Valerio: "El problema que tenemos en el Poder Judicial no se resuelve solo con una calculadora"

El ministro de la Suprema Corte de Justicia habló sobre el conflicto de los judiciales y pintó un panorama de cómo ha cambiado el poder judicial en los últimos años: "La idea de una administración de justicia organizada hoy para 100 años no existe más", señaló.

En medio del conflicto que atraviesan los empleados del Poder Judicial, el ministro de la Corte, José Valerio, habló con Gabriel Conte, Evangelina Argüello y Hernán Bitar en "Tenés que saberlo", por Radio Jornada 91.9, y explicó no solo los motivos del problema, sino que realizó un repaso de cómo ha cambiado poder judicial en los últimos años.

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"Desde el primer momento se va resintiendo el resentimiento del servicio. Lo que pasa es que no se nota porque los primeros días, a medida que van pasando los días, se va notando más. El sistema de justicia, a diferencia de un comercio o cualquier otra actividad, se resiente el día de la medida de fuerza. El Poder Judicial significa que ese día que se aplica una medida de fuerza se deja sin efecto o no se pueden realizar actividades que ha costado mucho programarlas, coordinar horarios de las partes, citación de testigos. Ese fracaso significa que hay que reprogramar, y además no se programan audiencias a futuro. Cuando eso transcurre en el tiempo, se va haciendo una masa inmanejable", explicó Valerio.

El juez explicó que la situación ha perjudicado tanto a las partes como a los profesionales intervinientes: "Las decisiones fueron tomadas atento a que permanecían las medidas de fuerza y seguramente tendremos que hacer una reingeniería para cuando se restablezca el trabajo", señaló.

El magistrado señaló que hace 6 años que el poder judicial no tiene autonomía financiera y que cada vez que se nombrar un cargo, deben presentar un trámite al ejecutivo que puede demorar meses: "No es lo mismo en algunas áreas, en lo penal nosotros tenemos una forma de trabajo atento al rediseño que hubo hace algunos años atrás, que está parado a mitad de camino, hace 5 años está estancada la reforma penal. Tenemos que seguir avanzando porque es parte de estos problemas, una parte es no haber seguido avanzando en la reforma. Pero también hay que reestructurar los otros fueros. De nada sirve que en el fuero penal hagamos una gran transformación de la justicia porque los empleados que trabajan en materia penal están viendo cómo se benefician los de otros fueros y resulta que los del fuero penal se ven resentidos", explicó.

Valerio explicó que el problema no es reciente, sino que desde el comienzo de la democracia han habido diversas situaciones conflictivas: "Lo que ocurre es que en este caso había una coordinación bastante importante en el trabajo entre el Ministerio Público, que hoy tiene autonomía funcional, al inicio de la democracia estaba incorporado dentro del poder judicial. Además, es necesario comprender la importancia frente a una política de seguridad que se había perdido hace unos años atrás. Coherente con esa política de seguridad, era necesario tomar decisiones y hacer ágil y flexible el funcionamiento del poder judicial, es lo que hemos intentado hacer desde el fuero penal con las audiencias", señaló.

El juez de la Corte marcó que antes de la reforma, el 60% de las personas privadas de la libertad se encontraban en unidades carcelarias en proceso, mientras que hoy no llegan a 30%: "Hace unos años estábamos en esos porcentajes. Hay que seguir trabajando, no hay que sentarse en los laureles de un ítem o un dato que es importante. La idea de una administración de justicia organizada hoy para 100 años no existe más. El que piense de esa manera, no tiene idea del ritmo de cambio en el mundo, no se ha dado cuenta cómo ha cambiado estos 20 años del siglo XXI. Hay que cambiar muchas lógicas, como la del expediente, algunos creen que lo único que hay que hacer es digitalizarlo", señaló.

En referencia al conflicto y el descuento del día para quienes hicieron paro, el juez dijo que se enteró cuando le llegó la resolución de Presidencia: "Hay un concepto que es básico, que es día que no se trabaja, día que no se paga. Han habido soluciones para tratar de evitar la agudización de los conflictos y nosotros tenemos el deber de asegurar el servicio de justicia. Tenemos este conflicto, habrá que ver cómo lo vamos a solucionar. El conflicto no es entre empleados y funcionarios o la Corte y el ejecutivo que es quien maneja los sueldos del poder judicial. El conflicto es para la gente, que no tiene resolución", señaló y agregó: "El ciudadano común es el perjudicado con esto, hay que ser muy prudente con estas cosas. Es un servicio esencial del Estado el servicio de justicia".

El magistrado marcó que el servicio de justicia se ha ampliado en los últimos años y que no se puede analizar como principios del siglo XX: "No se puede mirar cómo se miraba a principio del siglo XX, como una estructura que nadie la conocía y está allá lejos, la tenemos acá. Todos necesitan de alguna manera de un poder judicial que funcione, con gente capacitada, organizada y que funcione eficientemente".

Valerio también reconoció que la diferencia de sueldos que señala Babillón es cierta, teniendo en cuenta al juez de la Corte con mayor antigüedad y que las decisiones tomadas a modo de parche generaron un amontonamiento en el sistema: "Cada uno que llegaba se le ocurría alguna cosa, por ejemplo, en algún momento se les ocurrió duplicar las secretarías, tenías juzgado de instrucción y dos secretarías. Después dijeron que no podía ser y pusieron 8 juzgados de instrucción. Lo mismo pasó en Civil, después vino otro que se le ocurrió poner prosecretarios. Hemos llenado, abarrotado, el Poder Judicial de funcionarios intermedios que no es que no tengan derecho a reclamar, pero están haciendo funciones que son delegadas de trabajo porque está amontonado el trabajo arriba".

El magistrado marcó que no hay un plan estratégico para la justicia y que esta debe tener una mirada hacia el futuro: "Hay que dejar de mirar el pasado. Las estructuras judiciales están pensadas para el siglo XIX, hay que pensar en el siglo XXI. Este no es un problema contable. Sabemos que no hay plata, pero tampoco hay perspectivas de futuro. Las perspectivas de este año son peores que las del año pasado, por eso se va agudizando el conflicto".

Frente a quienes se resisten al rediseño del poder judicial, el juez de la Corte señaló que se debe a cuestiones de intereses, comodidad o ideología: "Algunos ideológicamente ven como herejía la reforma que hemos hecho en penal. Se ve que no saben lo que pasa en el mundo. Yo me acuerdo 30 años atrás cuando teníamos que hacer una cola y esperar 2 horas para poder sacar 2 pesos. Hace treinta años, para sacar un préstamo en un banco había que llevar un montón de papeles, hoy aprietan tres botones y listo. Los que quieren la lógica de digitalizar los expedientes, no tienen idea lo que es el mundo moderno, es mucho más que eso".

Finalmente, Valerio señaló que la modernización siempre tuvo resistencia y que hay que adaptarse: "Como siempre ha habido en la historia, algunos creen que la modernización va a dejar a algunos sin trabajo y están equivocados. Hay nuevas perspectivas y nuevas formas de trabajo. En la revolución industrial estaban asustados porque las fábricas iban a dejar a la gente sin trabajo, después aparecieron con las computadoras y eran resistentes a ellas también y las usaban como una máquina de escribir. Yo puedo tener diferencias con otros ministros sobre cómo resolver una causa, respecto a cómo organizar también podemos tener diferencias, pero a lo mejor no son las mismas. A lo mejor están cruzadas las opiniones. En los últimos tiempos, la realidad nos pateó el tablero. Tenemos que aprender a asumir este desafío y pensar hacia el futuro, no hay que pensar con la calculadora", concluyó.

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