El modelo de negocio minero que comienza a proyectarse de la mano de PRC

Este martes Rodolfo Suarez se reunirá con potenciales inversores para Potario Río Colorado. A ellos se les planteará un modelo de negocios que no es habitual para el sector, pero que Mendoza ya aplicó con otra de las empresas estatales.

Rodolfo Suarez le dijo a los participantes del PDAC, la feria minera más grande del mundo, que Mendoza no participaba del evento porque coincidía con la Vendimia, ya que habitualmente se realiza en marzo. Su presencia, en realidad, obedece a intentar darle mayores certezas a los interesados en Potasio Río Colorado, considerando que Mendoza es un distrito con muy mala fama en el sector minero.

El informe Fraser, la biblia para los inversores mineros, tiene hace más de una década con Mendoza en los últimos lugares recomendados para invertir, pero en el Gobierno esperan dar una vuelta a eso a partir del proyecto de potasio en Malargüe.

Aunque no hay muchos detalles de lo que se conversará esta tarde en Toronto con los interesados en el yacimiento, un punto clave del modelo de negocios que ofrecería la provincia y que, de la mano de PRC, se convertiría en un ampliación del espectro del Estado hacia otros minerales.

El mismo Rodolfo Suarez dijo ayer que buscan un socio, pero que se quedarán con un porcentaje minoritario de la empresa. Esto quiere decir que el Estado mendocino, a través de PRC S.A.U. pretende participar en el negocio y recibir las utilidades en un modelo algo similar al que se aplicó en Emesa con las licitaciones petroleras.


Se trata de una cuestión que no es habitual en el mundo de la minería, pero que sí es propio de la Argentina. Generalmente, en otras parte del mundo las empresas reciben las concesiones sin una empresa estatal en el medio, sino que se limitan al pago de los impuestos que establece la legislación de cada país.

En este caso, la firma estatal que recibió los activos que dejó Vale seguiría existiendo como parte de una sociedad con el inversor interesado en reactivar el proyecto. Esa sería una de las condiciones y, a diferencia de otras sociedades, el Estado sólo podría participar a la hora de recibir las utilidades, porque ni Mendoza ni PRC tienen los recursos para ser parte de la inversión inicial.

Sin dinero para poner, la Provincia daría la concesión y la infraestructura que dejó Vale, la cual servirá como base para el desarrollo del nuevo proyecto. El anhelo del Ejecutivo es conseguir una inversión de US$1.000 millones o, en su defecto, entre US$200 o US$250 millones para un proyecto de menor escala de producción.

Es que más allá de la idea de buscar la activación del yacimiento de potasio, la idea de Emilio Guiñazú, CEO de la empresa, es convertir a PRC en una empresa minera provincial. Para eso, ya tuvo contacto con personas que tienen patentes mineras en distintas zonas de la provincia, y especialmente en Malargüe, para conformar sociedades.


Por eso, ya con la empresa siendo parte de la sociedad que explotará Potasio Río Colorado, el camino a seguir sería buscar posibles desarrollos mineros -en principio- que se puedan desarrollar bajo la 7.722. Sin embargo, tampoco hay que descartar que esa idea de ampliación de PRC también vaya de la mano con la del municipio de Malargüe de convertirse en una zona que quede excluida de las limitaciones que pone la legislación vigente para el desarrollo de la minería metalífera.

Sea cual sea el panorama, en el Gobierno miran a la minería más allá de PRC y apuntan al proyecto como la llave para abrir la puerta otros proyectos mineros en Mendoza.

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