El Ecoparque de Mendoza proyecta su apertura definitiva para el primer semestre de 2026
La ministra Jimena Latorre confirmó que el paseo abrirá al público en el primer semestre de 2026. Con el fin de las obras edilicias, el predio deja atrás el concepto de zoológico para centrarse en la rehabilitación de fauna y la educación ambiental.
Tras la entrega formal de los nuevos edificios construidos en el predio del antiguo zoológico, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, brindó precisiones sobre la transformación del espacio y el nuevo paradigma de relación con los animales. Según la funcionaria, aunque la obra civil ya está culminada, el 2026 será el año en que los mendocinos podrán volver a ingresar a un recinto que hoy ya funciona a puertas cerradas con una lógica de protección y no de exhibición.
"Queremos que el 2026 sea el año en que el Ecoparque abra sus puertas. Hoy está cerrado al público, pero está funcionando como un centro de rehabilitación de fauna y cada vez está funcionando mejor con esa finalidad porque ya se han reordenado esas funciones", explicó Latorre a Julián Chabert por Radio Post.
En ese sentido, detalló que la dinámica actual del lugar dista mucho de la antigua colección de animales: "El otro día tuvimos la derivación de tres cachorros de zorro, se han hecho reinserciones en hábitats de distintas especies, se han hecho derivaciones a centros de rehabilitación y a santuarios del país y afuera también. Esa es la función del Ecoparque ahora".
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Sobre lo que encontrará el visitante al ingresar, la ministra fue contundente al marcar la distancia con el pasado. "El Ecoparque que viene va a ser muy distinto a lo que los mendocinos conocían de un zoológico", señaló, describiendo un espacio donde la interacción será respetuosa y mediada por el paisaje. "Se han plantado 1.600 especies porque hay todo un diseño paisajístico para que también el paisaje acompañe a poder pasear y disfrutar. Los recintos van a poder caminar por adentro sin invadir los espacios de los animales. Algunas especies van a estar sueltas, como las maritas (maras patagónicas). Hay momentos en los que podrás ver, pero no te vas a poder acercar a los recintos".
Según aclaró, de 2500 animales censados cuando empezó el proceso de cierre del Zoológico, actualmente quedan 1080 animales, pero no todos pueden ser liberados o trasladados, como es el caso de los monos papiones. En este caso, caso, la ministra destacó que las nuevas obras de infraestructura ya están impactando en su bienestar. "Tienen un recinto nuevo que cumple con todos los estándares de salubridad. Esos monos no tienen posibilidad de derivación o reinserción, pero el cambio de comportamiento que han tenido desde que se los relocalizó es notable; están más tranquilos", afirmó.
También aclaró situaciones que habían despertado inquietud, como el estado de los camellos, explicando que su apariencia se debe a una "situación natural de la época del año donde cambian el pelo", y no a problemas de salud.
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Finalmente, Latorre vinculó esta nueva etapa con una necesaria autocrítica social sobre el cautiverio, citando el caso de la elefanta Kenia: "Lo que le pasó a Kenia fueron 40 años de cautiverio. Más allá de los estudios, había lesiones que obedecían al cautiverio de esos animales". Por ello, el nuevo predio contará con edificios destinados no solo a la gastronomía -que será operada por privados- sino fundamentalmente a la educación: "Uno de los edificios va a tener un fin recreativo, educativo y lúdico, pero también de centro de interpretación y de reflexión. Todo tiene que tener esa visión". Aunque el valor de la entrada aún no está definido, el Gobierno ya trabaja en el plan de intervención integral que incluirá también al Cerro de la Gloria.