Quienes son los grandes ganadores tras la derrota de Trump por los aranceles

El fallo 6-3 que declaró ilegales las tasas del "Día de la Liberación" -de entre 10% y 50%- beneficia a minoristas, tecnológicas y hasta fondos de Wall Street, mientras la Casa Blanca analiza imponer gravámenes de hasta 15% por 150 días.

La Corte Suprema de Estados Unidos redefinió el tablero comercial al declarar inválidos los aranceles que el presidente Donald Trump había impuesto bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Con una votación 6-3, el máximo tribunal coincidió con dos instancias inferiores y concluyó que la Casa Blanca no tenía atribuciones para aplicar gravámenes generalizados a importaciones provenientes de casi todos los países.

Las tarifas, anunciadas como parte del llamado "Día de la Liberación", fijaban recargos diferenciados según el origen de los bienes, con alícuotas que iban del 10% al 50%. Ese esquema alteró los costos de miles de compañías que debieron absorber los aumentos o trasladarlos a precios, impactando en cadenas de suministro y en el consumidor final.

Entre los principales favorecidos aparecen gigantes del retail y la tecnología como Walmart, Amazon, Target, Home Depot, Lowe's, Dollar Tree, Dollar General, IKEA, Williams Sonoma, Ross Stores y GE Appliances. También fabricantes de electrónica con fuerte presencia importadora como Samsung, LG Group, Electrolux y Best Buy. Según datos analizados por S&P Global sobre 2024, estas empresas se ubicaron entre las que más productos ingresaron al mercado estadounidense, por lo que la eliminación de aranceles mejora sus márgenes y perspectivas financieras.

Especialistas en comercio exterior sostienen que el sector electrónico figura entre los mayores beneficiarios potenciales debido al volumen y valor de los bienes importados. Brian Riley, vicepresidente sénior de Aduanas de GEODIS, había anticipado que estas compañías podrían experimentar una "ganancia inesperada inmediata" si el Gobierno se viera obligado a devolver automáticamente los aranceles ya pagados. Aunque la Corte no se pronunció explícitamente sobre reembolsos, dejó abierta la puerta a reclamos retroactivos.

En el caso del comercio minorista y los bienes de consumo masivo -con fuerte dependencia de proveedores asiáticos- el impacto también fue significativo. Andrew Siciliano, de KPMG, explicó que la amplitud y diversidad de productos del sector dificulta la aplicación de gravámenes específicos, lo que podría traducirse en un alivio mayor si no se reinstalan aranceles amplios.

Para los consumidores, el fallo podría implicar un freno a nuevas subas de precios. Según Riley, muchas empresas superaron el umbral en el que podían absorber el costo y comenzaron a trasladarlo en mayor proporción a los clientes. Si se concretaran devoluciones a importadores, incluso podrían surgir demandas colectivas para recuperar parte de los incrementos abonados.

Un actor inesperado en este escenario es Wall Street. Fondos de inversión y firmas especializadas en financiamiento de litigios ofrecieron a importadores comprar sus derechos de reembolso a cambio de entre el 20% y el 30% de lo pagado en aranceles. Con la anulación de las tasas, esos fondos podrían cobrar el 100% de las devoluciones, generando retornos millonarios, aunque los acuerdos permanecen bajo cláusulas de confidencialidad.

La administración Trump, sin embargo, no descarta contraatacar. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, señalaron que existe un "plan B" para imponer aranceles del 10% de forma inmediata. Otra norma habilita al presidente a fijar gravámenes de hasta el 15% durante un máximo de 150 días para corregir desebalances comerciales, aunque con carácter temporal. También podrían aplicarse aranceles sectoriales -como ocurrió con autos y acero- bajo marcos legales más específicos.

Expertos en comercio internacional advierten que, aun si se reinstalan tarifas, el proceso demandará tiempo y probablemente priorice productos estratégicos de los principales socios comerciales. Mientras tanto, importadores de bienes no estratégicos podrían transitar un período sin nuevas cargas.

