Macri apuesta a De Andreis para sobrevivir a 2027

El expresidente desplazó a Facundo Pérez Carletti y puso a uno de sus dirigentes de mayor confianza como secretario general, en medio de la crisis partidaria y el avance de La Libertad Avanza.

Mauricio Macri activó un movimiento clave en la estructura del PRO al impulsar un recambio en la secretaría general del partido. En un contexto marcado por la pérdida de peso electoral y la migración de dirigentes hacia La Libertad Avanza (LLA), el expresidente designó en ese cargo estratégico al diputado nacional Fernando de Andreis, uno de sus hombres de mayor confianza.

La decisión implicó la salida de Facundo Pérez Carletti, quien acaba de asumir como legislador provincial en Santiago del Estero y proyecta una candidatura local. Según fuentes partidarias, Macri había evaluado previamente que se trasladara a la Ciudad de Buenos Aires para atravesar el complejo momento del partido, pero finalmente optó por un cambio que refuerza el control del núcleo histórico del PRO y su anclaje en el AMBA.

El anuncio se conoció mientras Macri se encontraba en Europa, participando de actividades académicas en la Universidad de Bologna, y tomó por sorpresa a sectores de la conducción partidaria. En el PRO admiten que la definición fue impulsada por el expresidente y consensuada con Pérez Carletti.

Desde el espacio destacaron que la llegada de De Andreis responde a una lógica de recambio interno. "Fernando forma parte de la renovación generacional" y es "uno de los nuevos líderes que viene a modernizar al partido y adaptarlo a los tiempos actuales", señalaron desde la conducción.

De Andreis, electo diputado nacional por la Ciudad en la lista de LLA junto a Antonela Giampieri, mantuvo esta semana un encuentro virtual con dirigentes de distintas provincias y luego difundió un comunicado en el que asumió el diagnóstico crítico sobre el presente del PRO. En ese texto reconoció que "el futuro del PRO es difícil", aunque remarcó que "el futuro está adelante, no atrás, y será distinto, no igual".

También sostuvo ser "consciente de los cambios que necesitamos, que requieren creatividad, valentía, entusiasmo, máxima aceleración y adaptación al momento", en una referencia directa al impacto que tuvo el crecimiento del oficialismo libertario sobre la estructura amarilla.

En otro tramo del comunicado, advirtió que "es una época fascinante y, como tal, es una época peligrosa", y que muchas organizaciones enfrentan una "amenaza existencial", aunque expresó su convicción de que el PRO "tiene las condiciones para superar esas amenazas".

Puertas adentro, el optimismo no es unánime. La mayoría de los dirigentes evita pronunciamientos públicos y apuesta a que desde la secretaría general se construya una estrategia que permita sostener el control del PRO en la Ciudad de Buenos Aires, su principal bastión.

Los resultados electorales de 2025 profundizaron la crisis: el partido quedó relegado en las elecciones locales de mayo y terminó sellando una alianza con LLA en octubre, con escaso rédito electoral en el distrito que gobierna desde hace casi veinte años.

En ese escenario, la presión de La Libertad Avanza sobre legisladores y dirigentes del PRO es constante, mientras la relación entre Javier Milei y Mauricio Macri se mantiene fría y cargada de tensiones. Aun así, el expresidente volvió a apostar por uno de sus hombres más cercanos para intentar sostener al partido de cara al desafío de 2027.

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