajusta su estrategia para cerrar acuerdos con los gobernadores
Karina Milei encabezará una reunión política clave para revisar los votos en el Senado y destrabar el principal foco de conflicto del proyecto: la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas.
El oficialismo reunirá este miércoles a su mesa política en la Casa Rosada para redefinir la hoja de ruta frente al freno en las conversaciones con los gobernadores por la reforma laboral. El encuentro será conducido por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y busca ordenar el tramo final de la negociación antes del debate previsto para el 11 de febrero en el Senado.
La cumbre se convocó tras varios días sin avances relevantes entre la Nación y las provincias. El principal escollo continúa siendo la propuesta de reducir el Impuesto a las Ganancias para sociedades, un punto sensible por su impacto en la recaudación que se distribuye entre los distritos y que mantiene reticentes a varios mandatarios provinciales.
En el Gobierno reconocen que hubo contactos permanentes en los últimos días, pero admiten que todavía no se logró acercar posiciones. Por ese motivo, la reunión servirá para definir hasta dónde está dispuesto a moverse el oficialismo con el objetivo de conseguir su primera victoria legislativa del año.
Ganancias, el centro del conflicto
El debate se focaliza en el artículo del dictamen que impulsa una baja en las alícuotas del tributo que pagan las empresas. Desde Balcarce 50 aseguran que el efecto fiscal negativo sería compensado por un mayor nivel de actividad y que el impacto más fuerte recién se percibiría en los próximos ejercicios.
Las provincias, en cambio, alertan que la merma en los ingresos se sentiría de inmediato. Al tratarse de un impuesto coparticipable, los gobernadores calculan que la pérdida podría rondar los $1,9 billones, cifra que se transformó en el principal argumento para reclamar modificaciones en la redacción del proyecto o algún mecanismo de compensación, como una mayor participación en otros impuestos, entre ellos el gravamen al cheque.
Ese desacuerdo explica por qué la negociación quedó virtualmente empantanada en los últimos días.
Posiciones divididas entre los mandatarios
Dentro del grupo de gobernadores que mantienen canales abiertos con el Ejecutivo conviven miradas distintas. Un sector está dispuesto a discutir la reducción de Ganancias, pero propone aplicarla de manera gradual para amortiguar el impacto fiscal.
Otro bloque exige garantías concretas de compensación financiera a cambio de acompañar ese tramo de la iniciativa, aun cuando anticipa respaldo al resto de la reforma laboral.
Un tercer conjunto, en tanto, se muestra reacio a cualquier rebaja en impuestos que se distribuyen con las provincias y advierte que las finanzas locales ya están tensionadas, sin margen para absorber una nueva caída de recursos.
La estrategia del Gobierno apunta a evitar que la discusión derive en una negociación abierta por fondos antes de la votación. Por eso, en la Casa Rosada plantean que eventuales compensaciones se analicen recién después de asegurarse los votos necesarios para avanzar con el proyecto.