Queda pendiente el mecanismo concreto de devolución. Aunque la administración había reconocido que un fallo adverso implicaría reembolsos, no está definido si serán automáticos, si requerirán solicitudes individuales por importación o si se abrirá una nueva disputa judicial en caso de intentarse una aplicación retroactiva de futuros aranceles.

Los gravámenes del "Día de la Liberación" fueron anunciados en abril, suspendidos parcialmente tras episodios de volatilidad bursátil y finalmente implementados en agosto. Las demandas fueron impulsadas por pequeñas empresas afectadas y por estados gobernados por demócratas, que argumentaron que la IEEPA no autoriza la imposición de aranceles ni existía una emergencia nacional que los justificara.

Con esta decisión, la Corte Suprema no solo limita el alcance del Ejecutivo en materia comercial, sino que abre un frente económico y financiero de alto impacto: desde el posible alivio en precios hasta la disputa por reembolsos que podrían mover miles de millones de dólares.

Dato sorprendente

Si bien Trump afirmó que sus aranceles funcionaban como un castigo para países extranjeros, investigaciones señalaron que el mayor costo recayó sobre los consumidores estadounidenses. El Instituto Kiel para la Economía Mundial, un centro de estudios alemán concluyó en un estudio de enero que los exportadores extranjeros absorbieron apenas cerca del 4% del costo de los aranceles de Trump en 2025, mientras que importadores y consumidores estadounidenses cargaron con el 96% restante.

Si bien Trump afirmó que sus aranceles funcionaban como un castigo para países extranjeros, investigaciones señalaron que el mayor costo recayó sobre los consumidores estadounidenses.

Las empresas apostaron a que la Corte Suprema anularía los aranceles de Trump. De hecho, más de 1000 compañías presentaron demandas preventivas para reclamar reembolsos si se derogaban. La incertidumbre sobre cómo iba a decidir el tribunal también empujó un negocio clandestino en Wall Street: varias fuentes le confirmaron a Forbes que firmas financieras cerraron acuerdos con importadores.

En esos acuerdos, las empresas compraron los derechos a reembolso por los aranceles de la IEEPA que había pagado un importador. Es decir, si los aranceles se derogaban y existía la posibilidad de un reembolso, la firma financiera cobraba ese monto total, a cambio de entregarle al importador un porcentaje del total abonado en aranceles. Así, los importadores aseguraron liquidez por adelantado y se garantizaron recuperar al menos una parte de lo que pagaron, mientras las firmas financieras jugaron a ganar más si el tribunal volteaba los aranceles. El fallo de este viernes, probablemente, les dio la razón a quienes hicieron esa apuesta: la Corte pareció dejar abierta la puerta a los reembolsos, aunque todavía falta ver cómo se implementará ese proceso.

Antecedentes clave

Los aranceles de Trump fueron el eje de su agenda económica durante su segundo mandato. Primero anunció medidas contra China, México y Canadá, y después extendió su política a importaciones de casi todos los países en abril. Al principio, los aranceles quedaron reducidos durante varios meses antes de entrar en vigencia por completo en agosto, luego de que la administración Trump suspendiera la aplicación de los más severos tras el golpe en el mercado bursátil.

Trump impuso los aranceles pese a las advertencias de economistas, que anticiparon subas de precios para los consumidores y un impacto negativo en la economía. En paralelo, pequeñas empresas presentaron una demanda contra la política y sostuvieron que el aumento de las tarifas afectó de manera sustancial sus operaciones.

El fallo de la Corte Suprema llegó después de que, durante los alegatos orales de noviembre, varios jueces mostraran escepticismo sobre la política arancelaria. Trump, por su parte, repitió que el litigio representaba una amenaza existencial para la economía estadounidense. En declaraciones a "60 Minutes", afirmó que creía que el país "se iría al infierno" si el tribunal fallaba en su contra, y también escribió en Truth Social que el caso era "uno de los más importantes de la historia".


Con información de Forbes.com

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