La producción de autos mostró señales de recuperación en marzo
Tras dos meses en retroceso, la industria logró su primer crecimiento de 2026 con 41.716 vehículos fabricados. Aun así, el trimestre cerró con una caída del 19% y desde el sector advierten que para sostener la recuperación es clave reducir la presión fiscal y mejorar la competitividad.
Luego de un comienzo de año marcado por números en rojo, la industria automotriz argentina mostró en marzo sus primeros signos de recuperación. Durante ese mes se fabricaron 41.716 vehículos, lo que implicó un incremento del 40,8% frente a febrero y una leve mejora del 0,4% en comparación con marzo de 2025, según informó la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
Se trata del primer mes de 2026 en el que el sector registra un resultado positivo, en un contexto en el que la actividad venía de atravesar dos años consecutivos de caída, con 2025 como el segundo período anual en baja.
El repunte estuvo impulsado principalmente por las exportaciones. En marzo se enviaron 26.646 unidades al exterior, lo que representó un aumento del 66,6% respecto de febrero y un 9,7% más que en el mismo mes del año pasado. Esos envíos representaron el 63,9% de la producción mensual.
Sin embargo, el balance del primer trimestre todavía muestra una contracción. Entre enero y marzo se exportaron 52.396 vehículos, cifra que marca una caída del 9,5% interanual y que equivale al 56,7% del total producido en ese período.
En términos de producción total, las terminales fabricaron 92.346 unidades en los primeros tres meses del año, lo que implica una disminución del 19% frente al mismo tramo de 2025, aunque con una desaceleración en el ritmo de caída.
El mercado interno también mostró cierta mejora en marzo, aunque todavía por debajo de los niveles del año pasado. Las ventas mayoristas -de terminales a concesionarias- alcanzaron 41.453 unidades, con una suba del 14,2% frente a febrero, pero una baja del 13,5% respecto de marzo de 2025.
En el acumulado del trimestre, el mercado mayorista interno llegó a 112.078 vehículos, lo que representa una contracción interanual del 12,2%.
Las ventas de autos de producción nacional a concesionarios también reflejaron esta dinámica. En marzo se comercializaron 11.638 unidades, un 19,9% más que en febrero, aunque 37,9% por debajo de las cifras de marzo del año pasado. Entre enero y marzo, esas operaciones totalizaron 33.467 unidades, con una caída del 36,9%.
Otro dato destacado del período fue el crecimiento de los vehículos electrificados. Las automotrices agrupadas en Adefa vendieron 2666 unidades híbridas y eléctricas en marzo, lo que significó una baja del 44,9% respecto del mes anterior, pero un salto de 1525,6% frente a marzo de 2025.
En el acumulado del trimestre, las terminales entregaron 9237 vehículos electrificados a sus redes comerciales, una cifra 2274,6% superior a la de un año atrás. Este salto está vinculado al cupo de 50.000 unidades libres de arancel que habilitó el Gobierno en 2025 para este tipo de autos, beneficio que volvió a aplicarse este año y del cual las empresas de Adefa accedieron a la mitad del cupo.
El presidente de Adefa, Rodrigo Pérez Graziano, señaló que el primer trimestre muestra una mejora respecto del arranque del año, aunque reconoció que el balance general continúa siendo negativo.
El ejecutivo -también directivo del grupo Stellantis- destacó que la actividad de marzo dejó señales de recuperación, pero advirtió que para consolidar esa tendencia será necesario profundizar las políticas de competitividad.
En ese sentido, remarcó que el trabajo conjunto entre automotrices, proveedores y el Gobierno nacional debe enfocarse en reducir costos estructurales, mejorar procesos productivos y aumentar la eficiencia operativa.
Dentro de esa agenda, el sector volvió a plantear un reclamo recurrente: que provincias y municipios reduzcan la carga impositiva y las tasas locales que afectan a la cadena productiva. Según las terminales, esos tributos impactan directamente en los costos y terminan restando competitividad a las exportaciones.
"Las automotrices no compiten en un escenario aislado", advirtió Pérez Graziano al referirse al contexto global, que combina excedentes de producción a nivel mundial y la irrupción de nuevos actores en el mercado.
El sector, además, atraviesa una etapa de transición tecnológica hacia nuevas energías y proyectos industriales, lo que aumenta la presión competitiva sobre las plantas instaladas en el país.
Durante 2025, la industria automotriz argentina produjo 490.876 vehículos, lo que representó una caída del 3,1% frente al año anterior. Las exportaciones también retrocedieron 10,8%, hasta 280.589 unidades.
Entre los factores que explican ese desempeño aparecen la pérdida de competitividad asociada a la presión impositiva -más visible en un contexto de estabilidad cambiaria- y la creciente presencia de vehículos de origen asiático, especialmente chinos, en los mercados de la región.
Ese fenómeno se observa con fuerza en Brasil, principal destino de los autos producidos en la Argentina, donde además varias marcas asiáticas avanzan con proyectos de radicación industrial